lunes, 27 de septiembre de 2010

Lo que más importa en la vida


Los seres humanos estamos cuestionándonos todo el tiempo. Llegamos a formularnos preguntas complejas, profundas o estúpidas, que suelen robarnos minutos preciosos que corren, se van y nunca volverán, hasta que encontramos una respuesta convincente, o de plano, nos quedamos todavía más confundidos de lo que estábamos. La vida está hecha de instantes, de experiencias, de recuerdos. Unos, los sucesos menos gratos, quisiéramos liquidarlos como cucarachas debajo de nuestros pieses, hacer como que nunca ocurrieron. Pero otros, los más afortunados, queremos hasta volver a repetirlos, de lo sublime que llegaron a ser para nosotros. ¿Pero cuáles son las cosas de la vida que realmente importan? ¿El dinero, la salud, la tecnología, los paseos, el conocimiento? Si la maestra del colegio nos encargara una tarea, hacer una pequeña lista con los acontecimientos que creemos son los más trascendentes en la vida, ¿cuáles serían? He aquí una rápida enumeración general de lo que yo considero importante, una serie de instrucciones que debería venir bajo la axila de todo niño, que no tiene nada que ver con mandamientos de ninguna especie: ama, viaja, haz amigos, desarrolla algún talento, trabaja… ten un hijo.

Cuando nació mi sobrina Ángela Michelle, sentí que a través de mi hermano se había cumplido uno de esos acontecimientos bellos que tiene la vida, un antes y un después en la historia de mi familia: verla tan frágil, tan misteriosa, con unas ansias ciegas por tocar las cosas, con un lenguaje secreto y profundo, me sacudió terriblemente la existencia... Imagino su futuro. Lo veo. Es un camino hermoso, rodeado de rosas radiantes, de refrescantes aromas, de luminosos colores, con un cielo despejado y una cometa volando pacíficamente en su horizonte. Cuando la tomé en brazos por primera vez, estuve en contacto por algunos segundos con un paraíso increíble. Sus ojos cerrados guardaban impenetrables misterios. Su silencio, su sueño, me hipnotizó. Lloré. Me inundó una paz completa. Mi cuerpo se incendió de placer. Parecía que me había contagiado al tacto con una extraña enfermedad llamada dicha, que sólo pocas personas esenciales transmiten. Y ella es especial. Al abrir los ojos, se encendieron dos soles: Se inundó la habitación de una luz blanca, tersa, reparadora que nos cubrió a todos. Fue como si sus manos pequeñitas hubieran depositado una bella flor en mi alma.

Ya te veo caminando, Angelita, te veo cantando y riendo por todo lo que te rodea, y tus abuelos y tus padres detrás de ti, cansados porque tú no quieres dormirte, complacidos porque disfrutas la vida a plenitud. Yo quiero estar ahí contigo, hermosa. Lo voy a estar. Alentaré tu espíritu cuando lo necesites. Apoyaré en tu educación y en tu bienestar. Eres ya una parte importante para todos nosotros. Quiero verte sonreír, quiero que seas muy feliz: Cuando me digas “tío, te quiero mucho”, estoy seguro, me moriré de un soponcio ahí mismo, y correré y gritaré como un loco porque me harás inmensamente feliz.

Esto, como se ve, dejó de ser lo que pretendía ser, una reflexión, y se convirtió de pronto, naturalmente, en una oda a la vida de mi pequeña sobrina, a la que valoro tanto.

Angelita, tu llegada ha bendecido nuestras vidas: Nos has dado una inmensa fe (y una renovada alegría) para continuar con entusiasmo este breve, sinuoso y violento trayecto en que se ha convertido la vida.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

me fascino!!
Ciertamente cambio el rumbo q deseabas tomar al inicio de tu escrito, pero pude ver y por q no sentir ese gran amor que te a despertado Àngela , con esto logras entender un poco, el amor que se ha llenado en nuestros corazones desde q sabemos q pronto llegarà ese ser tàn fràgil, pequeño q tiene el gran poder de robarnos una sonrisa, un suspiro, mil lagrimas , con tan solo verle el rostro..
Es inexplicable lo q un "enano" puede llegar a remover dentro de nosotros.
me encanta saber que tomas en cuenta estos sentimientos, que un ser tan pekeño nos arrebata desde su llegada.
Àngela es afortunada al tener la familia q Dios le asigno, unos padres q la amàn, unos abuelos q la ayudaràn a sentirse la princesa de ese castillo q contruyeròn para ella. y un tio q sin lugar a dudas le hace saber a cada momento q ella es lo "màs importante en su vida"
...me siento muy afortunada de que hayas compartido una dicha conmigo..ese dia 6 de julio sè q tu familia abrio los brazos para recibirla.

criss dijo...

Palabras conmovedoras, como abrir una ventana y dejar que el aire fresco invada la habitación.


Fragil. Emotivo..enternecedor.

abrazo fuerte, mucho.

Libega dijo...

Que fascinante, al ir leyendo viaje en la máquina del tiempo, ese sentimiento cuando tuve por primera vez a Alonso en mis brazos.

SORPRENDENTE Y ÚNICO¡¡¡