<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-33200404815254256</id><updated>2011-12-06T17:19:36.935-06:00</updated><category term='Ángela Michelle Castañeda Martínez'/><category term='trova cubana'/><category term='sueño'/><category term='mensaje intergaláctico'/><category term='Esperanza Gómez'/><category term='detective'/><category term='tiza'/><category term='Planetario Alfa'/><category term='pornstar colombiana'/><category term='salvador sáenz'/><category term='Matamoros Coahuila'/><category term='imortalidad'/><category term='escritura'/><category term='tocado'/><category term='palomitas'/><category term='arquitectura'/><category term='bicicleta'/><category term='crimen'/><category term='Alejandra Arreola'/><category term='Habana'/><category term='dilema'/><category term='libros'/><category term='observación astronómica'/><category term='central camionera'/><category term='destino'/><category term='treinta años'/><category term='Cali'/><category term='composición de canciones'/><category term='librero'/><category term='violencia'/><category term='Chiapas'/><category term='Bikes Across Borders'/><category term='Dios'/><category term='autobuses'/><category term='milagros'/><category term='pirámides'/><category term='Noel Nicola'/><category term='avalancha'/><category term='Sinisterra'/><category term='Matamoros 1995'/><category term='Jill Tarter'/><category term='teatro nazas'/><category term='santo niño atocha'/><category term='asalto a banco'/><category term='TED Prize'/><category term='zacatecas'/><category term='soy'/><category term='La Laguna'/><category term='cantautora española'/><category term='fantasma'/><category term='inspiracion'/><category term='estrellas'/><category term='Peugeot'/><category term='universo'/><category term='ruta'/><category term='Trejo'/><category term='cosmos'/><category term='realidad'/><category term='gotcha'/><category term='primer cuento'/><category term='extraterrestres'/><category term='cantautor lagunero'/><category term='vino'/><category term='Niño perdido'/><category term='jazz'/><category term='anillo de compromiso'/><category term='Guatemala'/><category term='religión'/><category term='pertenencia'/><category term='Palmira'/><category term='recuerdos'/><category term='pulso maraquero'/><category term='imaginacion'/><category term='viaje'/><category term='disco de oro'/><category term='Cuba'/><category term='Acequias'/><category term='Charles Messier'/><category term='termas San Joaquín'/><category term='amistad'/><category term='Voyager'/><category term='Carlos Trejos Sabag'/><category term='guerra'/><category term='matrimonio'/><category term='plateros'/><category term='Fidel Castro'/><category term='planetas'/><category term='sondas espaciales'/><category term='Colombia'/><category term='Carl Sagan'/><category term='Chichén Itzá'/><category term='musica'/><category term='lectura'/><category term='Pablo Lonnie Pacheco'/><category term='Kukulcán'/><category term='escuela josé maría morelos'/><category term='encuentro cantautores'/><category term='infancia'/><category term='mum ra'/><category term='Celina Del Rosal'/><category term='lugar origen'/><category term='subio el muerto'/><category term='Gran Explosión'/><category term='Astronomía'/><category term='Buga'/><category term='primer festival bicicletero'/><category term='supernova'/><category term='García Nuevo León'/><category term='iván montaño'/><category term='Sociedad Astronómica del Planetario Alfa'/><category term='Pablo Escobar'/><category term='Lucifer'/><category term='Frino'/><category term='vocación'/><category term='sueños'/><category term='símbolos'/><category term='Yucatán'/><category term='camiones'/><title type='text'>Zona de tolvaneras</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://zonadetolvaneras.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33200404815254256/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zonadetolvaneras.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Salvador Sáenz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04151318384694364773</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/Su84R9JICfI/AAAAAAAAAAs/ZkBg7SyeBfY/S220/centenario.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>43</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33200404815254256.post-1480515326346088688</id><published>2011-11-20T00:22:00.006-06:00</published><updated>2011-11-20T00:37:31.376-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='libros'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='lectura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='librero'/><title type='text'>Resplandor eterno</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-6Nng_SZyTbA/Tsier0O4o6I/AAAAAAAAAOM/n8PoWJxYTp4/s1600/DSC02983.JPG"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;" src="http://2.bp.blogspot.com/-6Nng_SZyTbA/Tsier0O4o6I/AAAAAAAAAOM/n8PoWJxYTp4/s320/DSC02983.JPG" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5676961805893149602" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Pareciera que los libros viajan, que vuelan y se mecen con el viento. Es como si de pronto les salieran patas y emprendieran una travesía desde el lugar en donde estaban hasta nuestras manos. ¡Qué odisea fascinante tienen que vivir los libros para hallarnos! ¿Nosotros los buscamos o ellos nos eligen para que los leamos? Es un misterio que no pretendo resolver.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que sí puedo hacer es hablar de mi experiencia con los libros, esos objetos sin vida que me han dado tanto. Porque la lectura siempre me ha resultado fascinante. Es un viaje personal, sin salir de casa, un sumergirse a universos paralelos que construimos en cada sentada. No importa en qué lugar nos encontremos: en la comodidad de la sala, en la cama o en la taza del baño mientras liberamos todo aquello que nos sobra, siempre nos escapamos de la realidad para habitar otro escenario, otros mundos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi primer encuentro con un libro fue a los 14 años, si mal no recuerdo. Fue un libro de cuentos de Jorge Ibargüengoitia, “La ley de Herodes”. Me encantó. Se me hizo tan sencillo de leer y muy divertido. Me enganchó. Me sedujo. De ahí en adelante quise más. Le dije a la lectura “no pares, sigue”. Entonces me topé también con “Los viernes de Lautaro”, de Jesús Gardea. Luego vino Stephen King con su conocida fórmula de terror, “La expedición”, y la búsqueda siguió su propio rumbo. Son títulos que por cierto aún conservo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace unos días hice un inventario de mi biblioteca personal. Fue una actividad que a ojos de una persona práctica, agitada por el torrente cotidiano de las prisas, pudiera parecer tonta. Pero para mí fue un verdadero placer. Porque leer es un placer. Hay quien se rehúsa a creer esto tan cierto. Leer es muy rico, espiritual y corporalmente hablando; te relaja, te serena, tu cerebro libera endorfina, casi como cuando se tiene una eyaculación pero sin mancharte ninguna parte de tu piel. De este recuento de libros me salieron algunos datos interesantes, como el hecho de que técnicamente fueron ciertas mis preferencias, es decir, los números no mintieron cuando he afirmado que mis autores favoritos son Julio Cortázar, Jorge Ibargüengoitia, Enrique Serna, Mario Vargas Llosa, pues fueron los escritores más numerosos en mi librero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lamentablemente, mi mente alzheimeriana ya se encargó de borrar los detalles de la trama de cada libro que he leído, pero el recuerdo y la grata sensación que me dejaron al terminar su lectura es imborrable, aunque trate de remojar sus huellas con Ariel quitagrasa. Ahí están, palpables, me vuelven a arrancar una sonrisa cuando miro esos libros, es increíble.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para un lector voraz como yo, que raya en el fetichismo, es un gustazo entrar en una librería: uno parece niño en una tienda de juguetes: cuando entras no hayas para dónde correr, se te sale la lagrimita. Es todavía más intenso el placer de visitar las librerías de viejo o de libros usados porque a veces te encuentras con verdaderas joyas. No entiendes la inconsciencia de la gente al ir a vender grandes obras, no saben el verdadero valor que adquieren ciertos ejemplares que por cosas del destino van a caer en esos recintos polvosos. Una de esas joyas literarias que he pepenado es la gran novela de Julio Cortázar, “Rayuela”, en una edición novel de Editorial Sudamericana. La tengo como mi biblia particular. Hasta forradita y toda la onda. Pero hay ocasiones en que el libro en sí, como objeto, me resulta muy atractivo. A veces con sólo ver un libro guapo, bonito, soy seducido y no hay de otra más que llevármelo a casa, no sabiendo si quiera quién diablos es el autor ni de qué trata su historia. Lo que sí es cierto es que cuando visitas una librería de viejo es un asunto muy íntimo, muy solitario. No vas precisamente a conocer chicas hermosas, porque nunca las habrá. Simplemente vas a echarte un taco de ojo literario y nada más; no vas a toparte con buenas nalgas, eso es definitivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He recorrido librerías de viejo (pocas en realidad) de Torreón, Saltillo, Monterrey, Guadalajara, Toluca, Cali y La Habana y en todas ellas me he dejado llevar por sus estantes pobres, maltrechos, sucios, llenos de polvo, en donde sería casi suicida soplar como el lobo feroz porque te verías envuelto de pronto en una tormenta de arena que te asfixiaría. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Leer es útil. Nunca será pérdida de tiempo, como pretenden hacernos creer los pragmáticos. Me atrevería a decir que hasta nos hace mejores personas. Un poco, al menos. Porque despierta nuestros espíritus, los hace un poco más libres. Porque leer abre un baúl en nuestros corazones. Hace que brille nuestra alma. Y ya nunca para de deslumbrarnos. Si hay una forma utópica de detener la violencia que nos está oxidando, que nos está hundiendo, es quizá, poner a leer a los niños, a los adolescentes. Y darles un poco de amor. El futuro a mediano plazo no me dejará mentir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si no, al menos el resplandor que deje en sus espíritus hará que la soledad sea menos oscura.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33200404815254256-1480515326346088688?l=zonadetolvaneras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zonadetolvaneras.blogspot.com/feeds/1480515326346088688/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33200404815254256&amp;postID=1480515326346088688' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33200404815254256/posts/default/1480515326346088688'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33200404815254256/posts/default/1480515326346088688'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zonadetolvaneras.blogspot.com/2011/11/resplandor-eterno.html' title='Resplandor eterno'/><author><name>Salvador Sáenz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04151318384694364773</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/Su84R9JICfI/AAAAAAAAAAs/ZkBg7SyeBfY/S220/centenario.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-6Nng_SZyTbA/Tsier0O4o6I/AAAAAAAAAOM/n8PoWJxYTp4/s72-c/DSC02983.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33200404815254256.post-7920190972100823668</id><published>2011-10-07T09:27:00.000-05:00</published><updated>2011-10-07T09:44:43.262-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='trova cubana'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Noel Nicola'/><title type='text'>Historia que comenzó con el final</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-OzFVvtLM_2c/To8Mrc92CdI/AAAAAAAAANI/yp_G7CQiWNs/s1600/noelisimo.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 307px; height: 320px;" src="http://1.bp.blogspot.com/-OzFVvtLM_2c/To8Mrc92CdI/AAAAAAAAANI/yp_G7CQiWNs/s320/noelisimo.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5660757197277497810" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(41, 48, 59); font-family: Georgia, 'Times New Roman', sans-serif; font-size: 13px; background-color: rgb(255, 243, 219); "&gt;&lt;p class="MsoNoSpacing" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0.6em; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; line-height: 1.5em; "&gt;Hay personas que uno debe conocer, porque así lo quiere el destino.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNoSpacing" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0.6em; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; line-height: 1.5em; "&gt;El cementerio Colón, de Cuba, a la luz cristalina de esa mañana, parecía una ciudad desierta, celestial, habitada sólo por seres invisibles que salen por las noches. Había llegado ahí por mandato de un amigo (visita aquel sitio en mi nombre, por favor), y así lo hice, a los pocos días de haber llegado a la Habana. Era 7 de agosto de 2007 y ahí estaba, delante de mí, y todavía no me daba cuenta. No significaba mucho, realmente. Era sólo una tumba de alguien desconocido para mí y nada más. Sencilla. Pobre. Un tanto olvidada. Tardé en encontrarla. Y es que no era deslumbrante, no tenía un gran mausoleo, no estaba ni siquiera su nombre con letras de oro. Aunque debiera: Era el sepulcro de Noel Nicola, el &lt;i&gt;trovador sin suerte&lt;/i&gt;. Yo no lo sabía en aquel entonces, pero Noel tenía una gran historia, que, en mi caso, comenzó desde el final porque cuando lo &lt;i&gt;conocí&lt;/i&gt;, él ya no estaba con nosotros.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNoSpacing" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0.6em; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; line-height: 1.5em; "&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNoSpacing" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0.6em; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; line-height: 1.5em; "&gt;Es sabido de todos que Nicola fue, al lado de Silvio y de Pablo, el fundador del núcleo inicial de aquel fenómeno cultural que hoy conocemos como movimiento de la Nueva Trova, ya legendaria en nuestros días. Quién no ha escuchado esa desgarradora canción emblemática suya “Es más, te perdono”, que es probablemente el tema más interpretado de los tres cantautores mencionados. Fue un autor prolífico: más de 500 canciones en su haber. Sus melodías son complejas; sus letras, poéticamente bien logradas; pero por complejas me refiero no a un intrincado laberinto sin salida, sino a la extraordinaria capacidad de creación, a la fina y sistemática elaboración de cada una de ellas, en donde no hay lugar para el azar, pero que pasadas por su pluma nos resultan muy naturales al oído, sutilmente encantadoras y fácilmente grabadas en la memoria de la gente, que las tararea cuando un buen recuerdo cruza por su pensamiento. Y es que Noel parecía tener en sus manos el secreto mismo de una región mística. Lograba trasladar con su guitarra, que heredó de su padre, un mundo tierno, nostálgico, abrumador, representado dignamente en cada una de sus bien entramadas historias.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNoSpacing" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0.6em; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; line-height: 1.5em; "&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNoSpacing" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0.6em; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; line-height: 1.5em; "&gt;Su obra cumbre, a mis oídos subjetivos, es “Noel Nicola y Santiago Feliú entre otros”, ese disco que a su vez es un paseo maravilloso por algunos de sus temas más bellos, interpretados de manera extraordinaria por estos dos cantautores que dan título a este trabajo. Las guitarras juegan un papel predominante, le dan el sentido preciso al &lt;i&gt;filin&lt;/i&gt; general de la grabación. Cada canción tiene la armonía perfecta, única, con identidad propia, y la voz imponente de Noel es apocalíptica, como si resonara desde las entrañas de una caverna solitaria, no para venir a imponer respeto, sino para sentir en lo más profundo de los sentidos una calidez insospechada. El tema “El tiempo y yo”, uno de mis favoritos, parece un verdadero tratado sobre la relatividad general, como si hubiera sido escrito no por un trovador, sino por un físico:&lt;/p&gt;&lt;p class="lletra" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0.6em; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; line-height: 1.5em; "&gt;&lt;span style="font-size: 8pt; font-family: Arial, sans-serif; color: rgb(15, 36, 62); "&gt;El tiempo y yo&lt;br /&gt;no nos ponemos de acuerdo:&lt;br /&gt;yo digo que por siempre,&lt;br /&gt;él dice que jamás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Serán locuras las de mis pensamientos?&lt;br /&gt;si he llegado a pensar&lt;br /&gt;que no existe un después,&lt;br /&gt;que no existe un final,&lt;br /&gt;que cuando soy feliz es para una eternidad&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso estoy un poco fuera del tiempo:&lt;br /&gt;puedo vivir la vida entera en un instante, nada más…&lt;span class="apple-converted-space"&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;y es que tan sólo en un minuto yo siento&lt;span class="apple-converted-space"&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;que no existen los días,&lt;br /&gt;son mentira las horas,&lt;br /&gt;no es verdad que hay semanas…&lt;br /&gt;y he llegado a pensar que esta canción ya la canté…&lt;br /&gt;¡mañana!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNoSpacing" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0.6em; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; line-height: 1.5em; "&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNoSpacing" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0.6em; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; line-height: 1.5em; "&gt;Hoy, que he profundizado en su legado desde entonces; que he visto los dos documentales sobre su vida, “Así como soy” y “Nos queda su canción”, ambos del realizador Carlos León; que he leído entrevistas, textos, artículos escritos por él y sobre él; que he visto videos de algunas &lt;span&gt;&lt;/span&gt;de sus interpretaciones en vivo; que he escuchado casi la totalidad de sus canciones grabadas, me siento plenamente identificado con su música, con su trayectoria. ¡Cómo me hubiera gustado conocerlo en persona, tener esa fortuna de haberlo escuchado, de haber cruzado al menos unas cuantas palabras con él! Habría sido muy dichoso. Porque personas de su estatura espiritual no se dan en racimos. Porque a pesar de ello, siento que lo conozco, pues su alma ha trascendido, ha dejado una enorme riqueza cultural no sólo para la música de la Nueva Trova, sino para la música cubana entera. Y su calidez humana, su nobleza, ha traspasado ya fronteras y generaciones. Y ha llegado hasta mí de la forma más inesperada.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNoSpacing" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0.6em; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; line-height: 1.5em; "&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNoSpacing" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0.6em; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; line-height: 1.5em; "&gt;¿Y por qué he dicho que hay personas que parece que el destino se afana en que conozcamos? Porque el capricho de los números no miente: cuando visité la tumba de Noel fue un 7 de agosto, día en que murió pero en 2005 (en aquel entonces yo no sabía esto), y este texto lo estoy publicando coincidentemente un 7 de octubre, fecha del nacimiento (en 1946) del querido Nicola.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNoSpacing" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0.6em; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; line-height: 1.5em; "&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNoSpacing" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0.6em; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; line-height: 1.5em; "&gt;Hoy es tu día, maestro, y aunque no veías ningún misterio cabalístico en las fechas y días precisos, quiero celebrar, al lado de aquellos que sólo te conocemos a través de tu obra, el nacimiento del gran hombre que conquistaría el oído y el corazón de muchas personas.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNoSpacing" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0.6em; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; line-height: 1.5em; "&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNoSpacing" style="margin-top: 0px; margin-right: 0px; margin-bottom: 0.6em; margin-left: 0px; padding-top: 0px; padding-right: 0px; padding-bottom: 0px; padding-left: 0px; line-height: 1.5em; "&gt;Con aprecio Noel.&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33200404815254256-7920190972100823668?l=zonadetolvaneras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zonadetolvaneras.blogspot.com/feeds/7920190972100823668/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33200404815254256&amp;postID=7920190972100823668' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33200404815254256/posts/default/7920190972100823668'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33200404815254256/posts/default/7920190972100823668'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zonadetolvaneras.blogspot.com/2011/10/historia-que-comenzo-con-el-final.html' title='Historia que comenzó con el final'/><author><name>Salvador Sáenz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04151318384694364773</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/Su84R9JICfI/AAAAAAAAAAs/ZkBg7SyeBfY/S220/centenario.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-OzFVvtLM_2c/To8Mrc92CdI/AAAAAAAAANI/yp_G7CQiWNs/s72-c/noelisimo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33200404815254256.post-59668240710118523</id><published>2011-04-05T23:20:00.000-05:00</published><updated>2011-04-05T23:52:53.753-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='amistad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Celina Del Rosal'/><title type='text'>Un cofre oxidado en medio del océano</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-1mHKFnyC97Y/TZvqoEcxRUI/AAAAAAAAAMU/MeiGbr2kv-E/s1600/DSC00011_.JPG" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 270px;" src="http://3.bp.blogspot.com/-1mHKFnyC97Y/TZvqoEcxRUI/AAAAAAAAAMU/MeiGbr2kv-E/s320/DSC00011_.JPG" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5592321336420681026" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  &gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Uno espera dejar un rastro tras de sí mientras va transitando. Una estela. Una huella tangible que nos dé un poco de seguridad mientras andamos, para no sentirnos vacíos, como fantasmas errando en medio del desierto. Porque si observamos que no hay nada detrás de nosotros, nos pondremos melancólicos, pensaremos que no ha valido la pena lo gastado de los zapatos rotos, transitando por un mundo que no da cuenta de nuestra existencia. Estaremos entonces condenados a desandar los pasos y comenzarlo todo de nuevo. &lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Por eso uno no puede ir por la vida sin hacer amigos. La naturaleza misma de las cosas es abrumadoramente reveladora: El vínculo es indispensable para sobrevivir. Todo tiende a estar unido. Las células, las tribus, los animales, las galaxias, Carmen Salinas y Paquita la del Barrio... La fuerza de gravedad en mayor escala, y la fuerza nuclear fuerte a nivel atómico, nos obligan a hacerlo. Pero la amistad es un caso especial de relación. Exige lealtad, respeto, confianza y solidaridad, si no, no funciona, el vínculo se debilita y al poco tiempo se rompe. Un verdadero amigo (y no mamadas) es aquél que puede dar la vida por el otro, sin dudarlo, si estuviera en una situación de vida o muerte. Y lo haría con sumo amor.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Los caminos del señor destino son inescrutables; por eso, la manera en que los amigos llegan a veces es un misterio. Uno puede elegir a los amigos de manera intencionada, consciente, simplemente con señalarlos y decir “engarróteseme ahí porque tú vas a ser mi amigo, y te chingaste”, así de fácil, porque resulta que esa persona y su manera de hablar o de moverse, nos fascinaron. O puede ser que al principio odiábamos a esa persona porque creíamos que era un grandísimo mamón, nos caía de la chingada, y con el tiempo convivimos y charlamos de ciertas cosas y resulta que ahora nos cae rebien. Así ocurre: quién sabe cuándo un amigo puede aparecer a la vuelta de la esquina menos pensada.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Es en este contexto, pues, en el que quiero compartirles de cuando una vez me sumergí en las profundidades de un océano misterioso, encontré un cofre medio oxidado que llevé a la superficie, lo coloqué cuidadosamente sobre una piedra lisa, lo abrí y ahí estaba, un diamante precioso, brillante, que todos los días ilumina mi camino y al mismo tiempo le da una calidez infinita: Celina, mi más grande y bella amiga.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Las palabras a veces no son lo suficientemente totalizantes para describir la verdadera belleza. La poesía en muchos momentos lo logra, pero tendríamos que hacer un ejercicio muy pleno de abstracción para lograr atrapar las imágenes que dentro de la hoja en blanco nos presenta. Por eso hablar de lo que siento por ella, me resultará con las palabras difícil hacerlo porque me limitará.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;No es necesario que describa cada una de tus virtudes, Celina; de quién eres, ni lo que haces. Prefiero mejor platicar sobre lo que me inspiras, lo que has dejado sembrado en mí, pues de eso se tratan los amigos, de la enorme influencia positiva que han causado para nuestra vida y lo que queda de ellos en nuestros corazones, incluso cuando ya no están cerca de nosotros. Y es que tú, querida amiga, con cada uno de tus actos, de tus cariños, de los gestos que noblemente has tenido hacia conmigo, has depositado una bella flor en mi espíritu. Cada día recibo un mensaje de ti, un pensamiento, un buen deseo que vuelve mi rutinario mundo, en algo mágico, en algo esperanzador. Tu alegría, tu enorme resplandor, aparecen con la llegada de los primeros rayos del sol, y me haces sonreír cuando te pienso. Y es que, todos los juegos que hemos creado juntos, las borracheras, las largas pláticas sobre temas profundos o banales, o contándonos algún chiste, o chismeando sobre fulanita de tal que ¡qué mal se veía en la fiesta aquella!, o sobre los problemas que nos aquejan y parece no haber solución, y resulta que no era cierto y volvemos a reír y a volver a nuestro mundo mágico; todo eso junto ha marcado nuestra amistad. Algo glorioso, algo que ha quedado ya tatuado debajo de mi piel.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Me has aconsejado, me has compartido parte de tu vida, tus miedos, y has depositado tu entera confianza en mí. Me has visto llorar. Conoces mis más íntimos secretos. Sabes de lo que soy capaz, y, cuando me siento triste, tienes para mí la palabra precisa que resucita el entusiasmo por continuar.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Contigo he hecho ni lo que en la edad de la inocencia se hace con los cuates del colegio: un pacto sagrado de amistad, de esos en donde te punzas con una aguja la yema de tu dedo y unes tu sangre con la del otro. Puedo decir, incluso, que si existieran las almas gemelas, tú serías la mía, sin lugar a dudas.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Es bello tener a alguien así. Es bello contar en esta vida con personas como tú, Muk yah. Por eso es que hoy, con el corazón abierto y sin ninguna especie de pudor, lo digo así, al chilaquil: te quiero bastantemente, hermosa...&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Y no miento al decir, Celina (esto lo sabes ya de sobra, te lo he venido demostrando con paciente dedicación), que estaré contigo el resto de esta y las próximas vidas que me toquen por existir.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33200404815254256-59668240710118523?l=zonadetolvaneras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zonadetolvaneras.blogspot.com/feeds/59668240710118523/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33200404815254256&amp;postID=59668240710118523' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33200404815254256/posts/default/59668240710118523'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33200404815254256/posts/default/59668240710118523'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zonadetolvaneras.blogspot.com/2011/04/un-cofre-oxidado-en-medio-del-oceano.html' title='Un cofre oxidado en medio del océano'/><author><name>Salvador Sáenz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04151318384694364773</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/Su84R9JICfI/AAAAAAAAAAs/ZkBg7SyeBfY/S220/centenario.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-1mHKFnyC97Y/TZvqoEcxRUI/AAAAAAAAAMU/MeiGbr2kv-E/s72-c/DSC00011_.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33200404815254256.post-6886416674810494999</id><published>2011-01-31T23:28:00.000-06:00</published><updated>2011-02-01T13:02:05.691-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='destino'/><title type='text'>Caminos que se tuercen</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/TUebLJhgiEI/AAAAAAAAAMI/CCS7jmoPjUI/s1600/camino%2B23.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 214px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/TUebLJhgiEI/AAAAAAAAAMI/CCS7jmoPjUI/s320/camino%2B23.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5568590080104237122" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Es así de sencillo: O crees en el destino (todo está endiabladamente premeditado), o en la casualidad (cada suceso es consecuencia de otro previo que lo desencadenó), pero no en ambos al mismo tiempo. Es una mafia: Decides con cuál te enrolas, porque a partir de ahí, se abrirá un sendero que deberás seguir a pie. Es complicado, lo sé, porque los dos nos ofrecen estilos de vida muy distintos: Uno nos permite vivir un poco más relajados, en una, digamos, espera pacífica y resignada. El otro implica un esfuerzo todavía mayor, en donde el espíritu no siempre sale muy bien librado, cuando uno intenta hacerse paso por sí mismo. Me explicaré:&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Imaginemos una escena un poco loca como esta: Uno se encuentra parado sobre la carretera, en medio de la nada. Parece ser una tarde tranquila. De pronto, un coche sale de entre una oscura cortina de polvo y se dirige hacia nosotros, a ciento ochenta por hora. El sentido común nos indica que debemos hacernos a un lado para no salir lastimados. El problema es que ya tenemos un antecedente de lo que ocurrirá en los próximos minutos, una especie de &lt;i&gt;déja vù&lt;/i&gt;: Si permanecemos ahí, el coche nos arrollará, resultaremos severamente lesionados, casi al borde de la muerte; iremos a un hospital, sanaremos después de algunos meses de difíciles terapias, nos reincorporaremos a nuestra vida cotidiana paulatinamente y el trauma nos acompañará quizá por varias décadas. ¿Pero por qué diablos tomamos la decisión de quedarnos ahí si conocíamos las funestas consecuencias de tal hecho? ¿Acaso nos acababan de operar del cerebro o qué? Pues no. Lo hicimos porque sentimos que &lt;i&gt;así debía ser&lt;/i&gt;. Algo o alguien nos lo reveló; o al menos así lo percibimos en el fondo de nosotros, pues una voz circuló por nuestro torrente sanguíneo y nos lo comunicó quién sabe cómo, con un lenguaje que no nos interesa explicar. Lo que pasa es que, lo supimos siempre, había una razón para ello, para que eso ocurriera así: Una verdad más grande que nosotros y que nos atraviesa, nos trasciende: Con el trascurrir del tiempo lo comprenderemos luminosamente. Como podemos ver, esto resulta un poco incómodo. Nos entra la duda. ¿No estaremos engañándonos a nosotros mismos? ¿No estaremos delante de una quimera bellamente autoimpuesta? Para percibir estas cosas se necesita de un sexto o séptimo sentido (aún por descubrirse científicamente), o la combinación potenciada de los cinco que ya poseemos… Sepa la bola, el chiste es que no lo dedujo directamente nuestra inteligencia, fue algo más. La pregunta entonces es: ¿Qué hacemos cuando el destino viene hacia nosotros a ciento ochenta por hora?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;¿Existe una sabiduría profunda detrás de cada suceso, que no alcanzamos a comprender en una primera instancia? ¿Debemos creer que, si tomáramos un evento de nuestra vida (por muy simple que parezca), como si fuera una cebolla, y empezáramos a desgajarla capa por capa, nos encontraremos con un núcleo brillante que nos dará esperanza, una verdad que definitivamente nos dará felicidad al final del trayecto?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;No solemos ser pacientes. Queremos resultados inmediatos, tangibles; empaquetados, si es posible. No estamos acostumbrados a esperar. Y además, ¿por qué habríamos de hacerlo si se corre un gran riesgo? ¿Cómo saber si nos espera algo mejor? ¿Quién nos lo garantiza? ¿Qué secretario de gobernación puede darnos fe de la legalidad de las cosas? ¿Existe realmente el destino?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Si le pasa algo a un ser querido; si perdemos el trabajo; si no encontramos el amor, o nos aferramos a una persona porque pensamos que nuestro destino está a su lado, porque es el amor de nuestra vida, ¿debemos resistir con estoicismo? &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Lo decía en un principio, es muy sencillo. Hay dos caminos: La vida es un entramado complejo, sutil, en donde lo que le ocurre a uno de sus hilos, afecta al telar completo. O, hagas lo que hagas, no te molestes, ya hay un plan único para ti, previamente diseñado, que deberás descubrir mientras vivas; un camino que deberás aceptar con humildad porque es una misión sublime que va más allá, incluso, de tu sola vida en turno.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;¿Cuál realidad te pertenece? Elige y corre el riesgo. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Cuando lleguemos al final del túnel, veremos quién tenía la razón.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Foto: Crisstina Carrillo &lt;a href="http://cristina-carrillo.blogspot.com/"&gt;http://cristina-carrillo.blogspot.com/&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33200404815254256-6886416674810494999?l=zonadetolvaneras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zonadetolvaneras.blogspot.com/feeds/6886416674810494999/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33200404815254256&amp;postID=6886416674810494999' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33200404815254256/posts/default/6886416674810494999'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33200404815254256/posts/default/6886416674810494999'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zonadetolvaneras.blogspot.com/2011/01/caminos-que-se-tuercen.html' title='Caminos que se tuercen'/><author><name>Salvador Sáenz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04151318384694364773</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/Su84R9JICfI/AAAAAAAAAAs/ZkBg7SyeBfY/S220/centenario.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/TUebLJhgiEI/AAAAAAAAAMI/CCS7jmoPjUI/s72-c/camino%2B23.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33200404815254256.post-6389945096052009785</id><published>2010-12-16T00:40:00.000-06:00</published><updated>2010-12-16T01:04:14.771-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='camiones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='autobuses'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='central camionera'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ruta'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Guatemala'/><title type='text'>La ruta</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/TQm0p3Xvg2I/AAAAAAAAAL8/TYW4B_yAkZY/s1600/Antigua.JPG"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 215px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/TQm0p3Xvg2I/AAAAAAAAAL8/TYW4B_yAkZY/s320/Antigua.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5551166647042016098" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Cuántas historias no se viven en las centrales de camiones. En los trayectos. En las calles, mientras esperamos el autobús. Porque todos hemos viajado en autobús alguna vez. Todos. Incluso Borges, incluso el millonetas de Slim. Yo, particularmente, los he usado mucho. Demasiado. Pero cada persona tiene su propia historia que contar, de acuerdo a su visión, de acuerdo a la ventanilla que le tocó mirar mientras viajaba. El solo destino; es decir, la ciudad a donde uno se dirige, daría la tela suficiente para cortar varios ensayos, pero es necesario volver unos días atrás, cuando nos cruzó por la mente que queríamos o necesitábamos tomar esa ruta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre que me encuentro en las terminales, me gusta ver el rostro de las personas, y trato de adivinar la razón por la que los tiene ahí. La mayoría de las veces veo caras sin expresión, rostros sombríos, quizá con el deseo guardado de no encontrarse en aquel sitio. Ahí no hay ricos ni pobres; bueno, sí los hay, pero a todos nos viene valiendo madres, porque sólo queremos llegar con bien a nuestro destino. Hay tantas anécdotas... Como la más reciente, cuando hice un viaje por Guatemala. Resulta que allá no existen centrales camioneras como en México. No es como aquí, que se concentran todas las líneas en un solo punto, llevando a la gente a cualquier lugar de la república, con o sin escalas. Para viajar allá, hay que trasladarse a varias colonias, dependiendo a dónde se quiera ir, porque las diferentes líneas de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;buses &lt;/span&gt;(así les llaman) se encuentran en varias localidades. No hay una buena infraestructura de transporte, como se ve. Los autobuses suelen ser folclóricos, y por lo regular, muy coloridos. Son camiones guajoloteros, rutas que tienen asientos para dos personas pero donde se sientan tres. Los &lt;span style="font-style: italic;"&gt;moscas&lt;/span&gt;, que son las personas que le ayudan al chofer a cobrar, anuncian la llegada y salida de la unidad. Son unos verdaderos acróbatas, porque toman tu equipaje, lo montan en su espalda y lo suben al techo ¡con el autobús andando en carretera!  Una delicia lo que te encuentras por aquel país centroamericano…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con los autobuses tienes la ventaja de que puedes comprar tu boleto a última hora, incluso dos minutos antes y salir corriendo a alcanzar la unidad: si el chofi te ve agitando los brazos como loco, te puede subir si anda de buenas, cosa que no ocurre con los aviones, por ejemplo; a menos de que el piloto sea graduado de la escuela de pilotos de tepito, probablemente le ordenaría a la aeromoza, “güerita, dele chance al valedor, ábrale la compuerta; total, si vamos a caber toditos en el infierno, por qué en este pájaro con alas de acero no… ¡pásele pa tras, señito, y arrejunten un poco más las nalguitas!”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si va a viajar en autobús, le voy a pedir -de la manera más atenta-, que siga estos consejos, por favor: 1) Si viaja, no tome. Es muy desagradable observar a un vato chupando arriba de los camiones, sobretodo si se güacarea en él. 2) Si ve que sube una embarazada, no sea huevón, déle el asiento. Total, unas cuantas cuadras que se chute parado no le va a causar ningún malestar: gánese el paraíso. 3) No sea naco, no le agarre las nalgas a las pasajeras cuando cruce por el pasillo. 4) No vaya diciendo “¡adiós, mamacita!” por la ventanilla a toda mujer guapa que vea por la calle. 5) No raye los asientos. No son obras de arte sus garabatos impúdicos. 6) Pida su parada con anticipación y no distraiga al operador de la unidad, a menos de que quiera escuchar todo el camino historias salidas del libro vaquero, o verdaderos dramas como los del programa &lt;span style="font-style: italic;"&gt;La Rosa de Guadalupe&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y una última cosa. Cuando baje de la unidad dé las gracias al chofi: aunque los vea greñudos, con lentes oscuros, de mal humor y con las cumbias a todo lo que dá, ellos a final de cuentas también tienen su corazoncito. Muy en el fondo, pero lo tienen.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33200404815254256-6389945096052009785?l=zonadetolvaneras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zonadetolvaneras.blogspot.com/feeds/6389945096052009785/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33200404815254256&amp;postID=6389945096052009785' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33200404815254256/posts/default/6389945096052009785'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33200404815254256/posts/default/6389945096052009785'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zonadetolvaneras.blogspot.com/2010/12/la-ruta.html' title='La ruta'/><author><name>Salvador Sáenz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04151318384694364773</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/Su84R9JICfI/AAAAAAAAAAs/ZkBg7SyeBfY/S220/centenario.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/TQm0p3Xvg2I/AAAAAAAAAL8/TYW4B_yAkZY/s72-c/Antigua.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33200404815254256.post-510830846432296495</id><published>2010-11-03T23:32:00.000-06:00</published><updated>2010-11-03T23:51:18.317-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='anillo de compromiso'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='recuerdos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='símbolos'/><title type='text'>Lo simbólico</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/TNJF-dGeF8I/AAAAAAAAAL0/sKZuRq82pV4/s1600/simbolos.JPG"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 229px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/TNJF-dGeF8I/AAAAAAAAAL0/sKZuRq82pV4/s320/simbolos.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5535563831257733058" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Estrechamos vínculos. Nos diluimos en las cosas. Queremos trascender nuestra esencia a través de lo real. Y para lograrlo, nos servimos de los símbolos: cuando queremos expresarle a alguien que estará aquí por el resto de la existencia, se lo decimos con un obsequio: un anillo de compromiso, una pulsera, un tatuaje. Y ese símbolo adquiere un valor casi sagrado para nosotros. Proyectamos en él un resumen de nuestra vida a su lado: Es, digámoslo en términos cosmológicos, la singularidad desnuda de una historia compartida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los símbolos son una fuente importante de recuerdos. Con ellos tratamos de materializar lo que no se ve, lo que no se toca, pero que representa algo concreto. ¿Pero qué tan importantes pueden llegar a convertirse? ¿Habrá en este planeta una persona que no sienta apego por algo material, que le fue dado por alguien? ¿Se puede vivir dejando de lado todo lo que algún día ocupó un espacio en nuestros sitios? ¿Y cómo saber si no se ha cruzado la línea entre la nostalgia y la locura?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además de ser una luz brillante, reparadora, en determinados momentos de soledad, los recuerdos también pueden llegar a convertirse en un verdadero infierno. Pueden ser entidades de autoflagelación, de masoquismo. A estos objetos tangibles podemos atribuirles incluso poderes sanadores cuando no los tienen. Un crucifijo no cura. Lo que sana es la fe: Para una persona, una corcholata que ha encontrado a su paso puede ser la cosa más valiosa de este multiverso en el que vivimos; para otra, su colección de coches deportivos lo es todo. Todo depende del filtro, de lo empañado que esté el cristal con el que vemos. El cerebro humano logra efectos maravillosos en tales casos. Crea magia…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi abuelo guardaba todo. Cualquier cosa que le resultara práctico o importante, lo acumulaba. No sé si al mirarlo, años después, le trajera vivencias, le regresara una parte del pasado, como boomerang que retorna a nuestras manos después de unos minutos de ser lanzado. Lo que sí me queda claro es que todos tenemos la necesidad de perpetuar los bellos momentos. Y es que, tarde o temprano, serán nuestra tabla de salvación. Nos aferraremos a ellos cuando nos abrume una terrible depresión. Queremos tener muy presente que aquello existió y no fue un pálido sueño que nunca vio la luz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay objetos de los cuales podemos prescindir. Si un buen día resulta que odiamos a la persona que nos dio ese artefacto simbólico, podemos tranquilamente lanzarlo al vacío para que la gravedad haga su trabajo. Podemos deshacernos de él en un arrebato de dolor. ¿Pero qué pasa con lo que no? Por ejemplo un tatuaje, una casa, y, ¡qué tremenda locura!, un hijo. ¿Un hijo puede llegar a ser un objeto simbólico? ¿Hay quien se atreva a pensar que, para recordar por siempre a una persona, se puede hacerlo procreando un hijo con ella? No quiero ni imaginarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es bueno aferrarse violentamente a los símbolos. Corremos el riesgo de convertirnos en ellos. Es mejor tratar de mantener un equilibrio. Ser el instante, no vivir en él. Es cierto que habitamos momentáneamente hermosos paraísos cuando miramos eso que nos dejaron. Sí, se abren los poros, la sangre se acumula y hierve. Pero hay veces que es mejor viajar ligeros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De todos modos, lo que fue verdaderamente valioso nunca se perderá:&lt;br /&gt;Aunque no existan vestigios concretos, lo que algún día nos hizo felices se quedará guardado muy adentro.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33200404815254256-510830846432296495?l=zonadetolvaneras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zonadetolvaneras.blogspot.com/feeds/510830846432296495/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33200404815254256&amp;postID=510830846432296495' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33200404815254256/posts/default/510830846432296495'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33200404815254256/posts/default/510830846432296495'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zonadetolvaneras.blogspot.com/2010/11/lo-simbolico.html' title='Lo simbólico'/><author><name>Salvador Sáenz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04151318384694364773</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/Su84R9JICfI/AAAAAAAAAAs/ZkBg7SyeBfY/S220/centenario.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/TNJF-dGeF8I/AAAAAAAAAL0/sKZuRq82pV4/s72-c/simbolos.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33200404815254256.post-6149487907663907681</id><published>2010-10-14T00:42:00.000-05:00</published><updated>2010-10-14T00:56:09.236-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='composición de canciones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='musica'/><title type='text'>Un don</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/TLaYg2q1epI/AAAAAAAAALs/FG4tJFRHenU/s1600/cancion-de-verano.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 235px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/TLaYg2q1epI/AAAAAAAAALs/FG4tJFRHenU/s320/cancion-de-verano.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5527773282842278546" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Te encuentras confundido, mareado (más bien crudo), un domingo por la mañana, y tomas, como puedes, el control de la televisión. No hallas qué ver. No hay nada. Le estás cambie y cambie; cuando de pronto, irrumpe en la pantalla, un canal de música acá, loco, muy culto, de esos donde presentan a grandes intérpretes de la onda grupera, con escenas de telenovela, donde un gordito simpático de cabello largo saca a relucir un talento actoral insospechado, haciendo el papel de galán que sale en busca de su amada, una güerita despampanante, de las que bailan afuera de los oxxos. Todo esto sucede normalmente los domingos, cuando buscas algo qué ver en la televisión abierta porque no tienes cable. Sí, es una verdadera desgracia. Descubres lo que ya se sabe: que la música se ha banalizado terriblemente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Adentrándome en el mundillo de la composición, encuentro que existen dos clases de compositores: aquellos a los que les pagan por hacer una chamba musical; y los otros, los comprometidos con el arte de sus canciones. La diferencia básica es que los primeros cumplen un objetivo concreto: que un intérprete logre posicionarse en la industria musical. Es obvio que las canciones mejor logradas son las realizadas por los segundos. Esto, sin embargo, no es justificante para que los temas que escuchamos en la radio, en la televisión, sean realmente deplorables. Me explicaré.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay ciertas reglas no escritas en el arte de la composición. Mencionaré sólo algunas: correcta acentuación de las palabras, seguimiento puntual de la métrica, no abordar temas trillados ni usar lugares comunes, y no realizar melodías predecibles. Una buena canción no necesariamente tiene que ser un gran poema; aunque ambas debieran ser un vehículo que nos conduzca al asombro. Un tema musical no tiene que enseñarnos nada de la vida y tampoco tiene que ponernos a indagar sobre el sentido de la existencia, pero sí debiera trastocarnos. No deja de ser, a final de cuentas, una obra de arte: son manifestaciones insobornables del espíritu.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los compositores que escriben para artistas como RBD, Belinda o Paquita La Del Barrio, tienen algo en común: son unos huevones. No se quiebran mucho la cabeza, con que encuentren una melodía pegajosa, le metan dos o tres versos cursis, un “eres el aire que respiro”, “no puedo ya vivir sin ti”, o un “muéveme el pollo que está en el asador”, ya la hicieron. Lo más patético es que hay quien cree que son unos genios, que tienen malicia para hacer estos artefactos maravillosos. Pero no se confundan. Hablar sobre temas “modernos” en las canciones, meterle palabras como facebook, meils, o abordar el machismo de manera abierta, o sobre la liberación femenina, o el narco, no es tener malicia. No pierdan de vista que los compositores de esta calaña sólo buscan llamar su atención. Son, en cierto sentido, mercadólogos. Les quieren vender, y punto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es triste escuchar canciones sin pies ni cabeza. Letras escritas sobre una servilleta. Los compositores no se toman la molestia en hacer encajar de manera natural las palabras sobre la melodía. Ahí donde no cabe cierto verbo, ahí mismo lo quieren meter los irresponsables, como si quisieran empujar a un elefante en un pobre bochito. Pongamos por ejemplo una canción del Buki, “Si te pudiera mentir” (que lo único rescatable son los arreglos), aquella que dice, “no existe fórmula para olvidarte, que eres mi música y mi mejor canción”. La melodía exige acentuación en ciertas sílabas, de manera natural, es como un río que va buscando su propio cauce, pero Marco Antonio Solís quiso conducirla por su propio arroyo, valiéndole, y derivó en esta mala pronunciación: “no existe formulá para olvidarté, que eres mi musicá y mi mejor canción” (las tildes son mías). O el caso de una canción de Kalimba (que por cierto canta muy bien), el tema “Antes de ti”, monumento a la monotonía, donde se oscila dramáticamente dentro de un Re y un Sol en toda la canción, además de que el estribillo no es sino una continuación invariable de las estrofas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En general hay buenos músicos en México, pero malos compositores. Es cierto que distintas canciones provocan diversos estados de ánimo: uno no prende una balada para ponerse a bailar, y tampoco escuchamos una cumbia para hacer un viaje místico, alucinante, a las profundidades del alma. Pero el oído no miente: la sonoridad de las palabras, su métrica, lo dicen todo. La letra y la melodía deben hacer un baile acompasado, rítmico, sutil, deben ir juntos, como el vuelo de las aves, nunca chocando, nunca amontonándose, siempre buscando la perfecta armonía que nos haga vibrar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque la música, ese don que nos dieron a nosotros y a los animales, es de las cosas que le dan sentido a la vida... Por eso: ¡Di no a la banalización de la música!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33200404815254256-6149487907663907681?l=zonadetolvaneras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zonadetolvaneras.blogspot.com/feeds/6149487907663907681/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33200404815254256&amp;postID=6149487907663907681' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33200404815254256/posts/default/6149487907663907681'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33200404815254256/posts/default/6149487907663907681'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zonadetolvaneras.blogspot.com/2010/10/un-don.html' title='Un don'/><author><name>Salvador Sáenz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04151318384694364773</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/Su84R9JICfI/AAAAAAAAAAs/ZkBg7SyeBfY/S220/centenario.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/TLaYg2q1epI/AAAAAAAAALs/FG4tJFRHenU/s72-c/cancion-de-verano.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33200404815254256.post-5522170383337429245</id><published>2010-09-27T23:10:00.000-05:00</published><updated>2010-09-27T23:27:25.929-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ángela Michelle Castañeda Martínez'/><title type='text'>Lo que más importa en la vida</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/TKFrmRb8neI/AAAAAAAAALk/ETblDxeRp7o/s1600/DSC00046.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 180px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/TKFrmRb8neI/AAAAAAAAALk/ETblDxeRp7o/s320/DSC00046.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5521812923392761314" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Los seres humanos estamos cuestionándonos todo el tiempo. Llegamos a formularnos preguntas complejas, profundas o estúpidas, que suelen robarnos minutos preciosos que corren, se van y nunca volverán, hasta que encontramos una respuesta convincente, o de plano, nos quedamos todavía más confundidos de lo que estábamos. La vida está hecha de instantes, de experiencias, de recuerdos. Unos, los sucesos menos gratos, quisiéramos liquidarlos como cucarachas debajo de nuestros &lt;span style="font-style: italic;"&gt;pieses&lt;/span&gt;, hacer como que nunca ocurrieron. Pero otros, los más afortunados, queremos hasta volver a repetirlos, de lo sublime que llegaron a ser para nosotros. ¿Pero cuáles son las cosas de la vida que realmente importan? ¿El dinero, la salud, la tecnología, los paseos, el conocimiento? Si la maestra del colegio nos encargara una tarea, hacer una pequeña lista con los acontecimientos que creemos son los más trascendentes en la vida, ¿cuáles serían? He aquí una rápida enumeración general de lo que yo considero importante, una serie de instrucciones que debería venir bajo la axila de todo niño, que no tiene nada que ver con mandamientos de ninguna especie: ama, viaja, haz amigos, desarrolla algún talento, trabaja… ten un hijo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando nació mi sobrina Ángela Michelle, sentí que a través de mi hermano se había cumplido uno de esos acontecimientos bellos que tiene la vida, un antes y un después en la historia de mi familia: verla tan frágil, tan misteriosa, con unas ansias ciegas por tocar las cosas, con un lenguaje secreto y profundo, me sacudió terriblemente la existencia... Imagino su futuro. Lo veo. Es un camino hermoso, rodeado de rosas radiantes, de refrescantes aromas, de luminosos colores, con un cielo despejado y una cometa volando pacíficamente en su horizonte. Cuando la tomé en brazos por primera vez, estuve en contacto por algunos segundos con un paraíso increíble. Sus ojos cerrados guardaban impenetrables misterios. Su silencio, su sueño, me hipnotizó. Lloré. Me inundó una paz completa. Mi cuerpo se incendió de placer. Parecía que me había contagiado al tacto con una extraña enfermedad llamada dicha, que sólo pocas personas esenciales transmiten. Y ella es especial. Al abrir los ojos, se encendieron dos soles: Se inundó la habitación de una luz blanca, tersa, reparadora que nos cubrió a todos. Fue como si sus manos pequeñitas hubieran depositado una bella flor en mi alma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya te veo caminando, Angelita, te veo cantando y riendo por todo lo que te rodea, y tus abuelos y tus padres detrás de ti, cansados porque tú no quieres dormirte, complacidos porque disfrutas la vida a plenitud. Yo quiero estar ahí contigo, hermosa. Lo voy a estar. Alentaré tu espíritu cuando lo necesites. Apoyaré en tu educación y en tu bienestar. Eres ya una parte importante para todos nosotros. Quiero verte sonreír, quiero que seas muy feliz: Cuando me digas “tío, te quiero mucho”, estoy seguro, me moriré de un soponcio ahí mismo, y correré y gritaré como un loco porque me harás inmensamente feliz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto, como se ve, dejó de ser lo que pretendía ser, una reflexión, y se convirtió de pronto, naturalmente, en una oda a la vida de mi pequeña sobrina, a la que valoro tanto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Angelita, tu llegada ha bendecido nuestras vidas: Nos has dado una inmensa fe (y una renovada alegría) para continuar con entusiasmo este breve, sinuoso y violento trayecto en que se ha convertido la vida.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33200404815254256-5522170383337429245?l=zonadetolvaneras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zonadetolvaneras.blogspot.com/feeds/5522170383337429245/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33200404815254256&amp;postID=5522170383337429245' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33200404815254256/posts/default/5522170383337429245'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33200404815254256/posts/default/5522170383337429245'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zonadetolvaneras.blogspot.com/2010/09/lo-que-mas-importa-en-la-vida.html' title='Lo que más importa en la vida'/><author><name>Salvador Sáenz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04151318384694364773</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/Su84R9JICfI/AAAAAAAAAAs/ZkBg7SyeBfY/S220/centenario.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/TKFrmRb8neI/AAAAAAAAALk/ETblDxeRp7o/s72-c/DSC00046.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33200404815254256.post-8207696429898767884</id><published>2010-07-29T00:22:00.000-05:00</published><updated>2010-07-29T10:01:39.589-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='violencia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='crimen'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='avalancha'/><title type='text'>Avalancha del crimen</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/TFEQnPfGSSI/AAAAAAAAAK0/WOw5FPalv-0/s1600/escena+del+crimen.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 229px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/TFEQnPfGSSI/AAAAAAAAAK0/WOw5FPalv-0/s320/escena+del+crimen.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5499194886353996066" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Supongo que todo comenzó así:&lt;br /&gt;Desde el comienzo de los tiempos hubo maldad. Desde la más primitiva, cuando un molusco le robaba el bocado a otro, hasta la más vil, cuando un hombre cruel con una quijada de burro asesinaba a su propio hermano. Así comenzó la avalancha del crimen, esa maldita violencia que ya nadie podrá detener. Sin un plan determinado, sin un guión, el crimen comenzó a fraguar una carrera muy redituable a la que todos, en distintas épocas de la historia, hemos ayudado a cristalizar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La maldad no existe, es cierto. Es un concepto propio del Hombre. Sin embargo, es real. Se expande como el universo. Engaña a los débiles, que quieren pasar por valientes, y a los cobardes: a ellos, los seduce con la idea de poder. Por eso no es raro ver a jóvenes involucrados en el crimen organizado, chiquillos sin idea de lo que están haciendo, sólo dejándose llevar por un instinto primitivo, el de querer sentirse con más poder, ser alguien en el ámbito donde se desenvuelven. ¿Y qué es el poder, en esencia? La idea de que puedes matar. Uno se somete al poder porque no quiere morir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hemos perdido la capacidad de asombro. Ya no sentimos. Nos tocamos la piel y no ocurre nada. La violencia ocupó también nuestros cuerpos, como un cáncer. El crimen no podía hacer las cosas tan abiertamente si antes no contaba con el consentimiento del poder oficial. Por eso reclutó al gobierno. Para algunos, era negocio redondo y se enrolaron por convicción; otros fueron conducidos a la fuerza, con amenazas. Es una verdadera pesadilla cuando eso ocurre. ¿Cómo soportar la sola idea de ver a nuestros familiares sufriendo? Por eso tenemos que ceder. De eso se vale el crimen, del miedo. Es su leit motiv.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El crimen organizado evolucionó. Mutó. Antes tenía ciertas reglas no escritas. Tenía, en cierto sentido, su propia “moral”. Ahora eso ha cambiado. Ha incorporado elementos del terrorismo, pero sin ideología, que es todavía peor. Matar por matar. Sin sentido. El crimen organizado se ha vuelto astuto, hay que reconocerlo. Pero nunca superará a la inteligencia de un gobierno, aunque parezca lo contrario. Lo que ocurre es que la inteligencia del gobierno no sirve de nada mientras esté comprada. La tecnología, la metodología, existen, pero no se aplican porque los altos funcionarios inmiscuidos no lo permitirán. Soslayarán los actos de violencia porque también van de por medio sus propios intereses. Mientras los altos mandos corruptos no sean liquidados, los verdaderos funcionarios honestos no podrán hacer nada, tendrán las mismas cadenas que los atarán por más que quieran actuar de buena fe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuestro sistema social también está cambiando. Se está implantando un nuevo orden: el del crimen organizado. Ya está cumpliendo algunas funciones que le correspondían únicamente al Estado: Cobrar impuestos, brindar protección, implantar toques de queda, controlar el mercado y la industria. Imparte su propia “justicia”: estás conmigo o contra mí. Por eso es hora de replantear nuestro sistema de justicia. Buscar alternativas. Dejemos los tabús y los prejuicios. Que ya no nos asusten temas como la pena de muerte. Debatámosla. Porque, ¿qué es el sistema penitenciario sino un caldo de cultivo de odios, venganzas y criminales? Nadie se reforma ahí. Nadie. Es una ley de la selva. Es un sistema de corrupción. Ahí mantenemos a los delincuentes, les damos de comer, les damos techo, los recompensamos. Eso en el mejor de los casos, porque en el peor, los delincuentes siguen operando impunemente desde adentro, a tal grado que con el consentimiento de los directivos, salen a matar a más personas con las mismas armas de los oficiales. Después de esto, ¿alguien sigue creyendo en el sistema penitenciario?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Suena irónico, pesimista y absurdo, pero quizá sólo tendremos una salida: que ocurran las profecías del 2012. Sólo algo catastrófico podrá movernos del mutismo, del miedo, de la inmovilidad. Los mayas, en sus predicciones, auguraban un gran cambio para la humanidad, una elevación colectiva de la conciencia. Cuando escuchábamos esto en la televisión, nos daba risa. Sonaba a ficción. Pero no nos vendría nada mal un cambio así en nuestros espíritus. Porque nadie quiere cambiar. Estamos esperando a que otro, quien sea, un súper héroe, un revolucionario, inicie algo grande. Nosotros sólo queremos ver fútbol, apoyar a nuestra selección. No estamos dispuestos a salir y armar un gran movimiento porque pensamos que el siglo XXI ya no está para esas cosas. Somos pobres con actitud de burgueses: no tenemos determinación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué nos queda, pues, si la Humanidad ya no tiene remedio? ¿Quedarnos de brazos cruzados? ¿Esperar la segunda venida de Cristo? No. Si no estamos dispuestos a unirnos, a solidarizarnos, a caminar hombro con hombro, entonces hagamos cosas pequeñas. Empecemos con nosotros mismos. Siempre habrá algo que cambiar. Es posible una renovación. Sólo hay que mirar adentro y ver qué estamos haciendo mal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al final de cuentas, las avalanchas también tocan fondo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33200404815254256-8207696429898767884?l=zonadetolvaneras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zonadetolvaneras.blogspot.com/feeds/8207696429898767884/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33200404815254256&amp;postID=8207696429898767884' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33200404815254256/posts/default/8207696429898767884'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33200404815254256/posts/default/8207696429898767884'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zonadetolvaneras.blogspot.com/2010/07/avalancha-del-crimen.html' title='Avalancha del crimen'/><author><name>Salvador Sáenz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04151318384694364773</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/Su84R9JICfI/AAAAAAAAAAs/ZkBg7SyeBfY/S220/centenario.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/TFEQnPfGSSI/AAAAAAAAAK0/WOw5FPalv-0/s72-c/escena+del+crimen.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33200404815254256.post-7569424094193664059</id><published>2010-07-06T23:14:00.000-05:00</published><updated>2010-07-06T23:29:14.046-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='palomitas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Gran Explosión'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='supernova'/><title type='text'>La Gran Paloma</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/TDQATNB45YI/AAAAAAAAAKs/ti4jv-WugwM/s1600/070205_supernova.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 286px; height: 320px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/TDQATNB45YI/AAAAAAAAAKs/ti4jv-WugwM/s320/070205_supernova.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5491014175586575746" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Nos gustaba tronar palomas en el barrio. Comprábamos de las grandes, de las de a veinte pesos, esas de papel y pólvora, triangulares, con la mecha (las tripas) saliéndosele de las entrañas. Las encendíamos y las poníamos debajo de un bote de tornachiles: Después de unos segundos de angustiante espera, tronaba pero bien hermoso. La explosión era terrible. Si alguno de nosotros se nos ocurría ir a asomarnos para ver por qué no había tronado (porque a veces sucedía que la mecha no agarraba) podía ser fatal. De hecho conocíamos la leyenda de aquel niño que había perdido su mano por el estallido de un cohete; por eso les teníamos respeto. Y esto viene precisamente al caso porque he tratado de imaginar qué tan terribles o violentas pueden ser las explosiones de mayor magnitud, como las supernovas, si las palomitas que tronábamos en la calle eran, ya de por sí, muy estruendosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En esta difícil y compleja realidad, existen distintas clases de explosiones: Desde las más ligeras como las cebollitas, esas que nomás hacen chispas y un poco de zumbido; pasando por las granadas de fragmentación, que su poder de destrucción comprende algunos metros a la redonda; las bombas nucleares, que pueden arrasar ciudades completas, recordemos Hiroshima y Nagasaki; hasta las más increíbles y colosales, como las supernovas. Pero el estallido por antonomasia, aquel que se lleva el aplauso del respetable de pie por varias horas, es sin duda la Gran Explosión: el momento mismo del surgimiento del Universo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El espacio es un lugar violento. Muy peligroso. Pareciera que las estrellas al morir (de hecho no mueren del todo, siempre están evolucionando y convirtiéndose en otros objetos más o menos complejos, como planetas, estrellas de neutrones, magnetars, enanas blancas, incluso en cuerpos tan misteriosos y complejos como los agujeros negros), quisieran ser recordadas para la posteridad. Cuando un objeto estelar como nuestro Sol no puede generar más procesos de fusión nuclear, ocurre que la gravedad finalmente vence su masa; éste se contrae a tal punto que ya no puede sostenerse y termina cayendo sobre sí mismo. Sucede entonces una supernova: el estallido más poderoso en el espacio. El destello y la destrucción que deja a su alrededor son inconcebibles. Pobres de los planetas que se encuentren en su órbita. No quedaría nada de ellos. La luminosidad de estos eventos puede detectarse incluso en galaxias próximas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero nadie está preparado, ni los extraterrestres más avanzados quizá, para comprender la majestuosidad, la increíble potencia y energía que generó la Gran Explosión, ese preciso instante en que tiempo y espacio comenzaron. Todo lo que hoy conocemos proviene de ese momento: de un punto comprimido hasta el infinito, una singularidad, que de pronto y sin decir agua va explotó de una manera increíble, inconcebible, dando lugar a toda la materia existente, las leyes de la física, las galaxias, la vida inteligente, absolutamente todo.  No estamos hablando de lucecitas montadas para escena, o de simples fuegos artificiales. No. Lo que ahí ocurrió no abarca siquiera todos los cohetes juntos, las granadas, las bombas o arsenal nuclear completo del planeta, ni todas las supernovas juntas en todas las galaxias. Lo que pasó en la Gran Explosión no tiene comparación ni precedente alguno. No tiene madre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si se me apareciera un genio en medio de una botella de cerveza Indio y me concediera tres deseos, pediría: una noche con Scarlett Johansson, la paz mundial (esta respuesta me la enseñaron en un concurso de belleza), y presenciar en primera fila, sin consecuencias catastróficas para mí, por supuesto, el momento de la Creación: Ver cómo salen disparados los gases, las luces, el fuego primordial; cómo se van formando los cúmulos; cómo empieza la gravedad a surtir efecto en los objetos y comienzan un baile cósmico fascinante… ¡qué chulada de evento contemplaría!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me imagino ahí, en mi silla, mirando a mis anchas, y pienso lo siguiente: La Gran Explosión es la paloma de a veinte pesos de Dios: un buen día, en su travesura, la encendió con un cerillo, la arrojó en medio de la nada y explotó, dejando tras de sí un caos terrible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y se fue nervioso, silbando, con las manos en los bolsillos, antes de que alguien lo cachara.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33200404815254256-7569424094193664059?l=zonadetolvaneras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zonadetolvaneras.blogspot.com/feeds/7569424094193664059/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33200404815254256&amp;postID=7569424094193664059' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33200404815254256/posts/default/7569424094193664059'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33200404815254256/posts/default/7569424094193664059'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zonadetolvaneras.blogspot.com/2010/07/la-gran-paloma.html' title='La Gran Paloma'/><author><name>Salvador Sáenz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04151318384694364773</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/Su84R9JICfI/AAAAAAAAAAs/ZkBg7SyeBfY/S220/centenario.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/TDQATNB45YI/AAAAAAAAAKs/ti4jv-WugwM/s72-c/070205_supernova.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33200404815254256.post-6825917689881796069</id><published>2010-06-30T00:05:00.000-05:00</published><updated>2010-06-30T00:52:11.789-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='imortalidad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='mum ra'/><title type='text'>Inmortales</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/TCrSxMvbQhI/AAAAAAAAAKk/O3wppUHgkO4/s1600/inmortalidad.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 240px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/TCrSxMvbQhI/AAAAAAAAAKk/O3wppUHgkO4/s320/inmortalidad.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5488430838579937810" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;No todo el mundo quiere presenciar el final de los tiempos. No todos quieren pasar la frontera de los cien años, hacerse rucos. Aunque hay algunos locos que sí. Pero para lograrlo, tendrán que apañar primero algunas maravillas tecnológicas dignas de ciencia ficción. Pero no cuentan con que, matemáticamente, es imposible vivir para siempre. De una u otra forma tenemos que morir. Sólo algunas &lt;span style="font-style: italic;"&gt;cosas &lt;/span&gt;han permanecido desde que todo esto comenzó: algunos elementos químicos, la radiación de fondo, las leyes de la física. Pero todo lo demás, tarde o temprano cuelga los tenis. Chupa faros. Baila las calmadas. Ni siquiera la Tierra, nuestra madre, tendrá un final feliz. En algún punto colapsará. El propio Sol, cuando gaste su combustible, nos llevará a todos entre sus rayos y centellas. Entonces, ¿cómo suponer que la vida de un ser humano, no digamos ya la del Hombre, más bien la vida, a secas, puede durar para toda la eternidad?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He escuchado en un documental de Discovery que en un futuro no muy lejano seremos inmortales. Y como lo dice ni más ni menos que &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El Canal&lt;/span&gt;, con mayúscula, ¿cómo no sentirse abrumados con tal aseveración? Explicaban algo más o menos como lo siguiente: “Las microcomputadoras examinarán las capacidades neurológicas de una persona y cargarán el conocimiento, la experiencia y la personalidad, a un dispositivo de almacenamiento masivo. Entrarán al cerebro en tiempo real con nanobots, escáners del tamaño de una célula, y se esparcirán dentro del torrente sanguíneo. Harán un mapeo de todas las neuronas y recopilarán todos los detalles de los neurotransmisores, concentraciones de iones y conexiones interneurales, todo lo que nos conforma. Esto será factible. Llevará algo de tiempo, pero las implicaciones serán asombrosas. Una de ellas es la posibilidad de la inmortalidad. Se puede tener un respaldo de nuestros archivos: si el equipo muere, no será el final, sólo se transfieren a otra máquina y listo. Incluso pueden autorreplicarse y mejorar constantemente su diseño.” Esto es algo muy loco, por su pollo. ¿Pero qué satisfacciones podría provocar una &lt;span style="font-style: italic;"&gt;vida &lt;/span&gt;así? ¿Uno podría amar? ¿Los bits de información podrían darnos alegrías? ¿La combinación de ceros y unos podría otorgarnos placeres? ¿Conviviríamos con los demás, ahora sí, sólo por Facebook? Es difícil imaginarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El ser humano tiende a querer alargar su juventud. Quizá es una variante de la inmortalidad, pero está más relacionado con el deseo a ser bellos (con la vanidad), que al hecho en sí de querer trascender en el tiempo. Y en ese intento de seguir siendo jóvenes nos ponemos mascarillas, nos hacemos operaciones estéticas, tomamos tés que eliminan toxinas (los modernos elíxires de la eterna juventud), pero todo no recae más que en la superficialidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo que a la Humanidad le queda a lo mucho un milenio más. Lamentablemente estamos a expensas de muchos peligros: la autoaniquilación por guerras nucleares, los riesgos del espacio exterior (choque de meteoritos, disparos directos de viento solar, cambio de polaridad de la Tierra), la inminente gran explosión de Yellowstone, cambio climático extremo, hambrunas, invasiones extraterrestres y un gran etcétera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un futuro, los más afortunados llegarán a los ochenta con cordura, si tienen suerte. Pero nadie será inmortal. Es imposible. Sólo hay uno que se escapa constantemente a las garras seductoras de la Santísima: el gran Mum-Ra, cuando su cuerpo decadente se transforma al invocar a los antigüos espíritus del mal.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33200404815254256-6825917689881796069?l=zonadetolvaneras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zonadetolvaneras.blogspot.com/feeds/6825917689881796069/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33200404815254256&amp;postID=6825917689881796069' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33200404815254256/posts/default/6825917689881796069'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33200404815254256/posts/default/6825917689881796069'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zonadetolvaneras.blogspot.com/2010/06/inmortales.html' title='Inmortales'/><author><name>Salvador Sáenz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04151318384694364773</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/Su84R9JICfI/AAAAAAAAAAs/ZkBg7SyeBfY/S220/centenario.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/TCrSxMvbQhI/AAAAAAAAAKk/O3wppUHgkO4/s72-c/inmortalidad.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33200404815254256.post-4970427889069788089</id><published>2010-06-15T00:36:00.000-05:00</published><updated>2010-06-15T09:03:01.936-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='pornstar colombiana'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Esperanza Gómez'/><title type='text'>Un sueño realizado</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/TBcaJ4Y-xQI/AAAAAAAAAKc/idZagtwASc0/s1600/gr_-1904_1.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 255px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/TBcaJ4Y-xQI/AAAAAAAAAKc/idZagtwASc0/s320/gr_-1904_1.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5482879828405175554" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Cuando a uno de chiquito le preguntan ¿qué quieres ser de grande?, de inmediato brincan las respuestas al cielo, como frijoles saltarines: “Bombero, doctor, abogado, astronauta”. Uno como padre (no soy padre, pero qué diablos) fomenta en los hijos esos sueños, haciendo todo lo que esté al alcance de la mano para apoyar las metas que inocentemente se han propuesto esos pequeños rufianes: Si quiere ser futbolista, se le van comprando balones, se le inscribe en la liga municipal de futbol; si va a ser maestro, se le enseña a hacer sumas y restas, a leer mucho; y si va a ser diputado, ya no es necesario enseñarle nada, ni siquiera a mentir ni a robar, eso solito lo va a aprender cuando crezca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero si el sueño de nuestra nena es ser una &lt;span style="font-style: italic;"&gt;pornstar&lt;/span&gt;, ¿qué se puede hacer ante semejante revelación? ¿Qué se le inculca en estos casos? ¿Cómo lidiar con este dramón? Complicado, por supuesto. No es tan sencillo como hacerse los sordos, que al cabo al rato se le pasará. ¿Pero a qué sueños tenemos derecho los seres humanos? Visto con los ojos de la moral mexicana (una moral machista), es un sueño perverso, maligno, que no debe ser llevado a cabo por ningún motivo mientras uno viva, faltaba más. Seguramente la madre de esa niña, angustiada, la llevaría directo con el padre Benito Candelas para que la conduzca por el buen camino. “Que rece cincuenta padres nuestros, doscientas aves marías y lávele la boca con pinol y agua bendita”, seguramente sentenciará el cura para liquidar el asunto. ¿Pero el hecho de desear algo con todas las fuerzas, por muy indecoroso que pueda verse, no es ya suficiente para obtener el consentimiento y aprobación de los demás?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cualquier profesión u oficio son corruptibles. Y cuando una actividad que tiene que ver con la sociedad se corrompe ¡aguas!, suele tener daños colaterales funestos: Un policía, digamos, cuando es de los buenos, le trae al pueblo paz, seguridad; pero no así un policía que sólo se aprovecha del poder para extorsionar al ciudadano (cosa que sucede quizá en Europa pero nunca en este país, pero tenía que poner un ejemplo). Un juez de los chidos podría llevar la impartición de justicia a niveles utópicos, sublimes, pero cuando cede a las jugosas mordidas de los ricos e inclina la balanza del derecho a su conveniencia, le causa mucho daño a la sociedad. Un socorrista de los pocamadre brinda los primeros auxilios y se convierte, muchas veces, en la diferencia entre la vida y la muerte para los accidentados, pero cuando sólo se dedica a bolsear a la víctima para sacarle lo último que le queda (y que ya no le hará falta), qué terrible acto de deshonestidad. Estos hechos, como se ve, causan perjuicios reales a los demás, no imaginarios. En cambio, la pequeña de nuestro caso no le hará daño a nadie más que a los que se quieran sentir ofendidos, y eso será relativo, no directo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esperanza Gómez, voluptuosa joven colombiana de mi edad (pensándolo bien podría ser mi novia), cuando desde chiquita tenía ya la inquietud de participar en videos de contenido erótico, vivió esta situación en &lt;span style="font-style: italic;"&gt;curva propia&lt;/span&gt;. Y cuando decidió lanzarse al mercado pornográfico estadounidense, ya de grande, se enfrentó a la moral del pueblo colombiano que la juzgó. Pero a ella no le importó. Y ahí la tienen: Desafió la corriente de un río enfurecido de prejuicios. Nadó sin detenerse hasta llegar a la otra orilla, sólo para ver realizado su sueño. Un sueño poco convencional, sí, pero sueño a final de cuentas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ahora es famosa y muy feliz: una felicidad tan parecida y legítima, quizá, como cuando un estudiante universitario termina su carrera profesional.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33200404815254256-4970427889069788089?l=zonadetolvaneras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zonadetolvaneras.blogspot.com/feeds/4970427889069788089/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33200404815254256&amp;postID=4970427889069788089' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33200404815254256/posts/default/4970427889069788089'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33200404815254256/posts/default/4970427889069788089'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zonadetolvaneras.blogspot.com/2010/06/un-sueno-realizado.html' title='Un sueño realizado'/><author><name>Salvador Sáenz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04151318384694364773</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/Su84R9JICfI/AAAAAAAAAAs/ZkBg7SyeBfY/S220/centenario.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/TBcaJ4Y-xQI/AAAAAAAAAKc/idZagtwASc0/s72-c/gr_-1904_1.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33200404815254256.post-2577801961660951827</id><published>2010-05-28T00:43:00.000-05:00</published><updated>2010-05-28T01:07:58.526-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='treinta años'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='soy'/><title type='text'>Soy</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/S_9Y_ZhIFkI/AAAAAAAAAKU/S3xR79XVi5A/s1600/CCP_0260%282%29.JPG"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 214px; height: 320px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/S_9Y_ZhIFkI/AAAAAAAAAKU/S3xR79XVi5A/s320/CCP_0260%282%29.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5476193518110643778" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;He llegado a los treinta. ¿Pero sé quién soy?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué soy? ¿De qué estoy hecho? ¿Cómo me compongo? ¿De qué materiales estoy fabricado, cuáles me conforman? ¿Cuál es mi estructura? ¿Soy una serie de átomos arrejuntados el uno sobre el otro o el espacio que hay entre ellos? ¿Soy huesos, soy carne? ¿Soy una serie de creencias arraigadas en el pensamiento o las que reprocho? ¿Soy mi cerebro o mi corazón? ¿Soy mi alma? ¿Soy lo que busco, lo que deseo, lo que sueño?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Soy el resultado de un encuentro amoroso? ¿Soy producto de una concepción? ¿Fui diseñado previamente? ¿Qué me define? ¿Soy todos mis yos? ¿Soy el espacio que ocupo o el hueco que dejo cuando me voy? ¿Cuál de todas mis máscaras es la que realmente me proyecta? ¿Soy informático, cantautor, escritor? ¿Soy mi profesión, lo que estudié, lo que trabajo? ¿Soy lo que he escrito, las canciones que he compuesto, los programas que he realizado? ¿Tengo una personalidad definida? ¿Soy mi pasado? ¿Soy las personas que he amado, las que me han amado? ¿Soy mi presente? ¿Lo que tengo ahora? ¿Soy lo que poseo? ¿Las cosas materiales, los bienes? ¿Soy lo que he abandonado, lo que he dejado en el camino? ¿Cuál es mi esencia? ¿Soy lo que hablo, lo que insinúo, lo que callo? ¿Soy los secretos que he guardado? ¿Soy lo que acumulo? ¿Lo que toco? ¿Soy este cuerpo, este rostro, esta piel? ¿Soy lo que veo en el espejo o lo que otros ven en mí?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Soy la sombra que dibujo en el suelo? ¿El aire que me atraviesa, el agua que fluye dentro de mí? ¿Soy el torrente violento que se amontona en mis venas, esta sangre enfurecida? ¿Lo que respiro? ¿Soy mis desechos? ¿Los partidos de fútbol que he jugado, las horas que paso en el gimnasio, frente al televisor, en Internet? ¿Soy el futuro, lo que intento construir, lo que visualizo para mí? ¿Me reconozco en las personas que conviven conmigo, en mis amigos? ¿Descubro mi silueta en mi casa, en los pasillos que recorro? ¿Soy las ciudades en las que he vivido, las que he visitado, en las que he dejado mis huellas? ¿Soy los besos que he dado, la pasión que he tatuado en otros cuerpos? ¿Soy mis espermas? ¿Los hijos que procrearé? ¿La mujer que poseeré? ¿Soy las vidas que he vivido, las reencarnaciones que he tenido, los círculos que no he podido cerrar? ¿Soy el sufrimiento que me ha desgarrado? ¿Soy un sueño, una ilusión? ¿Soy una realidad, una bella mentira, una irrefutable verdad? ¿Soy vida? ¿Quién soy?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sé quién soy. Hoy más que nunca lo sé: Soy todo esto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Soy. Eso me hace muy feliz.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;br /&gt;Foto: Crisstina Carrillo. &lt;a href="http://cristina-carrillo.blogspot.com/"&gt;http://cristina-carrillo.blogspot.com/&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33200404815254256-2577801961660951827?l=zonadetolvaneras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zonadetolvaneras.blogspot.com/feeds/2577801961660951827/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33200404815254256&amp;postID=2577801961660951827' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33200404815254256/posts/default/2577801961660951827'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33200404815254256/posts/default/2577801961660951827'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zonadetolvaneras.blogspot.com/2010/05/soy.html' title='Soy'/><author><name>Salvador Sáenz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04151318384694364773</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/Su84R9JICfI/AAAAAAAAAAs/ZkBg7SyeBfY/S220/centenario.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/S_9Y_ZhIFkI/AAAAAAAAAKU/S3xR79XVi5A/s72-c/CCP_0260%282%29.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33200404815254256.post-6736440449236659973</id><published>2010-05-11T08:54:00.000-05:00</published><updated>2010-05-11T09:54:33.156-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Dios'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='religión'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='tocado'/><title type='text'>Tocado</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/S-lkwVp_2-I/AAAAAAAAAKM/TgXAb3Wga4E/s1600/butterfly_hst_big.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 268px; height: 320px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/S-lkwVp_2-I/AAAAAAAAAKM/TgXAb3Wga4E/s320/butterfly_hst_big.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5470014004027972578" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Hoy en día está de moda no creer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El nihilismo es lo de hoy. Si no eres ateo, corres el riesgo de no ser tomado en serio. ¿Pero creer significa ser un tonto? ¿La inteligencia lleva necesariamente al desconocimiento de lo divino? La inteligencia sola, sin un resquicio de humanidad, es frívola.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si a uno le quitaran todas las capas de su ser, como a una cebolla, ¿qué quedaría de nosotros? ¿Nuestra alma a qué se aferraría entonces?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La búsqueda personal de Dios a veces toma los rumbos más extraños. Uno de esos caminos puede ser la religión. Otros, el futbol. Podemos atender a la historia de las religiones y adentrarnos en la tradición oral y escrita. Hallaremos entonces ciertas inconsistencias y una que otra verdad engañosa. Las pruebas que ahí se nos presentan son de dudosa calidad. El científico entonces refunfuñará: “necesito pruebas contundentes, tangibles, en donde cada persona en este planeta pueda reproducirlas sin lugar a controversia”, y tiene razón. Al científico le hubiera gustado que el mensaje de Dios fuera irrevocable, como las leyes físicas que aplican a todo el Universo visible, donde hasta los extraterrestres están sujetos a ellas. Que ese mensaje de Dios no estuviera cifrado y que no le perteneciera sólo a una época concreta del Hombre, sino que fuera infinita, que se pudiera medir inclusive con las matemáticas, esas desgraciadas visionarias.&lt;br /&gt;Pero si el Universo fuera autosuficiente, si la realidad estuviera finamente estructurada por el azar; si el Todo que ahora vemos realmente hubiera sido producto de la colisión azarosa de los átomos, sin un fin determinado, ¡esto verdaderamente estaría loquísimo! La casualidad entonces resultaría también extrañamente perversa. La cuestionaríamos. Sería sujeta de sospecha. Porque, ¿cómo es posible que entonces surgiera la vida en la Tierra? ¿Cómo es que una serie de acontecimientos paulatinos, progresivos, sutiles, produjeron máquinas pensantes como el ser humano?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi búsqueda personal de Dios ha sido un continuo vaivén. He pasado de ser creyente a ateo, y de ateo a agnóstico. Y viceversa. Nunca he estado conforme. Hay veces que realmente me he clavado en la cuestión y mi búsqueda ha sido obsesiva. Otras veces me olvido del tema y me dejo llevar por el arrollo pacífico de los acontecimientos. Creo que mi postura actual es ser agnóstico. ¿Pero un agnóstico es en realidad un ateo sin el coraje de sus convicciones? Quizá. Lo que sí puedo decir con seguridad es que esta búsqueda no ha terminado. Ha sido exhaustiva y profundamente personal. Me ha traído momentos intensos, sublimes, inquietantes. Una vez tuve una especie de alucinación. O de revelación, quién sabe:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace ya muchos años me encontraba en medio de una noche triste (acababa de terminar una relación de años), en mi habitación, desconcertado, cuestionándome lo que creía y lo que pensaba, y no encontraba una respuesta clara para aliviar esa sensación de angustia. Y Lloré. Me sentí abatido. Solo. Sentí un huracán de emociones agolpándose en mis puños: La vida se me presentaba delante de mí y yo no podía descifrarla. No podía más… De pronto, sentí algo cálido. Como un abrazo. Y una voz que decía: “No estás solo”. Fue algo increíble. La verdad es que no me importa convencer a nadie. Me da flojera explicarles. Tampoco quiero ahondar en tratar de saber si fue real o no. Simplemente ocurrió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero me dejó un alivio y una sonrisa. Y todavía así, en aquel momento glorioso, en medio todavía de la confusión, tuve el buen humor de preguntarme con sarcasmo: “Salvador, ¿has sido tocado o ya estás &lt;span style="font-style: italic;"&gt;tocado&lt;/span&gt;?”.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33200404815254256-6736440449236659973?l=zonadetolvaneras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zonadetolvaneras.blogspot.com/feeds/6736440449236659973/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33200404815254256&amp;postID=6736440449236659973' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33200404815254256/posts/default/6736440449236659973'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33200404815254256/posts/default/6736440449236659973'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zonadetolvaneras.blogspot.com/2010/05/tocado.html' title='Tocado'/><author><name>Salvador Sáenz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04151318384694364773</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/Su84R9JICfI/AAAAAAAAAAs/ZkBg7SyeBfY/S220/centenario.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/S-lkwVp_2-I/AAAAAAAAAKM/TgXAb3Wga4E/s72-c/butterfly_hst_big.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33200404815254256.post-6445978526118398632</id><published>2010-05-03T00:53:00.000-05:00</published><updated>2010-05-03T00:59:51.712-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cantautora española'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='tiza'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='sueños'/><title type='text'>La otra realidad</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/S95lONVuL1I/AAAAAAAAAKE/GjXNtQwAk8Q/s1600/women_and_nature3.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 215px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/S95lONVuL1I/AAAAAAAAAKE/GjXNtQwAk8Q/s320/women_and_nature3.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5466918292447702866" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Hay sueños encantadores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La vida va tomando sus propios cauces, aunque no sean naturales. Su materia prima es la realidad. Todo cuanto sucede es motivado, la mayoría de las veces, por causas incontrolables, ajenas a nosotros: la vida se abre paso por sí sola.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los sueños, sin embargo, tienen también una cierta dosis de realidad. Nos afectan. Nos conmueven. Nos provocan. Es cierto, no existen, nunca sucedieron, todo se desarrolla en la mente, pero cuán reales pueden llegar a convertirse si estos llevan una fuerte carga de emociones: A veces dejan más enseñanzas los sueños que la propia experiencia. ¿Pero se vale creérsela? ¿Es legítimo sentirlos, vivirlos, aunque no hayan sido más que reflejo de nuestras inquietudes? ¿Tenemos derecho a tomarlos en cuenta? ¡Sí! ¿Por qué no?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un sueño puede alimentar el espíritu. Una noche bien soñada puede reconfortarnos durante varios días. En los sueños a veces proyectamos nuestras fantasías. Todo aquello que no hemos llevado a cabo, pero que deseamos, podemos realizarlo ahí, en la otra realidad. No siempre podemos controlar lo que soñamos, pero esos deseos reprimidos surgen cuando menos lo imaginamos. El inconciente nunca olvida. Es como la mafia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay sueños que me han devuelto la sonrisa perdida. Se instala en mi alma un sentimiento reparador, profundo. Pero basta de teoría y pongamos un ejemplo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace unos días me soñé en medio de un paisaje fantástico: era un valle arbolado, con hojas secas en el camino, una vieja casa a un costado y una chica en un columpio. Era una escena inquietante, sensual, perturbadora. Esa chica era desconocida para mí, al principio. Y era hermosa. Cuando me acerqué resultó ser una cantautora española a la que yo admiro. Llevaba su guitarra. Componía una canción. Cuando me vio me invitó a acercarme. Fue muy cálida su atención. Conversamos, compartimos experiencias, cantamos. Después de unas “horas” nos despedimos con un fuerte abrazo y yo regresé a casa, a México, porque todo ocurrió en España, al menos eso creí. Sin terminar el sueño, pasó un día, y para mi sorpresa, la cantautora me habló por teléfono para saludarme y decirme que había pasado un gran momento conmigo. Y ahí terminó mi sueño. Obviamente desperté emocionado. Ella me obsequió su tiempo de una manera desinteresada, pasó un momento agradable conmigo y yo lo disfruté. Pero sólo fue un sueño, un rico sueño. A esto es a lo que me refería.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nada sustituirá lo real maravilloso: ver la sonrisa de un niño en la calle, escuchar el canto de las golondrinas por la madrugada, contemplar un atardecer en otoño, dar el beso de buenas noches a nuestros hijos antes de ir a acostarse, ver a tu madre tejiendo en su mecedora. Pero para ser felices (la felicidad es una decisión, es una actitud, son instantes, todo lo anterior revuelto) hay que agarrarse de todo lo que nos ayude a sentirlo. Incluso de los sueños, aunque éstos nunca hayan ocurrido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque en realidad sí ocurren: nos han atravesado, como una brisa que se puede sentir pero no tocar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33200404815254256-6445978526118398632?l=zonadetolvaneras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zonadetolvaneras.blogspot.com/feeds/6445978526118398632/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33200404815254256&amp;postID=6445978526118398632' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33200404815254256/posts/default/6445978526118398632'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33200404815254256/posts/default/6445978526118398632'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zonadetolvaneras.blogspot.com/2010/05/la-otra-realidad.html' title='La otra realidad'/><author><name>Salvador Sáenz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04151318384694364773</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/Su84R9JICfI/AAAAAAAAAAs/ZkBg7SyeBfY/S220/centenario.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/S95lONVuL1I/AAAAAAAAAKE/GjXNtQwAk8Q/s72-c/women_and_nature3.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33200404815254256.post-2440502513602756403</id><published>2010-04-26T05:39:00.000-05:00</published><updated>2010-04-26T05:52:34.726-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='pertenencia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='lugar origen'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La Laguna'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Matamoros Coahuila'/><title type='text'>De dónde venimos y hacia dónde vamos</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/S9VtsjuqIBI/AAAAAAAAAJ8/4dD9CtriHyY/s1600/DSC05069.JPG"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 240px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/S9VtsjuqIBI/AAAAAAAAAJ8/4dD9CtriHyY/s320/DSC05069.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5464394335156576274" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Yo soy de México, por cierto.&lt;br /&gt;Cuando viajé al extranjero me di cuenta de lo siguiente: Los colombianos se sienten muy orgullosos de su patria. La sienten, la viven, la presumen. Los cubanos igual. No cambiarían su lugar de origen por nada del mundo mundial. Esta situación me puso a pensar en esta ocurrencia: ¿De dónde se es realmente? ¿Debemos sentirnos de un país, una región o una ciudad por el hecho de haber nacido ahí? Y si se siente uno perteneciente a un lugar determinado, ¿por qué ocurre? ¿Qué elementos influyen para tomar tal decisión? ¿Es una decisión o un sentir?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo, por ejemplo, nací en Toluca. Pero mi nacimiento ahí fue meramente circunstancial. Mi padre en aquel entonces tuvo un empleo repentino en una empresa de motores. Mi mamá, en ese momento, ya estaba panzona de mí. Al poco tiempo llegué yo: Allá me tocó abrir los ojos por primera vez y presencié las bondades de la vida. Pero a los dos años regresamos a La Laguna. Pasé en la Comarca, por lo tanto, mi infancia, adolescencia y juventud. Sin embargo, ahora vivo en Allende. Así que tengo tres lugares para elegir: puedo ser toluqueño, lagunero o allendense. ¿Cuál me gusta más? ¿Tendré, acaso, qué hacer un casting? ¿Podré hacer un reallity show para que las tres ciudades compitan entre sí para conquistar mi corazón? Posiblemente no sea necesario llegar a esos extremos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Basta con hacer un recorrido por mi historia y darme cuenta cuál de esas ciudades ha dejado más profunda su pisada en mí. Pero es obvio que mi conclusión contundente será una sola: La Laguna, por supuesto (¡a huevo!). No necesito pensarlo mucho. Esa tierra me ha dado tanto y a la vez nada. He depositado en ella mi cariño irracional, mi fe movedora de montañas; le he otorgado la condición de ente pensante, sensible, un organismo vivo que me ha cobijado en su regazo cuando más lo he necesitado. El lugar en sí no me ha dado mucho, ¿pero entonces qué extraña locura me ha hecho creer que es así? ¿Por qué me aferro a pensar que mi tierra me ama? Lo que ha ocurrido es que la gente que he conocido, me ha provocado ese sentimiento. Y las situaciones, los recuerdos, los momentos, se adhieren a la región irremediablemente: lo siento así porque ahí ocurrieron: El acento se nos va pegando, la comida la vamos alojando en la barriga con más gusto, le vamos agarrando cariño a los gritos de los vendedores ambulantes, con su particular estilo, y se nos hacen tiernas las peladeces de los chavitos cuando van regresando de la secundaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y qué decir del primer amor, el primer beso, el primer faje. O cuando tu equipo queda campeón: El Santos Laguna. O cuando el charco del Nazas se vuelve a llenar. Es imposible no querer eso. Se va haciendo parte de ti aunque no lo quieras. Pero también hay cosas malas, por supuesto. Como en toda relación, siempre sale a flote algún defecto, como la violencia que ha ido creciendo cada vez más, o el desempleo; o trabajos mal pagados que obligan a los profesionistas a desafanarse para buscar mejores oportunidades. Creo que esto último me obligó a navegar por otros desiertos. La incógnita sería: ¿regresaré algún día? Matamoros Ranch me vio crecer. De ahí soy y eso nadie podrá arrebatármelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A menos de que un científico loco logre reemplazar mis pensamientos queridos por otros con su rayo regurgitador de recuerdos. Pero no creo que el doctor Chunga quiera hacerle a la mamada.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33200404815254256-2440502513602756403?l=zonadetolvaneras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zonadetolvaneras.blogspot.com/feeds/2440502513602756403/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33200404815254256&amp;postID=2440502513602756403' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33200404815254256/posts/default/2440502513602756403'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33200404815254256/posts/default/2440502513602756403'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zonadetolvaneras.blogspot.com/2010/04/de-donde-venimos-y-hacia-donde-vamos.html' title='De dónde venimos y hacia dónde vamos'/><author><name>Salvador Sáenz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04151318384694364773</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/Su84R9JICfI/AAAAAAAAAAs/ZkBg7SyeBfY/S220/centenario.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/S9VtsjuqIBI/AAAAAAAAAJ8/4dD9CtriHyY/s72-c/DSC05069.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33200404815254256.post-6279950922563128422</id><published>2010-04-09T10:01:00.000-05:00</published><updated>2010-04-09T10:16:04.586-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='plateros'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='milagros'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='santo niño atocha'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='zacatecas'/><title type='text'>Los milagros</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/S79CjPKuhhI/AAAAAAAAAJ0/3rTgqvIJGaQ/s1600/DSC08671.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 240px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/S79CjPKuhhI/AAAAAAAAAJ0/3rTgqvIJGaQ/s320/DSC08671.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5458154446530709010" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Uno los espera todo el tiempo. Uno cree merecerlos, por el simple hecho de existir. Pensamos que somos únicos, especiales, y siempre estamos a la expectativa, pensando con convicción de que Dios o la Vida o los extraterrestres nos los deben conceder porque sí, porque somos buenísima onda con el prójimo; hasta hacemos alguna buena obra de vez en cuando, para que el milagro llegue con mayor justificación, y hasta le damos, en la primera oportunidad, seis, siete pesos al niño que se acerca con carita triste, pidiendo una ayuda porque no ha comido en todo el día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero los verdaderos milagros van más allá de nuestros mezquinos deseos terrenales.&lt;br /&gt;No se trata de hacer una buena obra para recibir un premio. La cosa no es ir de rodillas a la Basílica, mientras dos pobres vatos van poniendo cobijas delante nuestro, de manera alternada mientras vamos avanzando, para que la manda sea menos dolorosa; porque tampoco se trata de rasparnos las rodillas hasta que se descarapelen, hay que ser astutos para pensar que diosito no quiere eso. Los milagros existen pero no son de esta naturaleza. Muchas veces aparecen y ni nos damos cuenta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He presenciado en Plateros, Zacatecas, en la iglesia que aloja al Santo Niño de Atocha, miles y miles de testimonios que aseguran haber sido tocados por la mano de esta figurilla de porcelana; y lo constan fotografías, recetas médicas, cartas, postales y placas que la gente deposita a manera de agradecimiento. Todas las pruebas están ahí al descubierto, para que otros tantos creyentes también lo atestigüen: Es el paredón de los milagros, se podría decir. Yo quedé asombrado, por supuesto. Cómo no creerles. A menos de que todo sea una especie de histeria colectiva, o una suerte de casualidad común. O sólo la necesidad de creer. O quizá puede ser parte de un fenómeno social, el hecho de atribuirle sucesos increíbles al símbolo más cercano a ellos, el más a la mano, porque todos los demás también lo hacen. ¿Pero realmente lo es?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los milagros están en contra de la física. Más bien la física está en contra de ellos. Son el fastidio de científicos y eruditos, ateos y nihilistas. Pero ahí están. El verdadero milagro ocurre cuando la inteligencia no puede encontrar una respuesta concreta e irrebatible ha algo que ha sucedido delante de nuestros ojos: El milagro es la poesía materializada. Es la revelación de lo sobrenatural. Sólo se le contempla o se le siente, pero no se le puede explicar, no con palabras. Pero sería bueno conceptualizarlo, porque podríamos extenderlo de manera romántica. Porque podríamos decir, el nacimiento de un ser humano es un milagro. O la sutil maquinaria que se desarrolla en el perfecto equilibrio entre ecosistemas (cuando una rana se traga una mosca, y esta a su vez es devorada por una serpiente, al tiempo en que ésta última se la come un tecolote), eso es un milagro. Pero no. Yo de lo que hablo es de cuando a un señor que ha permanecido en coma durante veinte años, un buen día despierta y nos cuenta una historia increíble. O cuando sucede un choque de trenes, en donde mueren doscientas veinte personas y sólo sobrevive una pequeña de tres años, perfectamente ilesa. O cuando ocurre un terremoto de nueve grados en la escala de Richter y a los sesenta días rescatan a un pobre moribundo debajo de diez toneladas de escombros. Ese tipo de milagros digo yo, aquellos en los que dices, no mames, esto no puede ser…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A aquellos pocos que les ha tocado presenciar alguno, lo entenderán. A los que no, cuando ocurra uno, no hay que hacerse los soberbios o los arrogantes. No hay que tratar de buscar a Einstein para que nos explique con fórmulas matemáticas lo que en verdad sucedió. Hay que recibirlos de manera humilde. ¿Que de dónde y de quién provienen? ¡Rayos! ¡Qué sé yo, hombre! Sólo hay que dar las gracias y sonreír. Nada más.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33200404815254256-6279950922563128422?l=zonadetolvaneras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zonadetolvaneras.blogspot.com/feeds/6279950922563128422/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33200404815254256&amp;postID=6279950922563128422' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33200404815254256/posts/default/6279950922563128422'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33200404815254256/posts/default/6279950922563128422'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zonadetolvaneras.blogspot.com/2010/04/los-milagros.html' title='Los milagros'/><author><name>Salvador Sáenz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04151318384694364773</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/Su84R9JICfI/AAAAAAAAAAs/ZkBg7SyeBfY/S220/centenario.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/S79CjPKuhhI/AAAAAAAAAJ0/3rTgqvIJGaQ/s72-c/DSC08671.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33200404815254256.post-6441721248932683125</id><published>2010-03-16T10:45:00.000-06:00</published><updated>2010-03-16T11:13:31.688-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='García Nuevo León'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='termas San Joaquín'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='observación astronómica'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Charles Messier'/><title type='text'>Mirando las estrellas</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/S5-2e-kE6rI/AAAAAAAAAJs/6A4M_cOsy6g/s1600-h/DSC08418.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 240px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/S5-2e-kE6rI/AAAAAAAAAJs/6A4M_cOsy6g/s320/DSC08418.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5449274717448235698" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Escaparse por un fin de semana de la rutina del trabajo (y de la ciudad) es de por sí algo satisfactorio; ahora, hacerlo para asistir a una velada astronómica en las Termas de San Joaquín, ha sido una experiencia realmente enriquecedora. El Iván y yo agarramos nuestras chivas el sábado por la tarde y nos lanzamos a aquel paraje desértico que se encuentra un poco más allá de García, Nuevo León. Era la primera vez que asistíamos a un evento de esta naturaleza. Y quedamos encantados, la verdad. Decenas de personas llevaron sus telescopios y nos dejaron ver a través de ellos los tesoros que guarda el espacio: galaxias, cúmulos globulares, estrellas, planetas, nebulosas. El motivo de ese encuentro fue la preparación para el Maratón Messier 2011, ¿y qué rayos es eso? Pues es un concurso en el que se trata de localizar la mayor cantidad de objetos posibles, relacionados con el catálogo Messier, que es un estándar internacional para fichar los diferentes cuerpos celestes que se pueden ver desde nuestra Tierra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Charles Messier fue un astrónomo francés, un cazacometas. Él se la pasaba viendo el cielo y lo que encontraba lo registraba en una listita. Al poco rato ya había juntado un buen número de objetos y se le ocurrió publicarlo en 1774. Hoy en día la raza conoce su lista como catálogo Messier y es una serie de cuerpos celestes que se numeran del M1 al M110. Cuenta la leyenda que Messier inauguró su catálogo con M1 (la Nebulosa del Cangrejo) la noche del 28 de agosto de 1758, cuando buscaba en el cielo el cometa 1P/Halley en su primera visita predicha por el astrónomo inglés. En realidad él no descubrió todos los objetos de su catálogo ya que muchos fueron observados por el también francés Pierre Méchain y, años antes, por otros astrónomos como Edmond Halley. El primer verdadero descubrimiento de Messier fue el Cúmulo globular M3 en Canes Venaciti en 1764.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ver a través de un telescopio es algo chido, la verdad. Aunque al principio (yo bien inocente) creí que vería las cosas como aparecen en las fotografías en internet, bien chingonas, las galaxias con sus brazos en espirales, los pilares de la vida, o supernovas en pleno estallido, pero no, al principio me desilusioné un poco porque las cosas no eran así, tengo que confesarlo. Pero bueno, lo que puedes apreciar a través del ocular es apenas una mirruñita; es un espacio muy reducido, pero se debe tener paciencia porque hay ciertos factores que favorecen una buena o mala observación. Por ejemplo, si hace mucho viento, como normalmente sucede en un lugar apartado como aquel, te va a tocar ver una imagen borrocita porque el viento provoca que se mueva el telescopio. También influye la luminosidad de los alrededores. Por eso conviene alejarse lo más que se pueda de la ciudad para que la mancha luminosa no afecte la visión. También tendría que decir que hay algunos inconvenientes cuando se sale a una observación: el frío. Toda la noche te pega un viento helado en la cara. Además te tienes que desvelar y dormir de a ratitos en tu coche. Pero todo eso al final no importa. Lo terminas gozando. Es parte de una experiencia mística. O más bien el frío te aplica "la mística", ese giro famoso del luchador mexicano. Me tocó mirar telescopios muy buenos, unos chicos, otros grandes, con diversas características. Aprendí bastante. Ya estoy juntando mi lana para comprarme el mío, como era de esperarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No me voy a convertir en un cazacometas como Messier. Tampoco creo llegar a ser tan fregón como para descubrir una nueva galaxia o el asteoroide final que nos destruirá a todos, probablemente el “Salvador-21/12/2012”, pero bueno, me conformaré con hacer un viaje de vez en cuando, en todos los sentidos. Escaparme por ratos de todo esto que ahora nos quita el sueño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Observemos, pues.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33200404815254256-6441721248932683125?l=zonadetolvaneras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zonadetolvaneras.blogspot.com/feeds/6441721248932683125/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33200404815254256&amp;postID=6441721248932683125' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33200404815254256/posts/default/6441721248932683125'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33200404815254256/posts/default/6441721248932683125'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zonadetolvaneras.blogspot.com/2010/03/mirando-las-estrellas.html' title='Mirando las estrellas'/><author><name>Salvador Sáenz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04151318384694364773</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/Su84R9JICfI/AAAAAAAAAAs/ZkBg7SyeBfY/S220/centenario.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/S5-2e-kE6rI/AAAAAAAAAJs/6A4M_cOsy6g/s72-c/DSC08418.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33200404815254256.post-8008174413701458962</id><published>2010-03-11T10:59:00.000-06:00</published><updated>2010-03-11T11:08:14.756-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='infancia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escuela josé maría morelos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='pulso maraquero'/><title type='text'>Pulso maraquero</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/S5kiYLan8YI/AAAAAAAAAJk/_l2mRE2en68/s1600-h/chalito.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 217px; height: 270px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/S5kiYLan8YI/AAAAAAAAAJk/_l2mRE2en68/s320/chalito.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5447423023057990018" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;De niño yo no quería ir a la escuela. Era tan feliz en el kínder: Pintar obras maestras con crayolas, subirme a la resbaladilla, cantar como ángel en la clase de música con mi abuelita. ¿Para qué fregados querían hacerme grande? ¿Qué necesidad? Le decía a mi mamá “no quiero entrar a la primaria, no voy a aprender nada, no voy a saber lo que me enseñe la maestra, todo será en vano”, y lloraba tan fuerte, tan fuerte, que fácilmente podían escucharme al otro lado de la ciudad; escandalizaba como loco para que el drama fuera insoportable al punto de convencer a cualquiera de que realmente lo que se pretendía hacer era una injusticia. Pero mi madre, experta en artimañas infantiles, no se lo tragó y me jaló todo el camino hasta el salón, para mi primer día de clases en la escuela José María Morelos. Pues ahí tienen que pasaron los primeros meses y no terminaba por adaptarme al nuevo sistema de aprendizaje. Extrañaba mi antigua vida de juegos. Era muy tímido. Y para colmo, los chavitos que tenía por compañeros en esa escuela pública, salidos del peligroso barrio del Chalet, eran ya unos pendencieros. Quién iba a creer que años más tarde yo mismo me uniría a una de las pandillas de la cuadra, influenciado por la presencia continua de la violencia en las calles… Pero en aquel entonces, como les contaba, muy al principio, cuando todavía no pensaba en las niñas como mujeres propiamente dicho, me daba miedo todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vean ustedes si no, lo que ocurría en la clase de lectura. Tenía un miedo irracional para pasar a leer en público. La maestra nos obligaba a pararnos delante de la clase, nos daba un libro, nos ordenaba tomarlo con una sola mano, con la palma extendida, con los dedos pulgar y meñique sosteniendo aquel tumba-burros, para leer alguna “poesía” del tomo de español. ¡Qué necesidad de torturarnos de esa manera, por Dios! La maestra nos decía, “mañana pasarán a leer, niños, prepárense”, y era como una sentencia de muerte para mí. Cargaba con mi mochila por los pasillos de la escuela, sin esperanza, dejando que pasaran las 24 horas para cumplir con mi destino, como un condenado a la horca. Al día siguiente empezaba la tembladera. Pasaban mis compañeros uno por uno, con toda la seguridad del mundo, bola de presumidos, hasta que mi turno llegaba. Resignado, caminaba hasta el centro del salón. La maestra me daba el libro, yo lo tomaba, me ponía derechito, carraspeaba, tragaba saliva y comenzaba a leer. A los pocos segundos, mi mano temblaba horriblemente, mi muñeca daba tumbos, con un pulso maraquero de los mil demonios. Era una verdadera tortura. Los tres minutos más largos de mi vida (tenía 7 años a lo mucho, así que literalmente habían sido los más largos de mi vida hasta ese entonces). De repente escuchaba risillas al fondo. Malditos compañeros, los odiaba. Hasta que terminaba la lectura y mi corazón latía más lento, la sangre en mis venas corría de manera natural y la pesadilla hermosamente terminaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Pero por qué me ocurría eso? No lo sé. Son de esas cosas inexplicables que sólo los psicólogos se aferran en tratar de entender. Ahora lo recuerdo y me causa ternura; pero en aquel entonces era un problema comparado a la guerra mundial, al calentamiento global, al apocalipsis del 2012, así de terrible. De aquello sólo me quedó el pulso maraquero, mis manos aún tiemblan, es como un tic que no puedo controlar. Todavía así, se me ocurrió la fabulosa idea de querer ser cirujano, cuando todavía no decidía qué carrera tomar. Imagínense, en plena sala de operaciones, con estas manos, con el bisturí listo, tratando de hacer la primera incisión al corazón…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aún y con todo, mi infancia fue magnífica. Me divertí horrores, siempre en la calle. Yo era de esos niños descalzos que andaba felices corriendo, sin temor a que se me enterrara un vidrio en los pies, cosa que nunca ocurrió, afortunadamente. Ahora ya no se puede hacer eso, se comprende. O al menos los padres de ahora no se atreven a dejar a los niños a su suerte, por el peligro que todo mundo conoce sobre la violencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Definitivamente: mi infancia fue la mejor época de mi vida. No me tiembla la mano al decirlo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33200404815254256-8008174413701458962?l=zonadetolvaneras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zonadetolvaneras.blogspot.com/feeds/8008174413701458962/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33200404815254256&amp;postID=8008174413701458962' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33200404815254256/posts/default/8008174413701458962'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33200404815254256/posts/default/8008174413701458962'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zonadetolvaneras.blogspot.com/2010/03/pulso-maraquero.html' title='Pulso maraquero'/><author><name>Salvador Sáenz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04151318384694364773</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/Su84R9JICfI/AAAAAAAAAAs/ZkBg7SyeBfY/S220/centenario.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/S5kiYLan8YI/AAAAAAAAAJk/_l2mRE2en68/s72-c/chalito.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33200404815254256.post-790915604816107052</id><published>2010-02-28T11:49:00.000-06:00</published><updated>2010-02-28T12:20:34.833-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='matrimonio'/><title type='text'>El matrimonio: lanzarse o darle la vuelta</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/S4qtv87NvdI/AAAAAAAAAJU/Hlg1NA317d0/s1600-h/matrimonio.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 295px; height: 320px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/S4qtv87NvdI/AAAAAAAAAJU/Hlg1NA317d0/s320/matrimonio.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5443354138950614482" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Qué tema tan espinoso. Lo mejor sería no molestarme en dar una opinión personal. Todo lo que sepa a moral, religión, filosofía, resultará controversial por donde se le quiera ver. Nadie tendrá una verdad absoluta. Pero en fin, ya me atreví. Ahora a terminar lo que empecé. Hace algunos años, cuando aún vivía en mi Comarca Lagunera, lancé inocentemente una hipótesis pesimista, acerca de los matrimonios del comienzo del siglo XXI: auguraba que los casamientos realizados después del año 2000 estaban condenados a no durar más de diez años, por el ritmo de vida que se había instalado con la modernidad, por la falta de compromiso a la que nos estábamos habituando y por las corrientes occidentales de lo efímero que se habían instalado ya en nuestros estilos de vida, así, tipo gabacho. Obviamente no era yo en aquel entonces (ni en este, ni nunca lo seré), una autoridad en el tema para establecer juicios sobre las relaciones interpersonales. Pero tristemente me he dado cuenta que la realidad actual coincidió graciosamente con aquel veredicto vacío, falto de argumentos sólidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lamentablemente así ha ocurrido. La mayoría de los amigos o conocidos que se casaron (digo amigos y conocidos porque es lo que está más cercano a mí, no puedo hablar de la sociedad en general sino lo que sé de primera mano), se les acabó el amor inexplicablemente. Por favor, nadie se sienta aludido. Por diversas razones se separaron; a saber: infidelidades, fricciones constantes, un vacío en la relación, falta de apetito sexual, diferencias irreconciliables. Y la lista se extiende. Resulta extraño comprender qué provoca que de un día para otro esa magia que en un principio surgió cuando la pareja se conoció, se enamoró, de pronto se revierta para dar paso a una apatía absoluta a la hora de llevar el transcurso de la vida cotidiana, en ese continuo descubrirse en los momentos reales de nuestro día a día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Supongo que hoy en día, los que lo hacen, tienen en mente que si se atreven a unir sus vidas con la otra persona lo hacen convencidos de que será “para toda la eternidad”. No creo que lo hagan pensando, “bueno sí, me caso, ¡joder!, y lo hago porque la amo o lo amo, y quiero pasar un lapso de tiempo agradable a su lado; tendremos quizá nuestros hijos, y si un día me aburro, pues nos separamos y que cada quien jale para su rumbo.” No creo que se tomen la molestia de armar todo un relajo, con boda en Iglesia y todo el rollo, hasta con fotos en el periódico, con la estúpida idea en la cabeza de divorciarse a los cinco años. Pienso que aún lo hacen con la idea romántica de que será “hasta que la muerte los separe”. Y si es así, ¿entonces por qué no luchar hasta el final?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pues bien. Ya voy para los treinta, y aún no he dado el siguiente paso, aquel que estoy obligado a dar como lo dictan las buenas costumbres de la sociedad en la que vivo. Cuántas veces amigas y amigos me han criticado que no lo haya hecho hasta ahora. Pues a todos aquellos curiosos que se han hecho esa pregunta, aquí tienen su respuesta: No he encontrado a la buena. Y como no la he hallado, no me casaré con la primera que encuentre para darle gusto a los inquietos, para tener contentas a las gentes, para luego divorciarme a los dos o tres años, desilusionado porque resultó que siempre no era la persona con la que quería estar. Tengo la buena fortuna de contar con unos padres comprensibles y nunca he sentido presión alguna por parte de ellos. Así que no hay motivo para acelerarse, hombre. No le hagan como el borras. No se dejen vencer por la calentura.&lt;br /&gt;Aún y con todo, no pierdo la ilusión de algún día verme al lado de esa mujer ideal, aquella con la cual me vea criando hijos, educándolos, haciéndonos viejitos juntos, apoyándonos en todo momento y fortaleciendo nuestro cariño con detalles constantes… ¡Ah, el amor!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya llegará.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33200404815254256-790915604816107052?l=zonadetolvaneras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zonadetolvaneras.blogspot.com/feeds/790915604816107052/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33200404815254256&amp;postID=790915604816107052' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33200404815254256/posts/default/790915604816107052'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33200404815254256/posts/default/790915604816107052'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zonadetolvaneras.blogspot.com/2010/02/el-matrimonio-lanzarse-o-darle-la.html' title='El matrimonio: lanzarse o darle la vuelta'/><author><name>Salvador Sáenz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04151318384694364773</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/Su84R9JICfI/AAAAAAAAAAs/ZkBg7SyeBfY/S220/centenario.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/S4qtv87NvdI/AAAAAAAAAJU/Hlg1NA317d0/s72-c/matrimonio.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33200404815254256.post-2221325755411647246</id><published>2010-02-17T10:22:00.000-06:00</published><updated>2010-02-17T20:48:00.273-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='asalto a banco'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='vocación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='dilema'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='detective'/><title type='text'>Caso para un detective con vocación</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/S3wYbCUOsjI/AAAAAAAAAIw/Ay4-QDMdkl8/s1600-h/detective.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 261px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/S3wYbCUOsjI/AAAAAAAAAIw/Ay4-QDMdkl8/s320/detective.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5439249302713971250" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Supongamos que usted es un detective reconocido de cierta corporación de justicia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ha habido un asalto a un banco en la ciudad. Usted, un tipo sumamente capaz, ha dado con los probables responsables sin problemas: Los delincuentes se encuentran reunidos en un hotel del centro, con el botín de su robo, a punto de partir del estado y salirse con la suya. Ya los tiene plenamente identificados pero hay un problema, uno de ellos es un viejo conocido suyo al cual usted le debe un favor cuando eran jóvenes: en una redada, él lo ayudó a escapar de un pleito callejero en el que otros pandilleros estaban a punto de matarlo. Usted nunca saldó la deuda y ahora él se encuentra a su merced.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puede suceder una de dos situaciones: uno, que usted deje las cosas como están, permitiéndoles escapar y argumentar en su parte informativo que no se dio con los probables responsables del delito; o dos, que usted realmente tenga vocación, que los cerque y pida refuerzos para lograr su captura, no importando las deudas personales…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un caso dilemático como este ejemplo, ¿usted que haría?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33200404815254256-2221325755411647246?l=zonadetolvaneras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zonadetolvaneras.blogspot.com/feeds/2221325755411647246/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33200404815254256&amp;postID=2221325755411647246' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33200404815254256/posts/default/2221325755411647246'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33200404815254256/posts/default/2221325755411647246'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zonadetolvaneras.blogspot.com/2010/02/caso-para-un-detective-con-vocacion.html' title='Caso para un detective con vocación'/><author><name>Salvador Sáenz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04151318384694364773</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/Su84R9JICfI/AAAAAAAAAAs/ZkBg7SyeBfY/S220/centenario.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/S3wYbCUOsjI/AAAAAAAAAIw/Ay4-QDMdkl8/s72-c/detective.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33200404815254256.post-6456857004380182716</id><published>2010-02-12T19:21:00.000-06:00</published><updated>2010-02-12T19:29:32.573-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='TED Prize'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Jill Tarter'/><title type='text'>Jill Tarter y su deseo</title><content type='html'>&lt;!--copy and paste--&gt;&lt;object width="446" height="326"&gt;&lt;param name="movie" value="http://video.ted.com/assets/player/swf/EmbedPlayer.swf"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="wmode" value="transparent"&gt;&lt;param name="bgColor" value="#ffffff"&gt; &lt;param name="flashvars" value="vu=http://video.ted.com/talks/JillTarter_2009-stream-Prize_xxlow.flv&amp;amp;su=http://images.ted.com/images/ted/tedindex/embed-posters/JillTarter-2009.embed_thumbnail.jpg&amp;amp;vw=432&amp;amp;vh=240&amp;amp;ap=0&amp;amp;ti=468&amp;amp;introDuration=25000&amp;amp;adDuration=0&amp;amp;postAdDuration=0&amp;amp;adKeys=talk=jill_tarter_s_call_to_join_the_seti_search;year=2009;theme=technology_history_and_destiny;theme=speaking_at_ted2009;theme=bold_predictions_stern_warnings;theme=peering_into_space;theme=to_boldly_go;theme=ted_prize_winners;event=TED2009;&amp;amp;preAdTag=tconf.ted/embed;tile=1;sz=512x288;"&gt;&lt;embed src="http://video.ted.com/assets/player/swf/EmbedPlayer.swf" pluginspace="http://www.macromedia.com/go/getflashplayer" type="application/x-shockwave-flash" wmode="transparent" bgcolor="#ffffff" allowfullscreen="true" flashvars="vu=http://video.ted.com/talks/JillTarter_2009-stream-Prize_xxlow.flv&amp;amp;su=http://images.ted.com/images/ted/tedindex/embed-posters/JillTarter-2009.embed_thumbnail.jpg&amp;amp;vw=432&amp;amp;vh=240&amp;amp;ap=0&amp;amp;ti=468&amp;amp;introDuration=25000&amp;amp;adDuration=0&amp;amp;postAdDuration=0&amp;amp;adKeys=talk=jill_tarter_s_call_to_join_the_seti_search;year=2009;theme=technology_history_and_destiny;theme=speaking_at_ted2009;theme=bold_predictions_stern_warnings;theme=peering_into_space;theme=to_boldly_go;theme=ted_prize_winners;event=TED2009;" width="446" height="326"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jill Tarter, del Instituto SETI, hace su deseo en los Premios TED 2009: acelerar la búsqueda de compañía cósmica. Usando un creciente número de radio telescopios, ella y su equipo escuchan esquemas que puedan ser señales de inteligencia en algún otro lugar del Universo. [Para ver subtítulos, presionar en "View subtitles" y después seleccionar "Spanish"]&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33200404815254256-6456857004380182716?l=zonadetolvaneras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zonadetolvaneras.blogspot.com/feeds/6456857004380182716/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33200404815254256&amp;postID=6456857004380182716' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33200404815254256/posts/default/6456857004380182716'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33200404815254256/posts/default/6456857004380182716'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zonadetolvaneras.blogspot.com/2010/02/jill-tarter-y-su-deseo.html' title='Jill Tarter y su deseo'/><author><name>Salvador Sáenz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04151318384694364773</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/Su84R9JICfI/AAAAAAAAAAs/ZkBg7SyeBfY/S220/centenario.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33200404815254256.post-4222589444679779063</id><published>2010-02-09T11:37:00.000-06:00</published><updated>2010-02-09T12:01:07.766-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Alejandra Arreola'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Planetario Alfa'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Pablo Lonnie Pacheco'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sociedad Astronómica del Planetario Alfa'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Astronomía'/><title type='text'>El arte de observar el cielo</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/S3GezBi3VBI/AAAAAAAAAIg/bEz_pK-6pl4/s1600-h/DSC00014.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 240px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/S3GezBi3VBI/AAAAAAAAAIg/bEz_pK-6pl4/s320/DSC00014.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5436300824638084114" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/S3Gey0B0LlI/AAAAAAAAAIY/dcWcK20eapw/s1600-h/DSC00009.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 240px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/S3Gey0B0LlI/AAAAAAAAAIY/dcWcK20eapw/s320/DSC00009.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5436300821009804882" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Hace unos días, un astrónomo reconocido contestó una de las preguntas que desde hace semanas me estaba inquietando por las noches, cuando observaba un cielo curiosamente despejado, y era la siguiente: ¿Qué objetos celestes son los que vemos a simple vista? ¿Son estrellas de nuestra propia galaxia, o también se pueden ver, con los puros ojos, galaxias distantes, supernovas, nebulosas u otros objetos siderales en el Cosmos? Me respondió con suma tranquilidad: lo que vemos son estrellas de nuestra propia galaxia; pero si tenemos un instrumento más poderoso a nuestro alcance, como binoculares o un telescopio, entonces sí, podemos ver más allá de nuestro simple horizonte galáctico. Y así, quedé satisfecho con su respuesta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es que de un tiempo para acá he estado tratando de identificar las estrellas que veo por las noches; pero para alguien con poca experiencia como yo, en el arte de observar el cielo, no es una tarea nada sencilla. Se necesita paciencia, un cielo despejado y por lo menos, algún mapa estelar a la mano porque de lo contrario, ese entramado sutil que aparece en la bóveda celeste se convierte en un laberinto intrincado y poco amigable, difícil de descifrar. Cualquiera puede saber dónde se encuentra la Luna, nuestro satélite natural, y quizá otro más aventurado puede identificar a Venus, la Osa Mayor y el Cinturón de Orión, que son de los más obvios; pero de ahí en más, está realmente en chino, o en maya, créanme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por esa razón decidí entrar a un grupo que se dedica a divulgar los conocimientos científicos relacionados con la astronomía, aquí mismo en Monterrey: la Sociedad Astronómica del Planetario Alfa (SAPA). Este grupo entusiasta de personas, entre quienes se encuentran ingenieros, médicos, contadores, administradores, catedráticos y amas de casa, se unió por primera vez el 17 de octubre de 1987 con un fin definido: divulgar la Astronomía. Desde entonces y gracias al Planetario Alfa, la SAPA ha seguido creciendo y evolucionando sin dejar a un lado el objetivo primordial que los fundadores tenían en mente desde un principio: intentar transmitir la misma pasión que ellos sienten por desentrañar los secretos del Universo. ¿Y cómo fue que descubrí este espacio para el conocimiento? Pues navegando, dando un clic aquí y otro allá; o tal vez fue que se conjuntaron los astros para que yo llegara a ellos, ¿quién lo puede saber?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La primer charla a la que asistí fue fundamental para que yo me enganchara a las sesiones que tienen en el observatorio de dicho planetario (con un costo realmente simbólico de $50 pesos al mes): la dio la bióloga Alejandra Arreola, una chica entusiasta que lleva más de diez años en el club, en la que habló acerca de las posibilidades de la vida extraterrestre, pero manejado de manera inteligente y científica, nunca con tintes sensacionalistas (propias del lunático mexicano Jaime Maussan), sino con un verdadero espíritu escéptico y realista. Con ella me identifiqué de inmediato puesto que mencionó como fuente principal de inspiración a Carl Sagan, uno de mis ídolos también. Las demás conferencias fueron igualmente buenas; y es que todos los socios de este grupo son así, bien alivianados, cada uno experto en el tema que le toca abordar, pero con la facilidad de aterrizar sus ideas de manera sencilla, para todo público.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mundo de la astronomía es maravilloso. No sólo es para académicos o eruditos, como muchos pudieran pensar. En realidad, el Hombre, desde los comienzos de la civilización, siempre ha puesto sus ojos en las estrellas y se ha preguntado qué son aquellos objetos colgados en el cielo. ¿Realmente son dioses? ¿Gobiernan nuestras vidas? Les extiendo pues una invitación a todos aquellos que tengan curiosidad por saber un poco más sobre el Cosmos, a que se acerquen a estas pláticas que de seguro responderán a algunas de sus preguntas que vienen arrastrando quizá desde niños, y que aún no han podido responder a ciencia cierta. O mejor aún, que sea el mismo arquitecto Pablo Lonnie Pacheco Railey, presidente de dicho grupo, el que les haga el llamado formal: “Sin importar cuál fue el camino que te guió a este espacio, esperamos responder no sólo tus cuestionamientos iniciales, sino despertar un nuevo sentimiento, un deseo de explorar más allá de lo que pueden ver tus ojos en el cielo a primera vista […] Si vives en, o visitas Monterrey, nos dará un enorme gusto compartir un agradable rato contigo, en las sesiones que la Sociedad Astronómica realiza en el Observatorio cada sábado a las 17:30 hrs. Mayores informes &lt;a href="http://www.sapa.org.mx/"&gt;aquí&lt;/a&gt;.”&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33200404815254256-4222589444679779063?l=zonadetolvaneras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zonadetolvaneras.blogspot.com/feeds/4222589444679779063/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33200404815254256&amp;postID=4222589444679779063' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33200404815254256/posts/default/4222589444679779063'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33200404815254256/posts/default/4222589444679779063'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zonadetolvaneras.blogspot.com/2010/02/el-arte-de-observar-el-cielo.html' title='El arte de observar el cielo'/><author><name>Salvador Sáenz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04151318384694364773</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/Su84R9JICfI/AAAAAAAAAAs/ZkBg7SyeBfY/S220/centenario.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/S3GezBi3VBI/AAAAAAAAAIg/bEz_pK-6pl4/s72-c/DSC00014.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33200404815254256.post-8433633495335128600</id><published>2010-02-03T20:06:00.000-06:00</published><updated>2010-02-03T20:20:06.322-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Buga'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Palmira'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cali'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Pablo Escobar'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sinisterra'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Colombia'/><title type='text'>Colombia no sólo es Pablo Escobar</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/S2os-_joIGI/AAAAAAAAAIQ/bM1N8qLEwj4/s1600-h/DSC01147.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 240px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/S2os-_joIGI/AAAAAAAAAIQ/bM1N8qLEwj4/s320/DSC01147.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5434205361100300386" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/S2os-rehNUI/AAAAAAAAAII/wtMSTjsBwtI/s1600-h/DSC01070.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 240px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/S2os-rehNUI/AAAAAAAAAII/wtMSTjsBwtI/s320/DSC01070.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5434205355710166338" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/S2os-PgZuZI/AAAAAAAAAIA/f0VDctMCcH8/s1600-h/DSC01181.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 240px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/S2os-PgZuZI/AAAAAAAAAIA/f0VDctMCcH8/s320/DSC01181.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5434205348201871762" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/S2os9yiY96I/AAAAAAAAAH4/4SLsGGhkGnU/s1600-h/DSC01085.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 240px; height: 320px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/S2os9yiY96I/AAAAAAAAAH4/4SLsGGhkGnU/s320/DSC01085.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5434205340425582498" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Cuando iba a ir a Colombia, hace tres años, algunos amigos con profunda preocupación me preguntaban: “¿Por qué vas a ese país tan peligroso? Hay mucha violencia, te puede pasar algo.” Me lo decían en buen plan, sin pretender ser aguafiestas, por supuesto. Otros, los más alivianados, me decían: “Qué padre. Será un gran viaje, seguramente. Además hay viejas muy buenas por allá, según cuentan.” Quién lo iba a decir. Hoy en día, México está peor que Colombia en sus peores años de desmadre. No me da mucho orgullo decirlo. Nunca se había sentido tanto peligro en nuestras calles; tan real, tan palpable. La sentencia se revierte y hoy son los colombianos los que preguntarán lo mismo a sus amigos, si un día quisieran visitarnos, ¿para qué venir a este país de narcos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He de confesar sin embargo que en aquel entonces sí me dio un poco de miedo. No sabía realmente a lo que iba, era algo desconocido y me provocó ansiedad los días previos a mi partida. Pero créanme, todo temor desapareció por completo una vez que pisé tierras colombianas. ¿Por qué? Todo fue realmente asombroso. Y es que en este viaje tuve un aprendizaje muy importante: para conocer un país, una ciudad o un pueblo hay que hacerlo a través de su gente. Y yo descubrí Colombia a través de los ojos de una mujer increíble: Carmen Sinisterra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Colombia no es sólo un buen café, cocaína o Pablo Escobar. No es las FARC. No es Uribe. Esta chica me transmitió la verdadera esencia de ese país donde se baila la cumbia y el vallenato. Y es que la pasión, el sabor de los colombianos, es tremenda. Se puede percibir de inmediato su frescura, pero también su calidez; no hay experiencia de vida, por desgarradora o sublime que parezca, que no haya pasado de manera total y descarnada por su espíritu. Es increíble la forma con la que te hablan sobre su historia, sobre los problemas sociales que aquejan a los lugareños. Me dio pena, lo confieso, ver cómo estos paisas viven los asuntos comunes. Ellos sí dialogan, se quejan cuando es necesario, lo abordan con valentía. Han luchado años y años contra el terrorismo, contra la delincuencia, contra el terrible y arquetípico narcotráfico colombiano, y no pocas veces les ha funcionado. Lo que el presidente Uribe se ha adjudicado de manera astuta, no ha sido más que la solución sistemática y consciente de sus mismos ciudadanos a través del tiempo: disminución gradual del crimen organizado (no existe la desaparición total, es utópico, por supuesto, pero al menos hay un avance palpable en las calles, lo que aquí está lejos de suceder, todos lo sabemos).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me encontré con cosas deliciosas allá, no solamente sus mujeres (y sí, para los curiosos que quieran saberlo sus mujeres son impresionantemente bellas, las desgraciadas; digo desgraciadas por hermosas): Palmira, Cali y Buga fueron las ciudades que disfruté. En aquellos sitios, la mayoría de las personas se transportan en moto. Un dollar equivalía a algo así como 2600 pesos colombianos. Quizá les convenga un poco lo que hicimos los mexicanos en el año 1994, cuando el Presidente Zedillo le quitó tres dígitos a nuestra moneda; así, en lugar de tener 1000 pesos, contamos con 1 peso. La telefonía celular aún no estaba en su apogeo, y se podían ver en las tiendas del centro de Palmira negocios que rentaban teléfonos celulares. Así, podías encontrar en plena calle personas con un cinturón con varios celulares en renta. "¡Hay minutos... hay minutos!", gritaba una señora con un acento muy peculiar, ofreciéndote un minuto de tiempo aire para que hablaras a donde quisieras… tantos buenos recuerdos, que no puedo ir enumerándolos en un artículo pequeño. Pero lo resumo así: ¡Qué bacano es estar en Colombia!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue tanta la trascendencia que tuvo ese país sudamericano, y Mary, por supuesto, que hoy en día estoy por terminar una novela que tiene, entre otros, algunos personajes colombianos. Un sueño para mí será, definitivamente (una vez que la concluya), ir a presentarla a aquel lugar fascinante, y volver… Es un sueño solamente. Pero ojalá algún día se haga realidad.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33200404815254256-8433633495335128600?l=zonadetolvaneras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zonadetolvaneras.blogspot.com/feeds/8433633495335128600/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33200404815254256&amp;postID=8433633495335128600' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33200404815254256/posts/default/8433633495335128600'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33200404815254256/posts/default/8433633495335128600'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zonadetolvaneras.blogspot.com/2010/02/colombia-no-solo-es-pablo-escobar.html' title='Colombia no sólo es Pablo Escobar'/><author><name>Salvador Sáenz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04151318384694364773</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/Su84R9JICfI/AAAAAAAAAAs/ZkBg7SyeBfY/S220/centenario.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/S2os-_joIGI/AAAAAAAAAIQ/bM1N8qLEwj4/s72-c/DSC01147.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33200404815254256.post-5210462035000357286</id><published>2010-01-29T10:41:00.000-06:00</published><updated>2010-01-29T18:54:50.211-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Matamoros 1995'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Acequias'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='primer cuento'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Niño perdido'/><title type='text'>Niño perdido</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/S2MN_d8JTCI/AAAAAAAAAHw/Vnr07Qg9r58/s1600-h/despeinado.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 307px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/S2MN_d8JTCI/AAAAAAAAAHw/Vnr07Qg9r58/s320/despeinado.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5432200959558765602" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Hace unos días, mientras desempolvaba unos papeles que estaban guardados en una caja, me encontré con un pequeño tesoro: mi primer cuento. Un manuscrito con los primeros párrafos que salían de mi lápiz tembloroso. Me acuerdo que en aquel entonces, cuando lo escribí, tuve las mismas sensaciones que hoy en día todavía me sacuden: una sensación de hipnosis, de estremecimiento, un estado de trance que ocurre cuando uno echa a volar la imaginación. Este cuento salió de un sueño. Y cuando lo vi publicado en la revista Acequias, de la Ibero Laguna, hace quince años (¡no mames!) me morí de la emoción: fui y se lo presumí a mis padres, naturalmente. Estaba muy orgulloso de mi hazaña. Hoy lo presento con la misma emoción de entonces, porque ese primer cuento me hizo darme cuenta que me gustaba contar historias: Me adentró a ese fascinante mundo al que llamamos literatura. Que ustedes lo disfruten:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;Niño perdido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me encuentro sentado, en el barrio sin gente, a la orilla de una banqueta; sólo la luz de un farol alcanza a alumbrar un poco esta noche profunda. Me observo detenidamente a mí mismo y descubro, perplejo, que mi cuerpo tiene el aspecto del de un niño pequeño de 6 años, cuando apenas una semana antes he cumplido los 23... ¿Qué pasa?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me levanto tranquilamente de ese lugar, movido por la curiosidad de jugar con unos carritos de madera que están tirados en la acera de enfrente, y me emociona la posibilidad de hacerlos míos. Cruzo la calle sonriendo, con la esperanza de que esos juguetes no tengan dueño; pero el camino parece alargarse delante de mí: ¡voy a los juguetes que me darán felicidad! Pero de repente, un hombre de aspecto rudo sale de entre las sombras y me sujeta del brazo (yo no me asusto, me es familiar su rostro), me jala a la fuerza alejándome de los objetos de mi ilusión hasta desaparecer... Entonces, la luz del poste crece hasta convertirse en un sol gigante que ciega mis ojos, y comienzo a despertar lentamente, como a través de un túnel regresivo hasta llegar a la realidad. Ha sido una pesadilla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me incorporo de la cama confundido y en mi pensamiento van apareciendo de súbito recuerdos de dolor antes sumergidos en el olvido, imágenes de una figura opresiva... Camino a la ventana para no pensar más y veo que la noche permanece quieta. Para tranquilizarme un poco, froto mi rostro con las manos, y, al abrir el cristal ¡veo claramente que el pequeño está allá afuera, sentado en la banqueta! Como inevitable premonición, atado como todos al destino, el jovencito camina hacia los juguetes, se repiten los hechos, el hombre despiadado se acerca a él y miro su rostro: ¡sé quién es! Con gritos desesperados llamo desde la ventana para advertir al niño; pero él no me escucha, el hombre lo sujeta con fuerza y se lo lleva para perderse en la absoluta oscuridad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ahí, quedándome mudo de la impresión, caí sobre mis rodillas en un desprendimiento de los sentidos, aceptando con tristeza que mis labios nunca más volverían a sonreír... Aquel hombre me había robado mi infancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 12"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 12"&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CSCASTA%7E1%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtmlclip1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;link rel="themeData" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CSCASTA%7E1%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtmlclip1%5C01%5Cclip_themedata.thmx"&gt;&lt;link rel="colorSchemeMapping" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CSCASTA%7E1%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtmlclip1%5C01%5Cclip_colorschememapping.xml"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:trackmoves/&gt;   &lt;w:trackformatting/&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:donotpromoteqf/&gt;   &lt;w:lidthemeother&gt;ES&lt;/w:LidThemeOther&gt;   &lt;w:lidthemeasian&gt;X-NONE&lt;/w:LidThemeAsian&gt;   &lt;w:lidthemecomplexscript&gt;X-NONE&lt;/w:LidThemeComplexScript&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;    &lt;w:splitpgbreakandparamark/&gt;    &lt;w:dontvertaligncellwithsp/&gt;    &lt;w:dontbreakconstrainedforcedtables/&gt;    &lt;w:dontvertalignintxbx/&gt;    &lt;w:word11kerningpairs/&gt;    &lt;w:cachedcolbalance/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;m:mathpr&gt;    &lt;m:mathfont val="Cambria Math"&gt;    &lt;m:brkbin val="before"&gt;    &lt;m:brkbinsub val="&amp;#45;-"&gt;    &lt;m:smallfrac val="off"&gt;    &lt;m:dispdef/&gt;    &lt;m:lmargin val="0"&gt;    &lt;m:rmargin val="0"&gt;    &lt;m:defjc val="centerGroup"&gt;    &lt;m:wrapindent val="1440"&gt;    &lt;m:intlim val="subSup"&gt;    &lt;m:narylim val="undOvr"&gt;   &lt;/m:mathPr&gt;&lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:latentstyles deflockedstate="false" defunhidewhenused="true" defsemihidden="true" defqformat="false" defpriority="99" latentstylecount="267"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="0" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Normal"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="heading 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" qformat="true" name="heading 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" qformat="true" name="heading 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" qformat="true" name="heading 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" qformat="true" name="heading 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" qformat="true" name="heading 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" qformat="true" name="heading 7"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" qformat="true" name="heading 8"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" qformat="true" name="heading 9"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 7"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 8"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 9"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="35" qformat="true" name="caption"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="10" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Title"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="1" name="Default Paragraph Font"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="11" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Subtitle"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="22" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Strong"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="20" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Emphasis"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="59" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Table Grid"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" unhidewhenused="false" name="Placeholder Text"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="1" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="No Spacing"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="60" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Shading"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="61" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light List"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="62" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Grid"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="63" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="64" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="65" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="66" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="67" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="68" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="69" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="70" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Dark List"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="71" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Shading"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="72" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful List"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="73" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Grid"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="60" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Shading Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="61" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light List Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="62" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Grid Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="63" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 1 Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="64" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 2 Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="65" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 1 Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" unhidewhenused="false" name="Revision"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="34" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="List Paragraph"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="29" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Quote"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="30" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Intense Quote"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="66" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 2 Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="67" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 1 Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="68" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 2 Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="69" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 3 Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="70" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Dark List Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="71" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Shading Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="72" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful List Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="73" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Grid Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="60" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Shading Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="61" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light List Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="62" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Grid Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="63" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 1 Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="64" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 2 Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="65" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 1 Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="66" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 2 Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="67" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 1 Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="68" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 2 Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="69" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 3 Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="70" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Dark List Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="71" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Shading Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="72" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful List Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="73" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Grid Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="60" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Shading Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="61" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light List Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="62" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Grid Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="63" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 1 Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="64" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 2 Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="65" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 1 Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="66" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 2 Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="67" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 1 Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="68" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 2 Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="69" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 3 Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="70" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Dark List Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="71" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Shading Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="72" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful List Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="73" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Grid Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="60" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Shading Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="61" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light List Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="62" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Grid Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="63" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 1 Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="64" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 2 Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="65" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 1 Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="66" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 2 Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="67" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 1 Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="68" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 2 Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="69" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 3 Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="70" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Dark List Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="71" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Shading Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="72" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful List Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="73" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Grid Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="60" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Shading Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="61" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light List Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="62" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Grid Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="63" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 1 Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="64" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 2 Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="65" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 1 Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="66" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 2 Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="67" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 1 Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="68" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 2 Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="69" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 3 Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="70" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Dark List Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="71" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Shading Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="72" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful List Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="73" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Grid Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="60" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Shading Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="61" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light List Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="62" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Grid Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="63" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 1 Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="64" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 2 Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="65" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 1 Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="66" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 2 Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="67" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 1 Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="68" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 2 Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="69" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 3 Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="70" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Dark List Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="71" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Shading Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="72" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful List Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="73" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Grid Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="19" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Subtle Emphasis"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="21" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Intense Emphasis"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="31" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Subtle Reference"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="32" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Intense Reference"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="33" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Book Title"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="37" name="Bibliography"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" qformat="true" name="TOC Heading"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Font Definitions */  @font-face 	{font-family:"Cambria Math"; 	panose-1:2 4 5 3 5 4 6 3 2 4; 	mso-font-charset:0; 	mso-generic-font-family:roman; 	mso-font-pitch:variable; 	mso-font-signature:-1610611985 1107304683 0 0 159 0;} @font-face 	{font-family:Calibri; 	panose-1:2 15 5 2 2 2 4 3 2 4; 	mso-font-charset:0; 	mso-generic-font-family:swiss; 	mso-font-pitch:variable; 	mso-font-signature:-1610611985 1073750139 0 0 159 0;}  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-unhide:no; 	mso-style-qformat:yes; 	mso-style-parent:""; 	margin-top:0cm; 	margin-right:0cm; 	margin-bottom:10.0pt; 	margin-left:0cm; 	line-height:115%; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:11.0pt; 	font-family:"Calibri","sans-serif"; 	mso-ascii-font-family:Calibri; 	mso-ascii-theme-font:minor-latin; 	mso-fareast-font-family:Calibri; 	mso-fareast-theme-font:minor-latin; 	mso-hansi-font-family:Calibri; 	mso-hansi-theme-font:minor-latin; 	mso-bidi-font-family:"Times New Roman"; 	mso-bidi-theme-font:minor-bidi; 	mso-fareast-language:EN-US;} .MsoChpDefault 	{mso-style-type:export-only; 	mso-default-props:yes; 	mso-ascii-font-family:Calibri; 	mso-ascii-theme-font:minor-latin; 	mso-fareast-font-family:Calibri; 	mso-fareast-theme-font:minor-latin; 	mso-hansi-font-family:Calibri; 	mso-hansi-theme-font:minor-latin; 	mso-bidi-font-family:"Times New Roman"; 	mso-bidi-theme-font:minor-bidi; 	mso-fareast-language:EN-US;} .MsoPapDefault 	{mso-style-type:export-only; 	margin-bottom:10.0pt; 	line-height:115%;} @page Section1 	{size:612.0pt 792.0pt; 	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; 	mso-header-margin:36.0pt; 	mso-footer-margin:36.0pt; 	mso-paper-source:0;} div.Section1 	{page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable 	{mso-style-name:"Tabla normal"; 	mso-tstyle-rowband-size:0; 	mso-tstyle-colband-size:0; 	mso-style-noshow:yes; 	mso-style-priority:99; 	mso-style-qformat:yes; 	mso-style-parent:""; 	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; 	mso-para-margin-top:0cm; 	mso-para-margin-right:0cm; 	mso-para-margin-bottom:10.0pt; 	mso-para-margin-left:0cm; 	line-height:115%; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:11.0pt; 	font-family:"Calibri","sans-serif"; 	mso-ascii-font-family:Calibri; 	mso-ascii-theme-font:minor-latin; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-theme-font:minor-fareast; 	mso-hansi-font-family:Calibri; 	mso-hansi-theme-font:minor-latin;} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;&lt;span style="line-height: 115%;font-family:&amp;quot;;font-size:85%;"  &gt;Matamoros, Coahuila 1995.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33200404815254256-5210462035000357286?l=zonadetolvaneras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zonadetolvaneras.blogspot.com/feeds/5210462035000357286/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33200404815254256&amp;postID=5210462035000357286' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33200404815254256/posts/default/5210462035000357286'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33200404815254256/posts/default/5210462035000357286'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zonadetolvaneras.blogspot.com/2010/01/nino-perdido.html' title='Niño perdido'/><author><name>Salvador Sáenz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04151318384694364773</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/Su84R9JICfI/AAAAAAAAAAs/ZkBg7SyeBfY/S220/centenario.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/S2MN_d8JTCI/AAAAAAAAAHw/Vnr07Qg9r58/s72-c/despeinado.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33200404815254256.post-2487617912863268851</id><published>2010-01-19T11:26:00.001-06:00</published><updated>2010-01-19T11:36:26.761-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='primer festival bicicletero'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='bicicleta'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Bikes Across Borders'/><title type='text'>Voces, almas y bicicletas sin fronteras</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/S1Xrn8n5rOI/AAAAAAAAAHo/Mg3JUkIRdOQ/s1600-h/Imagen057.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 240px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/S1Xrn8n5rOI/AAAAAAAAAHo/Mg3JUkIRdOQ/s320/Imagen057.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5428503997385911522" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/S1XrnmSLUqI/AAAAAAAAAHg/mboXlfTGvBA/s1600-h/Imagen039.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 240px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/S1XrnmSLUqI/AAAAAAAAAHg/mboXlfTGvBA/s320/Imagen039.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5428503991389213346" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;“¡Ay, reata, no te revientes que es el último jalón!”, dice Chavela Vargas en una canción de Joaquín Sabina, y se me viene a la mente esta frase contundente porque tan sólo imaginar que alguien se atreva a pedalear una bicicleta a lo largo de 540 kilómetros, que es la distancia aproximada de Austin, Texas, a Monterrey, definitivamente es una hazaña que te provoca asombro. ¿Y todo con qué propósito? Con uno que realmente tiene sentido: dar un mensaje de aliento, una voz esperanzadora a nosotros los extranjeros de nuestra propia tierra. Bikes Across Borders (Bicicletas Sin Fronteras) han llegado a nuestra caótica urbe para promover algunas actividades renovadoras que cada vez se van haciendo más fastidiosas para algunos huevones, que lo único que piensan es en la comodidad y la confortable pereza de no hacer nada. Estos fantásticos ciclistas, no importándoles las inclemencias del tiempo, frío, lluvia, hambre, y demasiados peligros a los cuales se enfrentaron en la carretera, han hecho una travesía maravillosa para encontrarse con otro grupo igual de entusiasta, el Pueblo Bicicletero de Monterrey. Y cómo no recibirlos con gusto, si han venido desde tan lejos para dejarnos un gran mensaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la Plaza de la Luz, este domingo 17 de enero de 2010, por ahí de las 4 p.m., comenzó el Primer Festival Bicicletero de Monterrey. Más de 80 ciclistas dieron un rondín por las calles del centro para desembocar en dicha placita, donde un grupo de alegres asistentes ya los esperaba: Hubo fiesta, hubo baile, canto campirano y un momento para dialogar. “El uso de la bicicleta nos trae múltiples beneficios, prácticos y espirituales”, nos dice uno sus integrantes. “Sentir el aire a través de tu rostro mientras vas rodando, no tiene comparación. Renuevas tus sentidos, te sientes parte del ambiente, lo vas contemplando y lo haces parte de ti mientras andas”, es lo que nos han dicho nuestros amigos gringos. Pero no sólo eso, también ayudas a reducir la contaminación, le haces menos daño a nuestra madre tierra, de la cual todos provenimos. Y para hacerlo, para poder vivir esta experiencia mágica, es necesario que empecemos a cambiar algunos malos hábitos. Principalmente, hay que ser corteses con los ciclistas. Y es que, la verdad los tratamos de la chingada. De por sí, entre automovilistas, los regios son muy mal portados, manejando de manera irresponsable, muchas veces imprudentemente, ahora imaginemos a los pobres bicicleteros que no tienen ninguna protección ante un posible encuentro con un coche valedor. Si a esto le sumamos que no hay una infraestructura carretera que le permita al viajero en bici andar en un carril propio para su tránsito, de plano los tenemos amolados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estos vatos nos han dejado algo muy chido; son positivos, traen un karma bien alivianado y de inmediato te contagias por su entusiasmo: además son músicos. A través de sus instrumentos, las percusiones, banjos, flautas, muy al estilo campirano, te hacen bailar, cantar, disfrutar de la vida, hombre, sin pena. También son ingeniosos. Con una pequeña dinámica de títeres, te muestran de manera simple lo que le hemos hecho a la tierra: ríos contaminados, tala irracional de los bosques, contaminación absurda del medio que respiramos a través de la incontrolable instalación de fábricas: Todo eso que ahora nos vale madre ellos nos lo recuerdan de manera oportuna, sin apatía, sin regaños, siempre con la intensión honesta de abrirnos los ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ellos son los Bikes Across Borders, ciudadanos del mundo. Personajes &lt;span class="eLema"&gt;imprescindibles&lt;/span&gt;&lt;span class="eLema"&gt; &lt;/span&gt;en nuestro retorcido camino. Gracias por venir hasta aquí, chavos. Gracias por recordarnos que le debemos respeto, cuidado y amor a esta madre que nos ha cuidado durante millones de años: la Madre Tierra.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33200404815254256-2487617912863268851?l=zonadetolvaneras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zonadetolvaneras.blogspot.com/feeds/2487617912863268851/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33200404815254256&amp;postID=2487617912863268851' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33200404815254256/posts/default/2487617912863268851'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33200404815254256/posts/default/2487617912863268851'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zonadetolvaneras.blogspot.com/2010/01/voces-almas-y-bicicletas-sin-fronteras.html' title='Voces, almas y bicicletas sin fronteras'/><author><name>Salvador Sáenz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04151318384694364773</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/Su84R9JICfI/AAAAAAAAAAs/ZkBg7SyeBfY/S220/centenario.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/S1Xrn8n5rOI/AAAAAAAAAHo/Mg3JUkIRdOQ/s72-c/Imagen057.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33200404815254256.post-1369279439696836610</id><published>2010-01-15T16:38:00.000-06:00</published><updated>2010-01-15T16:49:31.973-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Lucifer'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Peugeot'/><title type='text'>El retorno de Lucifer</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/S1DwhTiDm8I/AAAAAAAAAHY/3RNRKWAAt5U/s1600-h/Lucifer.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 260px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/S1DwhTiDm8I/AAAAAAAAAHY/3RNRKWAAt5U/s320/Lucifer.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5427102005950913474" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/S1Dwg2hJKNI/AAAAAAAAAHQ/8Pk4TCitGVY/s1600-h/DSC04962.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 240px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/S1Dwg2hJKNI/AAAAAAAAAHQ/8Pk4TCitGVY/s320/DSC04962.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5427101998162454738" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/S1DwghagFoI/AAAAAAAAAHI/R-yxJBc5pBM/s1600-h/DSC04960.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 240px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/S1DwghagFoI/AAAAAAAAAHI/R-yxJBc5pBM/s320/DSC04960.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5427101992497452674" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; charset=utf-8"&gt;&lt;meta name="ProgId" content="Word.Document"&gt;&lt;meta name="Generator" content="Microsoft Word 12"&gt;&lt;meta name="Originator" content="Microsoft Word 12"&gt;&lt;link rel="File-List" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CSCASTA%7E1%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtmlclip1%5C01%5Cclip_filelist.xml"&gt;&lt;link rel="themeData" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CSCASTA%7E1%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtmlclip1%5C01%5Cclip_themedata.thmx"&gt;&lt;link rel="colorSchemeMapping" href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CSCASTA%7E1%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtmlclip1%5C01%5Cclip_colorschememapping.xml"&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:trackmoves/&gt;   &lt;w:trackformatting/&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:donotpromoteqf/&gt;   &lt;w:lidthemeother&gt;ES&lt;/w:LidThemeOther&gt;   &lt;w:lidthemeasian&gt;X-NONE&lt;/w:LidThemeAsian&gt;   &lt;w:lidthemecomplexscript&gt;X-NONE&lt;/w:LidThemeComplexScript&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;    &lt;w:splitpgbreakandparamark/&gt;    &lt;w:dontvertaligncellwithsp/&gt;    &lt;w:dontbreakconstrainedforcedtables/&gt;    &lt;w:dontvertalignintxbx/&gt;    &lt;w:word11kerningpairs/&gt;    &lt;w:cachedcolbalance/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;   &lt;m:mathpr&gt;    &lt;m:mathfont val="Cambria Math"&gt;    &lt;m:brkbin val="before"&gt;    &lt;m:brkbinsub val="&amp;#45;-"&gt;    &lt;m:smallfrac val="off"&gt;    &lt;m:dispdef/&gt;    &lt;m:lmargin val="0"&gt;    &lt;m:rmargin val="0"&gt;    &lt;m:defjc val="centerGroup"&gt;    &lt;m:wrapindent val="1440"&gt;    &lt;m:intlim val="subSup"&gt;    &lt;m:narylim val="undOvr"&gt;   &lt;/m:mathPr&gt;&lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:latentstyles deflockedstate="false" defunhidewhenused="true" defsemihidden="true" defqformat="false" defpriority="99" latentstylecount="267"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="0" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Normal"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="heading 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" qformat="true" name="heading 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" qformat="true" name="heading 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" qformat="true" name="heading 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" qformat="true" name="heading 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" qformat="true" name="heading 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" qformat="true" name="heading 7"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" qformat="true" name="heading 8"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" qformat="true" name="heading 9"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 7"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 8"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 9"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="35" qformat="true" name="caption"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="10" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Title"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="1" name="Default Paragraph Font"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="11" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Subtitle"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="22" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Strong"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="20" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Emphasis"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="59" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Table Grid"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" unhidewhenused="false" name="Placeholder Text"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="1" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="No Spacing"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="60" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Shading"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="61" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light List"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="62" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Grid"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="63" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="64" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="65" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="66" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="67" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="68" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="69" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="70" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Dark List"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="71" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Shading"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="72" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful List"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="73" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Grid"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="60" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Shading Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="61" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light List Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="62" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Grid Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="63" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 1 Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="64" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 2 Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="65" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 1 Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" unhidewhenused="false" name="Revision"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="34" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="List Paragraph"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="29" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Quote"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="30" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Intense Quote"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="66" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 2 Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="67" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 1 Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="68" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 2 Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="69" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 3 Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="70" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Dark List Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="71" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Shading Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="72" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful List Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="73" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Grid Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="60" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Shading Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="61" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light List Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="62" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Grid Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="63" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 1 Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="64" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 2 Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="65" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 1 Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="66" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 2 Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="67" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 1 Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="68" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 2 Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="69" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 3 Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="70" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Dark List Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="71" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Shading Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="72" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful List Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="73" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Grid Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="60" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Shading Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="61" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light List Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="62" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Grid Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="63" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 1 Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="64" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 2 Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="65" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 1 Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="66" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 2 Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="67" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 1 Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="68" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 2 Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="69" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 3 Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="70" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Dark List Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="71" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Shading Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="72" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful List Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="73" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Grid Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="60" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Shading Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="61" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light List Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="62" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Grid Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="63" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 1 Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="64" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 2 Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="65" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 1 Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="66" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 2 Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="67" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 1 Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="68" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 2 Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="69" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 3 Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="70" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Dark List Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="71" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Shading Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="72" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful List Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="73" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Grid Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="60" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Shading Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="61" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light List Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="62" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Grid Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="63" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 1 Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="64" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 2 Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="65" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 1 Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="66" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 2 Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="67" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 1 Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="68" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 2 Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="69" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 3 Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="70" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Dark List Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="71" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Shading Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="72" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful List Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="73" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Grid Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="60" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Shading Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="61" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light List Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="62" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Grid Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="63" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 1 Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="64" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 2 Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="65" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 1 Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="66" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 2 Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="67" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 1 Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="68" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 2 Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="69" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 3 Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="70" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Dark List Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="71" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Shading Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="72" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful List Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="73" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Grid Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="19" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Subtle Emphasis"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="21" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Intense Emphasis"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="31" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Subtle Reference"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="32" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Intense Reference"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="33" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Book Title"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="37" name="Bibliography"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" qformat="true" name="TOC Heading"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Font Definitions */  @font-face 	{font-family:"Cambria Math"; 	panose-1:2 4 5 3 5 4 6 3 2 4; 	mso-font-charset:1; 	mso-generic-font-family:roman; 	mso-font-format:other; 	mso-font-pitch:variable; 	mso-font-signature:0 0 0 0 0 0;} @font-face 	{font-family:Calibri; 	panose-1:2 15 5 2 2 2 4 3 2 4; 	mso-font-charset:0; 	mso-generic-font-family:swiss; 	mso-font-pitch:variable; 	mso-font-signature:-1610611985 1073750139 0 0 159 0;}  /* Style Definitions */  p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal 	{mso-style-unhide:no; 	mso-style-qformat:yes; 	mso-style-parent:""; 	margin-top:0cm; 	margin-right:0cm; 	margin-bottom:10.0pt; 	margin-left:0cm; 	line-height:115%; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:11.0pt; 	font-family:"Calibri","sans-serif"; 	mso-ascii-font-family:Calibri; 	mso-ascii-theme-font:minor-latin; 	mso-fareast-font-family:Calibri; 	mso-fareast-theme-font:minor-latin; 	mso-hansi-font-family:Calibri; 	mso-hansi-theme-font:minor-latin; 	mso-bidi-font-family:"Times New Roman"; 	mso-bidi-theme-font:minor-bidi; 	mso-fareast-language:EN-US;} .MsoChpDefault 	{mso-style-type:export-only; 	mso-default-props:yes; 	mso-ascii-font-family:Calibri; 	mso-ascii-theme-font:minor-latin; 	mso-fareast-font-family:Calibri; 	mso-fareast-theme-font:minor-latin; 	mso-hansi-font-family:Calibri; 	mso-hansi-theme-font:minor-latin; 	mso-bidi-font-family:"Times New Roman"; 	mso-bidi-theme-font:minor-bidi; 	mso-fareast-language:EN-US;} .MsoPapDefault 	{mso-style-type:export-only; 	margin-bottom:10.0pt; 	line-height:115%;} @page Section1 	{size:595.3pt 841.9pt; 	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm; 	mso-header-margin:35.4pt; 	mso-footer-margin:35.4pt; 	mso-paper-source:0;} div.Section1 	{page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable 	{mso-style-name:"Tabla normal"; 	mso-tstyle-rowband-size:0; 	mso-tstyle-colband-size:0; 	mso-style-noshow:yes; 	mso-style-priority:99; 	mso-style-qformat:yes; 	mso-style-parent:""; 	mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; 	mso-para-margin-top:0cm; 	mso-para-margin-right:0cm; 	mso-para-margin-bottom:10.0pt; 	mso-para-margin-left:0cm; 	line-height:115%; 	mso-pagination:widow-orphan; 	font-size:11.0pt; 	font-family:"Calibri","sans-serif"; 	mso-ascii-font-family:Calibri; 	mso-ascii-theme-font:minor-latin; 	mso-fareast-font-family:"Times New Roman"; 	mso-fareast-theme-font:minor-fareast; 	mso-hansi-font-family:Calibri; 	mso-hansi-theme-font:minor-latin;} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Dos años sin él. Pero ha vuelto. Lo resucitaron de entre un montón de cenizas. Es él. Cuánto lo extrañaba. Hoy está conmigo nuevamente. Soy muy feliz. Pero hace dos años, cuando ocurrió la desgracia, en medio de la confusión escribí esto:&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;/p&gt;&lt;blockquote&gt;Tengo que hablarte porque el espíritu me lo exige, aunque parezca una locura. Esta noche me ha entrado un sentimiento pesado, sobrecogedor, y se me han venido los recuerdos como una inmensa cascada de plomo que me aprisionan el pecho. Esta noche, en que ya la tormenta ha pasado y el ánimo empieza a recobrar fuerzas, empiezan a surgir de nueva cuenta los grandes momentos que pasé con tu ayuda, Lucifer. ¿Cuántos instantes pasamos juntos en cuatro años? ¿Cuántos viajes hicimos? ¿Cuántos lugares nuevos descubrimos? ¿Cuántas carreteras norteñas transitamos? Muchas. Incontables. Voy a trasladarme por unos segundos al terreno de la ficción. A un mundo donde los coches sí tienen alma y son amigos de las personas. Y en ese escenario fantástico, Lucifer, donde sí puedes escucharme, tengo muchas cosas que quisiera decirte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo nuestro primer encuentro, en la agencia de coches, cuando yo veía ilusionado en los aparadores, esos autos del año: algunos modestos, austeros; otros imponentes, modernos, costosos; y digo ilusionado porque iba a comprar mi primer carro y debía elegirlo a mi gusto: aquél que representara, me decía, el espíritu aventurero que llevo dentro y que no puedo reprimir; aquél que me acompañará en las travesías y haga de un día normal una gran aventura. Y te vi a ti, amigo, y desde el primer momento me caíste bien. Me agradó tu presencia y no dudé en llevarte conmigo a casa. Hasta te puse un nombre loco: Lucifer. "No seas burro, Negro, estás invocando al diablo", me decían mis amigos, pero tú y yo sabíamos que no eran así de diabólicas las cosas; para nada. "Aliviánate, mi buen", les decía. "Es un nombre nada más, no te apasiones; además, Lucifer quiere decir estrella de la mañana", y por más explicaciones que daba, todos se encogían de hombros al no aceptar como normales mis ilustraciones semánticas sobre el origen de tu apodo. En cambio tú, Lucifer, fue tal tu aceptación que corrías como verdadero demonio en busca de nuevos horizontes. Y cómo no, pues me llevaste por toda La Laguna, mi tierra querida, y más allá de nuestras fronteras estatales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para empezar, recorrimos mi pueblo amado: Matamoros Ranch. Sus veredas sin pavimentar, sus calles largas, llenas de baches y sin señalamientos. Conocimos de rincón a rincón esa aterrada ciudad hermosa que me vio crecer: Los niños jugando en los barrios del Chalet, con sus pies descalzos en la tierra caliente; los chicos debatiéndose en un partido de fútbol, en las 'picas' que armaban en la colonia; los papalotes que se volaban en los terrenos baldíos; las ladrilleras, esas construcciones rudimentarias que aún existen y que le dan representatividad a nuestro pueblo y que hoy, lamentablemente, contaminan el cielo; la Pompa, allá por el sur, aquel gran contenedor de agua que dotaba de vital líquido a los ciudadanos y que hoy es sólo un monumento más; la Cueva del Tabaco, aquel agujero en un cerrito, rumbo a la carretera estatal, donde nuestro lejano héroe de la Patria, Benito Juárez, vino a ocultar los Archivos de la Nación; el Cerro de la Antena, ese lugar solitario donde yo acostumbraba escalar los domingos por la madrugada, para, según yo, purificar mi espíritu y recargarme de energías positivas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me llevaste por todo Torreón, mi segunda casa y sustento de toda La Laguna: Ciudad que ha crecido enormemente y estará a la par, muy pronto, de las grandes urbes de México. ¿Cuántas veces hemos subido al Cristo de las Noas, el lugar turístico más importante de la Comarca Lagunera? ¿Cuántas veces me has llevado por las noches a bailar a algún antro, los fines de semana, ó, en un día tranquilo, a visitar a los amigos? ¿Cuántas veces me llevaste a los bares y cafés para que yo pudiera cantar, como trovador que era, con la compañía de la nena, mi guitarra? Muchas. Incontables.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hemos ido a pasar un rato agradable a Viesca y sus Dunas de Bilbao, esa parte desértica y arenosa que nos recuerda al Sahara, en el norte de África. Hemos visitado ya dos años el Festival de las Artes, en Lerdo; incalculables ocasiones hemos ido a su Parque Victoria, donde sirven la nieve chepo, tan exquisita. Y qué decir de Gómez Palacio, esa ciudad hermana de Torreón. Allá están también mis grandes amigos. Me permitiste convivir con todos ellos y llegar a tiempo a nuestras reuniones, para pasar inolvidables tardes de juego y cotorreo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo cuando fuimos a Parras de la Fuente. Qué lugar tan bonito, tan colonial, sus calles empedradas evocan un cuadro antiguo, un sitio mágico: su Santo Madero, a la salida del pueblo; su Casa Madero, donde fabrican los mejores vinos y le dio identidad por muchos años a nuestro entorno; la Hacienda del Perote y su cueva donde puntualmente, a las 7 de la noche, los murciélagos salen a encontrarse con las sombras. A pocos kilómetros está Saltillo, la capital del estado, y también la hemos visitado en varias oportunidades. Y mucho más allá se encuentra Sabinas: ese pueblo que estuvo en boga hace poco por la lamentable tragedia de los mineros. Ahí también nos dimos cuenta de que hay lugares bellos como la presa con sus muchos caudales y arroyos. Luego zarpamos a la región de Cuatrociénegas, donde se han encontrado especies acuáticas no halladas en ningún lugar del mundo; y después a Jiménez, con su cueva-jacuzzi, tan apropiada para el romance.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un buen día salimos del estado y llegamos hasta Monterrey, la gran zona metropolitana del norte de México; su Paseo Santa Lucía; el Parque Fundidora; la Macroplaza; el Cerro de la Silla. ¿Cuántas veces nos perdimos por sus calles intrincadas, veloces? Su feroz periférico, por el cual nos enredamos como en un laberinto sin salida, nos dio varios sustos... como aquél susto tremendo que nos dimos cuando nos embistió un autobús de pasajeros, pero por una maniobra oportuna, alcanzamos a sacarnos y sólo nos dio un raspón en uno de tus faros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuántos acontecimientos vividos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gracias por todo, vato. Me hiciste pasar momentos chidos, los cuales no olvidaré tan fácilmente. Fuiste más que un coche: fuiste mi confidente, mi compadre, mi amigo. Te debo muchas cosas y sobretodo, el haber cuidado a mi hermano, en esta tragedia que acaba de ocurrir hoy por la tarde. En este accidente aparatoso, donde José Ángel salió volando por sobre un puente y dio dos volteretas. Fue un milagro. Fue obra de Dios, por supuesto, el que mi brother saliera ileso; pero estoy seguro, cabrón, que tú le echaste una manita: te sacrificaste para que mi carnal saliera vivito y coleando, salvo algunos raspones y un chipote chillón en el rostro. En cambio tú, amigo, mírate: quedaste bien madreado. Pobrecito. Pero sé que detrás de este trascendental suceso, hubo una voluntad divina para que no ocurriera lo peor y tú fuiste un instrumento de su mano para que se cumpliera tal y como estaba escrito...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso y mucho más, gracias. Ya no estarás conmigo -quizá- para presenciar otras ciudades, en otros viajes. Pero, no me cabe duda, me acompañarás... Pinche Lucifer: tenías planeado, de una forma u otra, que yo la pasara conmadres, en esta rara, retorcida y sorpresiva carretera que llamamos vida.&lt;/blockquote&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33200404815254256-1369279439696836610?l=zonadetolvaneras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33200404815254256/posts/default/1369279439696836610'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33200404815254256/posts/default/1369279439696836610'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zonadetolvaneras.blogspot.com/2010/01/el-retorno-de-lucifer.html' title='El retorno de Lucifer'/><author><name>Salvador Sáenz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04151318384694364773</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/Su84R9JICfI/AAAAAAAAAAs/ZkBg7SyeBfY/S220/centenario.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/S1DwhTiDm8I/AAAAAAAAAHY/3RNRKWAAt5U/s72-c/Lucifer.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33200404815254256.post-5199869341808039463</id><published>2010-01-11T11:30:00.000-06:00</published><updated>2010-01-11T11:48:23.776-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='pirámides'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='extraterrestres'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Chichén Itzá'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Yucatán'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Kukulcán'/><title type='text'>¿Extraterrestres construyeron la pirámide de Chichén Itzá?</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/S0thxTI1j3I/AAAAAAAAAHA/ybRNyrGRA-M/s1600-h/DSC04783.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 240px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/S0thxTI1j3I/AAAAAAAAAHA/ybRNyrGRA-M/s320/DSC04783.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5425537675676716914" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Tuve un sueño. De esos que uno tiene cuando recién acabas de ingerir drogas o cuando los tacos que te has comido el día anterior te han hecho daño y sufres terribles alucinaciones por la mañana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue así:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;"Me veo sentado, al pie de una pirámide enorme, mientras una lluvia ligera, cristalina, aplaca un poco el calor lacerante. De pronto, un indio aparece con un bastón largo: parece ser un sacerdote o una especie de chamán antiguo. Se acerca a mí y yo me levanto. Me dice algo en un dialecto que yo no entiendo. Se va. Me quedo ahí sin entender qué es lo que pasa, tratando de adivinar, por las puras señas que me hizo, el mensaje que aquel hombre extraño quiso transmitirme, pero no logro descifrarlo de momento. Al poco tiempo se abren los cielos, aparece una nave extraterrestre y se posa en la cima de la pirámide. Se desliza la portezuela izquierda del artefacto y desciende un ser horripilante. Me ve, me paraliza con su rayo láser y ahí termina el sueño." &lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí, esta alucinación parece película hollywoodense, totalmente trillada y vulgar. Sé que asumí en el sueño, como la mayoría de las personas, que una civilización de otros mundos vino a ayudar a los pobres mayas (que dizque no sabían un pepino sobre ingeniería avanzada de construcción), a alzar esos colosales templos arquitectónicos. Pero no se vayan con la finta. Dentro de mí empezó a fraguarse un verdadero y legítimo sentimiento de querer saber (de una vez y al chilaquil) qué había detrás de ese misterio. Creo que como a todos, en algún momento de nuestras efímeras vidas, me empezó a seducir un cosquilleante y molesto deseo de querer saber de qué herramientas se valieron los antiguos mayas para construir tan bestiales monumentos. Como ya podrán anticipar, no me pude hacer pendejo ante tal llamado de proporciones épicas. Así que arreglé los asuntos del vuelo, tomé del cochinito una lana que tenía destinado para otra cosa más mundana, y me lancé a aquella apartada región del sureste mexicano para tratar de descubrir, en la medida de mis posibilidades, qué tan cierta pudiera ser aquella alocada pesadilla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde mi llegada, me encontré con algo realmente sobrecogedor: Yucatán y sus misteriosas pirámides. Sus caminos fragmentados, sus selvas enclavadas en un entorno interminable. Un recorrido mágico en el que todo se vuelve sobrenatural en cada paso, nos vamos adentrando como en una máquina del tiempo y parece ser que, por momentos, asistimos a ese ritual extraordinario que significó la construcción de una las pirámides más perfectas en la historia de la Humanidad: Chichén Itzá. Y es que todo lo que rodea a este sitio es místico. No se puede ir a Yucatán con la noción cotidiana de nuestra realidad. Una vez que estamos ahí, conceptos como "ir a trabajar", "ver un partido de fútbol en la tele", "ir al antro con los cuates", parecen ser simples metáforas surrealistas cuando uno choca directamente con esta civilización que tuvo sus instantes de magnificencia y deslumbramiento: Ahí uno tiene que despojarse de todo lo que ha vivido desde chico para dar paso al asombro total.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La pirámide de Kukulcán, para mí, la más perfecta que se haya construido, tiene sus bases matemáticamente bien definidas. Con sólo verla a distancia, ya te dan escalofríos con sólo verla de lejitos, en lo que va aterrizando tu jet privado. La pirámide, que está sostenida por una base cuadrada de 55.5 m. por lado, se construyó en honor a Kukulcán. Es un monumental edificio de nueve cuerpos escalonados y cuatro fachadas ornamentadas con representaciones de serpientes y tigres. Las cuatro escalinatas tienen 91 peldaños cada una, mismos que sumados a la de la entrada del templo superior equivalen a los 365 días del año (¡qué bárbaros!), por lo que algunos expertos piensan que es posible que se haya edificado con el fin de adorar al Sol; como ornamentación posee 260 cuadrángulos que representa el número de días que contiene el -Tzolkín- maya. Al pie de cada una de las balaustras se encuentra una colosal cabeza de serpiente emplumada de piedra. La cabeza descansa en el suelo, el cuerpo erguido para formar el fuste y la cola de cascabel doblada para sostener el dintel. No hay misterio en ello, es el resultado de la mezcla armoniosa de la arquitectura masiva de los Toltecas y el diseño refinado de los Mayas. Durante la primavera (21 de marzo) y con el otoño (21 de septiembre), fechas de los equinoccios, cuando la luz del sol proyecta una sombra en la escalinata norte, se produce un efecto visual de una larga serpiente que se arrastra hacia abajo para encontrarse con la enorme cabeza del animal que yace en el suelo... ¡qué miedo! Este efecto visual de la serpiente mide 123 pies. El fenómeno ocurre a las 3:00 p.m. y dura unos diez minutos. Se le ha llamado "el descenso simbólico de Kukulcán" (al tiro con los que se encuentre en su camino).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí es donde uno empieza a sospechar inevitablemente de la increíble capacidad no sólo de abstracción que tuvieron los principales ejecutores de la obra para hacer que convivieran de manera natural el arte y la exactitud científico-matemática. La perfección del conocimiento maya provocó que los itzáes construyeran este edificio con una desviación de 20 grados 30 minutos y 30 segundos con relación al noroeste, lo que permite, en los equinoccios, que coincida con la eclíptica, ángulo de desviación que tiene la Tierra (estamos hablando de que los mayas, sin transbordadores espaciales, sin satélites orbitando el planeta, ya se habían dado cuenta que ¡caminamos de ladito!).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por si esto fuera poco, en el Castillo de Kukulcán -como también se le conoce a la pirámide de Chichén Itzá- sus cuatro lados están dirigidos a los respectivos puntos cardinales. La construcción de la pirámide ocurrió en el año 800 después de Cristo y duró unos cinco años, para lo cual los arquitectos mayas primero levantaron una pirámide de seis a ocho metros de altura y sobre ella se edificó una segunda, sin pico y de 25 metros, como la conocemos en la actualidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces, ¿quién o quiénes la construyeron?  Es notorio el ingenio de sus constructores, que levantaron la estructura sin suficientes conocimientos tecnológicos. Su construcción demoró un periodo sorprendentemente corto y habría empleado a 400 personas, cuando mucho, según arqueólogos expertos en el tema. Peter Schmmidt cree que la Pirámide de Kukulcán fue obra de un grupo de arquitectos mayas no identificado, "aunque cabe la posibilidad de que el diseño haya recaído también en una sola persona". Pudo haberse demorado cinco años. En su construcción habrían trabajado, como decía, de 200 a 400 personas. Algunos de ellos probablemente prisioneros de guerra. "Los mayas usaron básicamente dos técnicas para la edificación del Castillo", explica Schmmidt. Los mayas carecían del desarrollo tecnológico alcanzado por otros pueblos, de manera que levantaron sus edificios con técnicas muy rudimentarias. En primer lugar seleccionaban las piedras de canteras con piedras duras, las recortaban con martillos y las cargaban en hombros hasta la zona de la construcción (¡cuántas hernias produjeron esas ocurrencias!), porque no conocían el uso de la rueda, más que para la confección de juguetes. Precisamente por esto, seleccionaban las canteras más cercanas al sitio de la obra. Para subir las piedras a la pirámide, los mayas se auxiliaban de la técnica del plano inclinado, usando poleas, cuñas y palancas. Los mayas no conocieron el cemento, pero usaron en su lugar un poderoso aglutinante. Este consistía en una mezcla de corteza de árboles y cal -que obtenían de quemar piedra caliza- con lo que lograban una sustancia de una dureza increíble. También usaron la pintura. Originalmente, algunos escalones del Castillo estaban pintados de rojo "quemado".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al Hombre le gusta engañarse a sí mismo cuando empieza a jugar con los sueños: Imagina, alucina, le entra la duda por detrás (con y sin albur)... Los grandes inventos los ha dado el Hombre precisamente porque tuvo algún resquicio de curiosidad en su alma, parecida a una revelación religiosa. Si no, vayan y pregúntenle a Einstein (con su médium favorito) qué preguntas iniciales lo condujeron a descubrir su famosa Teoría de la Relatividad: ¡se van a morir de la risa!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la pregunta expresa de quién diablos construyó las pirámide de Kukulcán yo respondo con toda la seguridad (esa seguridad que mis propios sentidos apreciaron una vez que estuve allá) y que después de tanto darle vueltas y vueltas a la cabeza, de pensar, incluso, en seres más sofisticados que los que viven en este planeta, no puedo concluir de otra manera este veredicto: fueron los mayas mismos. Yo caminé, la ausculté cientos veces, la contemplé, la probé (está medio saladita), no pude subirme porque no me dejaron, y estoy totalmente de acuerdo, porque luego hay cada loco desquiciado que la maltrata, la mancha, la pinta, la orina, y se va deteriorando con los años. Incluso uno de sus costados se ha derrumbado ya por tales causas. Duré todo el día viéndola, como se le contempla a la novia los primeros días, con total deslumbramiento. Pero tuve que haber ido hasta el otro lado de México para tener la certeza de primera mano, calientita, y para echar a tierra el mito que de pronto nos seduce, producto del cine, los programas pseudo-científicos y revistas de dudosa veracidad: el sobrenatural. He realizado un viaje asombroso y me doy cuenta que, no sólo ya no pertenecemos a la civilización maya, sino que ahora la vemos muy de lejos, como turistas extranjeros de nuestra propia cultura. Ya no vestimos así, ya no hablamos sus dialectos y ya no construimos a su manera, con sus técnicas, devorados, inevitablemente, por el río implacable del capitalismo occidental.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por lo tanto, ¿qué nos queda? Sólo el asombro: Contemplar lo que un día fuimos y nunca más volveremos a ser.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33200404815254256-5199869341808039463?l=zonadetolvaneras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33200404815254256/posts/default/5199869341808039463'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33200404815254256/posts/default/5199869341808039463'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zonadetolvaneras.blogspot.com/2010/01/extraterrestres-construyeron-la.html' title='¿Extraterrestres construyeron la pirámide de Chichén Itzá?'/><author><name>Salvador Sáenz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04151318384694364773</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/Su84R9JICfI/AAAAAAAAAAs/ZkBg7SyeBfY/S220/centenario.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/S0thxTI1j3I/AAAAAAAAAHA/ybRNyrGRA-M/s72-c/DSC04783.JPG' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33200404815254256.post-3229578295201904209</id><published>2010-01-08T11:57:00.000-06:00</published><updated>2010-01-08T12:17:28.633-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Fidel Castro'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuba'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Habana'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='viaje'/><title type='text'>La Habana, entre el derrumbe y el renacimiento</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/S0d1AJY0Z5I/AAAAAAAAAG4/nKeqRe3bOZY/s1600-h/DSC03914.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 240px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/S0d1AJY0Z5I/AAAAAAAAAG4/nKeqRe3bOZY/s320/DSC03914.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5424432921571518354" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/S0d0__w6v1I/AAAAAAAAAGw/UmFQr1kxOB8/s1600-h/DSC03975.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 240px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/S0d0__w6v1I/AAAAAAAAAGw/UmFQr1kxOB8/s320/DSC03975.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5424432918988242770" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/S0d0_i962EI/AAAAAAAAAGo/Ob5dRfLr-qo/s1600-h/DSC03900.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 240px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/S0d0_i962EI/AAAAAAAAAGo/Ob5dRfLr-qo/s320/DSC03900.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5424432911258146882" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/S0d0_RselZI/AAAAAAAAAGg/LPch_FROksk/s1600-h/DSC03821.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 240px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/S0d0_RselZI/AAAAAAAAAGg/LPch_FROksk/s320/DSC03821.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5424432906621588882" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Después de esta experiencia apasionante de mi estadía en La Habana (hace dos años), he pensado lo siguiente: que los viajes se componen, invariablemente, de dos sustancias: uno, la sabia dulce de lo vivido, mientras lo estás experimentando, y dos, el sabor delicioso cuando llegas a casa y lo asimilas todo. Y es que el viaje no termina cuando el avión, el autobús o el coche te dejan en las puertas de tu ciudad; no, apenas es la mitad de la experiencia completa, pues cuando estás en la soledad de tu habitación, van llegando las vivencias y se van enriqueciendo mientras las vamos recordando; se van haciendo más claras para uno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eso es lo que me sucedió tres semanas después de lo que fue un "paseo" impresionante a la inquietante ciudad de La Habana, Cuba. Mágica, derruida, poderosa, incomprensible y a la vez tan tuya... es inevitable pasear por sus calles y no sentirse hipnotizado por sus costumbres, por su gente, por el modo en el que viven y piensan; en el que sobreviven.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me hospedé en una casa en el centro de La Habana pues no quise tomar un paquete que, por supuesto, hubiera sido sólo un paseo turístico poco interesante; mejor aún, preferí quedarme en un hogar donde pudiera platicar con la gente, escuchar su música, conocer realmente su forma de vida. Así pues, doña Lurdes me recibió con gran gusto en su casa y puedo decir, sin temor a equivocarme, que me atendió como parte de su familia. Hicimos gran amistad pues los cubanos son muy amables.  Tuve la buena fortuna que Michel, el compañero sentimental de Lurdes, me llevó a recorrer toda La Habana, de no ser así, pienso, me hubiera perdido de muy buenas cosas con mis caminatas perdidas por el centro. Es cierto, La Habana se va volviendo cada vez más vieja, los autos son de los años 40, 50, y los pocos nuevos coches que existen son Peugeot. Es muy difícil transportarse de un sitio a otro y más si se quiere viajar al interior del país. Así, "las máquinas", que son taxis colectivos (tienes que esperar a que el coche se llene con 6 o 7 personas más), te llevan a lugares como Vedado, Miramar, Marianao, La Luisa, municipios pertenecientes a La Habana. Las "guaguas" son autobuses de doble cabina en los que no se puede ni respirar de lo llenos que van, además del calor insoportable que ahí se vive. También hay triciclos que te llevan a lugares cercanos dentro del mismo centro. De inmediato se siente la seguridad en las calles; pero aquí surge una disyuntiva: por un lado, casi no hay robos, hay pocos hechos violentos por lo mismo, por la extrema seguridad por parte de la policía en las calles; pero de igual manera, este cuerpo policiaco tiene muy vigilados a los cubanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Existe una clase de vigilantes del gobierno que se denominan CDR, asignados en cada barrio o cuadra y que son los que se encargan de mantener al tanto a la policía de probables brotes de inconformidad contra el gobierno de Fidel. Su religión es igualmente impresionante: para la mayoría de los países latinoamericanos, en los que es comúnmente aceptada la religión católica, resulta impactante ver los rituales sincréticos a los que está asociada su creencia, primordialmente la santería afrocubana. Para llegar a ser santo se tiene que llevar a cabo una serie de rituales (con sacrificio de animales y limpias) para que la persona encuentre el camino a la iluminación. Las personas que realizan tales ritos pueden llegar a cobrar a los extranjeros hasta $15,000 CUC, de ahí que haya gente que piense que esto de la santería para algunos resulte un atractivo negocio y forma de vida. Afortunadamente, me tocó época de carnaval en el malecón, y según me dijeron, esta festividad tenía ya algunos años sin realizarse. El carnaval es, creo yo, la síntesis del alma fiestera y de vigor puramente cubanos: Ríos de gente por las calles, se vive el exceso, se ríe, se canta y baila al son de las carrozas que pasan por en medio de la avenida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay cervezas por todas partes, comida, diversión. La gente va vestida con sus mejores prendas, pero también hay personas que prefieren quitarse las camisetas porque el calor es infernal. Los habaneros tienen un olor muy particular, debido quizá a la proximidad del mar. Yo terminé impregnándome de su olor, de esa esencia tan característica de la piel de los lugareños, en su mayoría gente mulata. Tanto hombres como mujeres lucen cuerpos bien formados, moldeados así de manera natural. Al término del carnaval, la gente está al borde del exceso y la emoción, y al paso del último carruaje, la multitud se desborda de la pasión, la policía en este momento ya no puede contener a las masas y rompen las vallas de contención. Hay algunos ligeros enfrentamientos pero no pasan a mayores. Después, las calles empiezan a despejarse y todo mundo vuelve a casa, a seguir la fiesta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La playa más cercana era "Guanabo", así que nos enfilamos mi amigo Michel y yo hacia allá. Una máquina nos llevó por sólo $20 pesos m.n. Si bien es cierto que los turistas debemos usar sólo CUC, tuve la fortuna de pasar como un cubano cualquiera, por el color de mi piel morena y mi semblante propiamente latinoamericano, así que me resultó conveniente cargar también con pesos de moneda nacional. La playa luce repleta, miles de personas congregadas a lo largo de la costa: mujeres espectaculares con trajes de baño. Yo me sumerjo toda la tarde en el agua que está deliciosa, y mi piel se quema, inevitablemente, pues no he cargado con bloqueador solar: ¡de esta manera, parezco más cubano que nunca! Al día siguiente nos dirigimos a Miramar, a visitar a Fidel y Haydee, unos amigos de conocidos míos que vinieron en épocas pasadas. Son dos personas creyentes de la santería. Me hablan acerca de sus costumbres, ella es de un santo y él de otro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Changó, Yembayá, Ochún, nombres comunes cuando se habla de estas costumbres religiosas. Cada uno exige determinada conducta y obediencia. Algunas personas pertenecientes a algún santo no pueden estar con las de otro. Durante determinado tiempo no pueden meterse a una piscina, no pueden "tirarse" fotos; pero eso sí, son muy efectivos, dice Haydee. Desde la salud, trabajo y hasta el amor. A ella le ha ayudado mucho desde que se hizo santa y asegura tener comprobaciones de tal efectividadHablamos de algunos problemas que existen en Cuba. Fidel (mi amigo, no el dueño de Cuba) no se explica por qué los turistas quedan encantados con la Isla. "Ellos", dice Fidel, "aseguran que cuba es muy bonita, muy linda. Pero lo dicen porque las personas encargadas del turismo llevan a las personas a los lugares más presentables. Pero ya quiero verlos en la Cuba real, la que habitamos nosotros, la Habana Vieja, los alrededores y más allá, casas realmente pobres." Y coincido con su punto de vista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me ha tocado ver casas derrumbándose, sin fachadas ostentosas. Gente que no tiene más para vivir con lujos, donde los trabajos apenas dan para vivir, con una paga de $480 pesos moneda nacional. Por eso la gente tiene que buscar medios alternativos para completar, una de ellas, entre muchas otras, la prostitución. Fidel asegura que el gobierno trata mejor al turista que al propio cubano. Hay sitios donde el turista puede entrar y el lugareño no, como en ciertos hoteles; los vigilan mucho, "como si fueran delincuentes", me dice. Como se sabe, ellos no pueden salir de Cuba. A menos que se casen con un extranjero, y hasta hace poco, mediante una carta invitación; pero según me dicen, ésta última ya no les es aceptada, en la mayoría de los casos. "Mucha gente", continua diciendo Fidel, "está inconforme con el socialismo. Pero otra tanta lo apoya porque muchos han sido favorecidos por este sistema de gobierno. Es una red donde algunos pocos les va bien y prefieren que todo siga igual. Fidel Castro hace tiempo que no ha aparecido públicamente y quizá ya hasta esté muerto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No se sabe qué es lo que va a suceder. Se pueden ver por las calles carteles alusivos a la Revolución Cubana, frases del Ché, de Martí. Pero la realidad es que no sabemos bien a bien qué es lo que va a pasar cuando muera Fidel." Después de esta rica plática regresamos a casa, Michel y yo, ya que por la noche nos espera una fiesta, pues me han enseñado a preparar el mojito cubano, que me ha fascinado, y a preparar también unos tostones, mientras bailamos reguetón, el baile más popular entre los jóvenes cubanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He visitado bellos lugares, como Casablanca, donde hay una escultura gigante de Cristo. En mi ciudad, Torreón, tenemos uno muy parecido, y le llamamos Cristo de las Noas. He ido también al panteón Colón, que es uno de los más bellos en el mundo. Llegué ahí mismo en Vedado a la Casa de las Américas, importante centro cultural que exhibía en ese momento cuadros de un concurso realizado en meses pasados, con pinturas provenientes de toda Latinoamérica. Visité también, en Miramar, el Parque Acuático Nacional, que tiene espectáculo de delfines muy sorprendente. Hay importantes museos como el de la Revolución, o el del Aire, que está en La Luisa. Y por supuesto, los lugares obligados a visitar, El Capitolio, la plaza de la Revolución, el memorial José Martí, la Catedral, el Castillo del Morro, para presenciar el cañonazo. El paseo del Prado, una de sus principales avenidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los días se me han ido muy rápido, diez días inolvidables en los que gocé y viví experiencias impactantes, definitivamente algo ha cambiado dentro de mí. Hice grandes amigos y amigas, me enamoré de una cubana, tengo que decirlo, y cómo no, si son tan bellas y agradables en su persona. En fin, es momento de volver a mi país. Ahora que estoy en casa, y que he vuelto a mi trabajo diario, sigo descubriendo nuevos matices de lo que me encontré en La Isla. Acabo de ver una película que es un retrato de lo que es Cuba y su gente, "Miel para Oshún", de Humberto Solás: Tremendamente descarnada al mostrar la vida de los cubanos que se han quedado "dentro", con todas sus carencias pero también con sus increíbles virtudes: la alegría, la generosidad, la solidaridad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El taxista, uno de los personajes, que puede aparecer exagerado en su composición, es, sin embargo, el que presenta mejor que nadie al cubano de hoy. Y para quien ha estado en La Habana -como yo- y la ha recorrido de punta a punta yendo a casas de familias, a paladares, jamás a un Hotel y ha vivido por "dentro" la bondad y las carencias, ese hombre de pueblo es el habitante simple y sencillo de hoy en Cuba, haciendo lo que pueda por sobrevivir y sacando de inmediato, a flor de piel, toda la ternura y la fuerza del hombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente, al pensar nuevamente en Cuba, se me vienen un montón de preguntas sin respuesta: ¿Cómo puede sobrevivir un pueblo así, entre el derrumbe y el renacimiento? ¿Cómo los cubanos entienden y asumen su realidad? Creo que no hay respuestas claras. Me quedo con lo bueno de Cuba: su gente, su amabilidad, su sentir solidario hacia los demás; con su música, sus mujeres, su alegría y su fiesta. No puedo negarlo, me sentí identificado y pleno (en mi proyección y descubrimiento con mis hermanos cubanos), que en cualquier otro de los países y lugares en los que he estado... ¡Buen viaje y buena suerte!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33200404815254256-3229578295201904209?l=zonadetolvaneras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33200404815254256/posts/default/3229578295201904209'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33200404815254256/posts/default/3229578295201904209'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zonadetolvaneras.blogspot.com/2010/01/la-habana-entre-el-derrumbe-y-el.html' title='La Habana, entre el derrumbe y el renacimiento'/><author><name>Salvador Sáenz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04151318384694364773</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/Su84R9JICfI/AAAAAAAAAAs/ZkBg7SyeBfY/S220/centenario.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/S0d1AJY0Z5I/AAAAAAAAAG4/nKeqRe3bOZY/s72-c/DSC03914.JPG' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33200404815254256.post-1815042030978814537</id><published>2010-01-05T13:43:00.001-06:00</published><updated>2010-01-05T14:01:00.248-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cosmos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='sondas espaciales'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Carl Sagan'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='mensaje intergaláctico'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='disco de oro'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Voyager'/><title type='text'>Los sonidos de la tierra viajan al más allá</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/S0OWf-SgNLI/AAAAAAAAAGY/1PZ9i31aUSw/s1600-h/mensaje.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 293px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/S0OWf-SgNLI/AAAAAAAAAGY/1PZ9i31aUSw/s320/mensaje.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5423343852324926642" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Mandar un mensaje por teléfono móvil es algo tan natural hoy en día que, nosotros, quitados de la pena, tenemos la certeza de que la persona al otro lado del mundo podrá recibirlo sin mayor dificultad. Lo hacemos porque la tecnología nos lo permite; se ha hecho parte de nuestra vida cotidiana. Pero si quisiéramos trasladar esta realidad de nuestro mundo conocido, el planeta tierra, a dimensiones estelares, nos encontraremos con una serie de dificultades realmente mayores. Para poder comunicarnos con una civilización inteligente en otro rincón del universo hará falta algo más que un celular y una antena de conejo para poder lograrlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un intento descabellado de este tipo, sin embargo, ya se realizó hace tres décadas, allá por 1977 en el gabacho, cuando las sondas espaciales Voyager 1 y Voyager 2 fueron lanzadas a una misión titánica: Llegar a donde ningún otro objeto terrestre pudo hacerlo en el pasado, cruzar nuestro sistema solar para desafanarse del reinado natural del astro que ahora nos gobierna a todos, el Sol. Además de las tareas de reconocimiento que efectuarían sobre Júpiter y Saturno, estas dos naves debían seguir su camino más allá, en una zona denominada “heliopausa”, que es el punto en el que el viento solar se une al medio interestelar procedente de otras estrellas, precisamente ahí donde nuestra “luz mayor”, dicho de manera vulgar, se la pela.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para sacar provecho de la osada travesía de las Voyager algunos científicos, entre los que se encontraban Carl Sagan (emblemático científico del que hablaré en el siguiente artículo) y Frank Drake decidieron poner a bordo un disco de oro conteniendo un mensaje dirigido a la civilización que eventualmente las encontrase. Estos discos, que recibieron el nombre "Sound of Earth" (“Sonidos de la Tierra”, en español), son discos de gramófono, como los viejos “Long Play”, ya que era la tecnología disponible en la época. El mensaje, sin embargo, si bien le va, tardará unos 74,500 años para alcanzar las proximidades de la estrella más cercana a nuestro sistema solar (¿quién de nosotros estará aquí para presenciar tal acontecimiento histórico?), e incluye una selección de sonidos que pueden oírse en la tierra, como el sonido del viento, las olas, truenos, canto de las ballenas y otros animales. Además, se incluyó un saludo grabado en 55 idiomas diferentes que decía “Hola y saludos a todos”, y un mensaje del entonces Secretario General de las Naciones Unidas. Como dato curioso para los mexicanos, una de las canciones que iba incluidas en la grabación era “El Cascabel", melodía originaria de Veracruz ejecutada por Lorenzo Barcelata y el Mariachi México. Qué orgullo, la verdad, y qué bueno, porque los extraterrestres que escuchen este tema seguramente se pondrán a zapatearle bonito cuando pongan el disco en la quinceañera de alguna hermosa y virginal alienígena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También se incluyeron a bordo 115 imágenes, más una de calibración, en las que mediante el lenguaje científico se explica la localización del Sistema Solar, cuáles son las unidades de medida que empleamos, datos sobre la tierra, el cuerpo humano y la sociedad en general.&lt;br /&gt;Es de suponer que alguna forma de vida avanzada que se tope con una de las Voyager pueda deducir que el disco no forma parte de la estructura o mecanismos de la nave. Sin embargo, no hay garantías de que sepan construir una máquina con la que puedan reproducir los surcos del disco para transformarlos en sonidos, o interpretar las imágenes. Por ejemplo, una de las fotos en la que aparece una gimnasta (una composición tomada en secuencia superpuesta), podría hacerlos pensar que tenemos varios brazos, piernas y cabezas. De todos modos, y como declaró en su momento el comité científico refiriéndose al disco:&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;“Su objetivo principal no es el ser descifrado, sino que el hecho de su simple existencia pone de manifiesto la existencia de los humanos, así como sus esfuerzos por contactar a otras especies inteligentes que pudiesen existir fuera del Sistema Solar”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;Lo que pueda ocurrir (o lo que haya ocurrido ya) es algo totalmente impredecible. Es probable que ninguna civilización lo encuentre, sobra decirlo; en tal caso, nuestra nave surcará los océanos estelares pero nunca encontrará una isla de la cual asirse: las olas oscuras del espacio la llevarán cada vez más y más lejos hasta que los artefactos empiecen a fallar. Se estima que el tiempo de vida de las piezas y la manera en que obtiene su energía, a través de generadores eléctricos nucleares, las Voyager seguirán enviando datos al menos hasta el 2030. Lamentablemente, debido a problemas de presupuesto, en la actualidad la misión está controlada por sólo 10 científicos, y podría ser abandonado en un futuro próximo, dejando a las Voyager seguir su camino sin que haya nadie que las escuche en la Tierra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero si de pura casualidad obtuviéramos alguna respuesta, ¿qué resultados podemos esperar de esta experiencia intergaláctica? ¿Qué beneficio práctico obtendríamos los seres humanos al intentar comunicarnos con seres de otros rincones del universo? Los pragmáticos renegarán, seguramente; los religiosos, pondrán en duda la existencia de otros hijos de Dios; los políticos, temerán las consecuencias sociales de tal acontecimiento. Mientras tanto nosotros, los soñadores, esperaremos sentados, tranquilamente, mirando las estrellas, con la fe puesta en aquellas dos viajeras solitarias, pensando que la botella que hemos lanzado al mar del cosmos pronto encontrará destinatario anónimo. Imaginaremos, ilusionados (mientras le damos un sabroso trago a nuestro café), que tarde o temprano “alguien” escuchará nuestro mensaje, pues lo único que en realidad pretende es hacerles saber de que aquí estamos nosotros, los terrícolas, que somos muchos, que también amamos, que también creamos arte, que también soñamos con otros mundos habitados y divertidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La verdad, necesitamos un poco de compañía, esa es la razón. No queremos morir solos en esta vasta e inabarcable inmensidad... No sean gachos, hombrecillos verdes: mándenos aunque sea una leve señal de humo. Les prometemos que cuando la recibamos, no les haremos el feo como cuando enviaron compatriotas suyos (como Buda, Jesús, Mozart, Einstein y Lennon) a explorar este punto azul pálido perdido en el más acá.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33200404815254256-1815042030978814537?l=zonadetolvaneras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33200404815254256/posts/default/1815042030978814537'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33200404815254256/posts/default/1815042030978814537'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zonadetolvaneras.blogspot.com/2010/01/los-sonidos-de-la-tierra-viajan-al-mas.html' title='Los sonidos de la tierra viajan al más allá'/><author><name>Salvador Sáenz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04151318384694364773</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/Su84R9JICfI/AAAAAAAAAAs/ZkBg7SyeBfY/S220/centenario.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/S0OWf-SgNLI/AAAAAAAAAGY/1PZ9i31aUSw/s72-c/mensaje.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33200404815254256.post-7560368412691882640</id><published>2009-12-22T12:43:00.000-06:00</published><updated>2009-12-22T13:47:38.426-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Frino'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cantautor lagunero'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Carlos Trejos Sabag'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Trejo'/><title type='text'>Trejo está hecho de algodón</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/SzEK05da4kI/AAAAAAAAAGQ/5Fbl-MPp5q4/s1600-h/carlos.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 240px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/SzEK05da4kI/AAAAAAAAAGQ/5Fbl-MPp5q4/s320/carlos.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5418123730597110338" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/SzEK0vBMJQI/AAAAAAAAAGI/zfDndXnIYRs/s1600-h/trejo.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 240px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/SzEK0vBMJQI/AAAAAAAAAGI/zfDndXnIYRs/s320/trejo.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5418123727794349314" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/SzEKk-rlJII/AAAAAAAAAGA/OXep-a_XiUM/s1600-h/trejo+y+negro.bmp"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 240px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/SzEKk-rlJII/AAAAAAAAAGA/OXep-a_XiUM/s320/trejo+y+negro.bmp" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5418123457120773250" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Era más o menos marzo de 2006. El calor nos azotaba ferozmente las axilas y las guitarras ya estaban sonando en un rincón mojado del Cafecito del Fondo. Cuty nos mandó llamar. Quería formar un grupo, una alianza o algo así. Nos habló sobre la necesidad de unir esfuerzos para promover nuestro trabajo en conjunto. Realizaríamos un movimiento de cantautores independientes que buscara despertar conciencias en La Laguna. Éramos jóvenes, disculpen ustedes la inocencia. Pero todo quedó así, en un a ver qué sale, en un débil rastro disuelto en medio de un terregal desorientado. Nomás. Sin embargo, de aquel esbozo de sueño malogrado quedó algo chido: un buen amigo. Un gran compañero de andanzas: El buen vato Trejo... Esta es su historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos Trejo Sabag nació en el desierto del norte (Torreón, 1983), lugar en donde actualmente reside. Motivado por la condición de adolecente, tomó la guitarra de la familia e intentó sacarle sonido para luego darse cuenta de que necesitaba un maestro, mismo que fue Gerardo “Palillo” Zavala, quien instruía en la casa de la cultura de Torreón.  No fue el rock lo que aprendió a tocar, a pesar de que era en plena época de Metálica y sus contemporáneos, su acercamiento más bien fue con música aún más pesada (decían así a principios del siglo pasado): el bolero, más específicamente en formato de trío, como Los Panchos, Los Tres Ases, etcétera. Al poco tiempo, y motivado por las canciones que escribían y se cantaban con una guitarra, empezó a experimentar la composición ayudado por otro maestro y amigo, Toño Rodríguez “Frino”, con el que se presentó en distintos lugares de la ciudad, como el canal de la perla y algunas universidades. Las herramientas indispensables no faltaron: la lectura, los libros. Se enfocó más en tratar de crear buenas letras, para luego convertirlas en canciones, en un pretexto para escribir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tiene un disco titulado “Un día de estos”. Una canción suya aparece en “Un canto en el desierto”, material realizado para los festejos del centenario de Torreón. Se ha presentado en distintos lugares de Torreón, y algunos temas suyos son reproducidos en distintas estaciones del estado. Ha hecho canciones para algunos cortometrajes también. Escribe guión cinematográfico, poemas y artículos. Se inicia en la realización de cine y participó como Ing. de Audio en “Un bonito día”, “Un traje nuevo”, e “Infierno y Gloria” donde realizó la música de estos dos últimos. Actualmente prepara su nuevo material.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Trejo es un ser humano extraordinario, generoso, inspirador y maestro. Han sido años de charlas, convivencia, música y cerveza con él. A Carlos, por cierto, lo inmortalicé (con otro nombre) en el cuento "Voces perdidas en el tiempo", del cual rescato algunos párrafos para su lectura:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;A Bebo [Trejo] lo conocí en el bar La Tumba gracias a que el gerente del local también lo había contratado para cantar en los ‘miércoles de blues’, donde yo tocaba. Sus acordes prodigiosos me llamaron inmediatamente la atención: Debo reconocer que es el mejor guitarrista que he encontrado en La Laguna; y aunque mis amigos me han comparado cientos de veces con él y me han puesto a su altura, tengo que admitirlo: es mejor cantautor que yo. Tenía un talento innato para componer canciones; las imágenes en su poesía, los arpegios insospechados con los que a veces llegaba al bar, me deslumbraban. Cuando terminé mi concierto, esa vez, se acercó y me preguntó si las canciones que había interpretado eran mías. Al parecer le habían gustado. “Si arregláramos ese último tema”, me dijo ya entrado en confianza, “con algunas progresiones descendientes con la lira, ¡por dios, hermano, tu rola quedaría sensacional!”… Desde entonces nos veíamos en su casa y amanecíamos hablando de música (de algunos grandes del blues como Robert Jonhson, B.B. King, Keb’ Mo’ y Eric Clapton), tomando cerveza y haciendo breves pausas para escuchar sus discos. Y es que Bebo tenía una loca obsesión por la búsqueda de nuevos acordes: Podía interpretar desde los ritmos primordiales del blues, pasando por la sensual bossa nova, hasta las armonías nostálgicas del tango argentino. Innovador por antonomasia y explorador incansable de armonías frescas y sugestivas, se le podía ver al final de sus presentaciones obteniendo notas extrañas: sus dedos se retorcían como serpientes voluptuosas, recorriendo el largo brazo de la guitarra para conseguir un rasgueo surrealista. Todos ellos sonaban diferentes. Con ese increíble virtuosismo bien pudo haber sido un egoísta, si lo hubiese querido, para abrirse paso en este difícil mundo de la música. Pero no. Siempre fue muy generoso conmigo, me enseñaba sus técnicas y compartía sus mp3 de la mejor música que yo, gustoso, copiaba de inmediato a mi laptop. Nos hicimos buenos amigos.&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Trejo tiene una identidad propia y un estilo fraguado a conciencia a través de los años. En sus letras se encuentran historias, recuerdos, personajes y paisajes laguneros. Está marcado por un profundo sentir de su entorno, de su origen e identidad de la región: El desierto, las calles, el silbido de un tren, el canto cardenche, los cactus, las dunas, el río Nazas y otros símbolos de Torreón se pasean constantemente por sus temas. El arranque genial de una de sus canciones (De algodón) lo demuestra:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Nací y oí el canto cardenche&lt;br /&gt;El mitote en luna llena&lt;br /&gt;Por el clima quien me trajo&lt;br /&gt;Fue un aura y no cigüeña.&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Trejo es lúdico. Tiene oficio. La sonoridad en sus versos, la precisa métrica en cada de sus líneas, son características definibles en su trabajo. Y es que Carlos tiene una astucia tremenda para abordar cualquier clase de tema. Ya sea un blues, un bolero, una balada, una bossa nova, cualquiera de ellos son sus territorios naturales; las armonías sutiles, los acordes bien trazados por su mano, conviven de manera exacta con la poesía contundente de sus letras. Carlos no busca complacer a nadie con sus rolas. Es autocrítico y nunca está conforme. Es riguroso consigo mismo. El soneto, las décimas, la poesía en sí, ha sido su herramienta más provechosa a lo largo de su trayectoria. En su &lt;a href="http://www.dealgodon.blogspot.com/"&gt;blog&lt;/a&gt; podemos encontrar algunos ejemplos de la maestría con que domina ese género.&lt;br /&gt;Es difícil imaginar mi propia carrera como cantautor sin él. La poca calidad de mis canciones y sonidos (si es que los tuviera), se los debo, sin lugar a dudas. Ha sido un maestro inigualable. No sólo como influencia, no sólo como buen consejero: De forma concreta ha colaborado en temas míos, ya sea tocando la guitarra, probando algún arreglo, como segunda voz o como co-letrista; a saber, en rolas como “Confusión”, “El dragón de la nostalgia”, “Quelites del mezquital”, “Matamoros Ranch” y “Tres notas de Cuba”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo digo con conocimiento de causa, sin temor a equivocarme: Trejo es el mejor cantautor lagunero que existe en la actualidad. Sé que sus contemporáneos lo reconocerán &lt;span style="font-style: italic;"&gt;un día de estos&lt;/span&gt;; el desierto cultural que aún pervive en nuestras aterradas calles necesita talentos como él; mientras el apoyo y las becas se sigan yendo a gente que no hace más que realizar conciertos con canciones masticadas hasta el cansancio por cientos de trovadores en el país, La Laguna nunca tendrá una identidad propia, musicalmente hablando. Sin embargo, a Trejo no le importa nada de esto. Su destino hace tiempo que ya lo alcanzó, y él, con ese entusiasmo que siempre le he conocido, nos compartirá en un escenario, con pasión, comprometido con su propia música, su último disco (lo mejor que se ha escuchado en Torreón en los últimos tiempos), que he tenido el privilegio de ver nacer desde su origen, en primera fila, pues cada que visito mi Comarca, no dejo pasar la oportunidad para lanzarme a su chante y guitarrear toda la noche, como en los buenos viejos tiempos. Trejo es eso y mucho más, y sin embargo, he dicho realmente muy poco. Su música, estoy seguro, nos sobrevivirá a ambos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carlos: el sonido sutil, mágico, contundente de tu lira (y tus consejos, y tus charlas, y tu poderosa imaginación) seguirá sonando en el corazón de este aprendiz por mucho rato. Salve, Trejo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33200404815254256-7560368412691882640?l=zonadetolvaneras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33200404815254256/posts/default/7560368412691882640'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33200404815254256/posts/default/7560368412691882640'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zonadetolvaneras.blogspot.com/2009/12/trejo-esta-hecho-de-algodon.html' title='Trejo está hecho de algodón'/><author><name>Salvador Sáenz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04151318384694364773</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/Su84R9JICfI/AAAAAAAAAAs/ZkBg7SyeBfY/S220/centenario.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/SzEK05da4kI/AAAAAAAAAGQ/5Fbl-MPp5q4/s72-c/carlos.JPG' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33200404815254256.post-5503927585631220151</id><published>2009-12-14T18:12:00.000-06:00</published><updated>2009-12-14T18:26:34.792-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='guerra'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='gotcha'/><title type='text'>Gotcha: es de a mentiras pero duele</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/SybV8hOASrI/AAAAAAAAAF4/iZ1C1y6EFNc/s1600-h/DSC_2781.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 212px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/SybV8hOASrI/AAAAAAAAAF4/iZ1C1y6EFNc/s320/DSC_2781.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5415250837645576882" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/SybV74cr1dI/AAAAAAAAAFw/4srhDbDz5MU/s1600-h/DSC_2776.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 212px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/SybV74cr1dI/AAAAAAAAAFw/4srhDbDz5MU/s320/DSC_2776.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5415250826701297106" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/SybV7kvRzdI/AAAAAAAAAFo/z66H0xOjH94/s1600-h/DSC_2795.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 212px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/SybV7kvRzdI/AAAAAAAAAFo/z66H0xOjH94/s320/DSC_2795.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5415250821410573778" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Ya lo habíamos planeado desde hace un buen rato, pero siempre nos ganaba la decidia. Finalmente llegó diciembre y sus cambios y nos lanzamos. Fuimos al campo La Roka, que está a la entrada de Monterrey, por el sur, en el rancho El Uro. El gotcha es un juego divertido, aleccionador, desestresante. Es jugar a la guerra, pero sin bajas humanas de por medio. Tal vez de testículos, pero no más. Uno tiene que meterse en el papel de matón porque si no, se corre el riesgo de ser alcanzado por las “balas” del enemigo. Está pensado para dos equipos rivales los cuales ocupan dos lugares extremos en un terreno específico. En el que nos tocó ir, había elementos realistas que le daban al evento un toque de entrenamiento militar: coches incendiados, puentes, trincheras, llantas, pozos. Sólo hacía falta un pantano (bien lo dijo Daniel) para salir sigilosamente como Rambo entre el fango y matar a todos esos bastardos vietnamitas. Hay un árbitro que se encarga de decir a quién han matado, cuántos rivales quedan por vencer y quién tiene que salir por falta de balas o fallas en la pistola. El objetivo es liquidar al equipo contrario. Asesinarlos a todos. Para ello, cuentan como muerte aquellos disparos atinados en el pecho o casco, pero no así los dados en las demás partes, cualquiera que estas sean. Cuando tienes la mala fortuna de ser alcanzado, debes alzar tu pistola y salir del campo de tiro. No falta el gandalla que aún y cuando te declaras muerto te da un tiro de esos “para llevar”. Qué culeros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunos de nosotros nunca habíamos ido a un juego de esos, así que fue una experiencia gratificante. Dejamos a un lado la rutina del trabajo y vivimos algo nuevo y divertido. Uno de los momentos más chidos para mí fue cuando Ismael y yo (éramos de equipos rivales, por lo tanto nos odiábamos a muerte) nos estábamos acercando cuidadosamente al campo contrario. Llegó un momento en que nos perdimos de vista y ya cuando acordamos, estábamos cada uno por su lado, detrás de un vehículo volcado. Cuando nos descubrimos, soltamos las ráfagas a quemarropa y nos metimos unos buenos balazos, uno de ellos me dio en el dedo de la mano, de tal suerte que me rasgó un poco y me salió tantita sangre. Nada aparatoso, por supuesto. Sé que a él le metí dos que tres tiros en la espalda porque cuando lanzó los disparos tenía la cabeza agachada, tirando ciegamente. Fue divertido. Al que no le fue nada bien fue al Israel. Fueron varios los disparos que recibió en el casco, brazos y pecho. Iván andaba imbatible, pero también se llevó sus ráfagas ficticias. Jonatan fue de los más certeros y más estratega de todos. Daniel daba instrucciones a diestra y siniestra pero al final todos hacíamos lo que podíamos: esconderse, rafaguear como el borras, tirarle a lo primero que se moviera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este juego, que comenzó a principios de los ochenta, da una ligera idea de lo que puede llegar a ser una guerra en la vida real. No es nada agradable, de veras, estar en un fuego cruzado. Para un principiante, seguramente debe ser un infierno en la tierra. Y para los más experimentados creo que también debe ser algo aterrador: nunca, quizá, se estará totalmente endurecido para ver cadáveres regados por todos lados, mutilados y ametrallados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A los que no han ido, ahí les van algunos datos para que se animen. En el lugar se renta el equipo, que consta de un casco, pistola y un chaleco protector (convertido en garras, pero tapa algo). Te cuesta $160 pesos. Hay que comprar, de preferencia, balas en otro lado. Te venden bolsas con 500 balas, anda como en 200 baros. Hay que llevarse ropa holgada, de preferencia sudadera y doble pantalón, porque los madrazos están buenos y las balas, aunque de a mentiras, duelen un chingo si te dan de lleno.  A mí me tocó un rozón en la nalga y me dolió bastante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin. Vayan, diviértanse y maten a esos canallas del bando contrario, antes de que ellos les metan una bala vaya a saber Dios en dónde.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33200404815254256-5503927585631220151?l=zonadetolvaneras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33200404815254256/posts/default/5503927585631220151'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33200404815254256/posts/default/5503927585631220151'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zonadetolvaneras.blogspot.com/2009/12/gotcha-es-de-mentiras-pero-duele.html' title='Gotcha: es de a mentiras pero duele'/><author><name>Salvador Sáenz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04151318384694364773</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/Su84R9JICfI/AAAAAAAAAAs/ZkBg7SyeBfY/S220/centenario.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/SybV8hOASrI/AAAAAAAAAF4/iZ1C1y6EFNc/s72-c/DSC_2781.JPG' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33200404815254256.post-2575833972669820319</id><published>2009-12-10T10:40:00.000-06:00</published><updated>2009-12-10T11:00:42.946-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escritura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Chiapas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='inspiracion'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='imaginacion'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='realidad'/><title type='text'>Imaginando vidas</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/SyEk8OpDlEI/AAAAAAAAAFg/rOnUPf4oSjk/s1600-h/imaginacion.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 240px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/SyEk8OpDlEI/AAAAAAAAAFg/rOnUPf4oSjk/s320/imaginacion.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5413648844217095234" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Hace unas semanas, cuando hice un viaje por el sur de México, tuve una sensación muy extraña. Iba en el autobús rumbo a Tuxtla Gutiérrez, del lado de la ventanilla, viendo los paisajes, las casas, las personas, los cuadros artísticos que el ambiente me iba regalando; cuando de pronto, tuve como una especie de revelación: Esas personas que estaban al otro lado del vidrio, ¿quiénes eran? ¿Qué hacían? ¿Cómo eran sus vidas? ¿Cómo vivían ellos su andar cotidiano? Fue algo que me sobrecogió. Era como si la realidad, de forma intempestiva, se hubiera partido en dos, un universo cerrado, seguro, apartado, el mío, dentro del automóvil; y otro abierto, inseguro, real, tangible, el de ellos. Entonces me puse a imaginar sus vidas, traté de pensar en cómo era un día en la vida de aquellos hombres y mujeres que alcanzaba a ver. Todo fue muy rápido, por supuesto, pues la velocidad del camión era considerable. Era como ir procesando información a la velocidad de la luz y se me vinieron a la mente las computadoras, que realizan tareas en paralelo de manera fantástica, interpretando puros ceros y unos para, posteriormente, en un plano superior, convertirlo en imágenes, textos y videos que nosotros los humanos (en un proceso natural) entendemos en un sentido todavía más amplio. Tenía muy pocos elementos a mi disposición pues lo que alcanzaba a ver en la carretera, era apenas un esbozo de la realidad, un boceto. Una escena que se me quedó muy grabada, pues, es la siguiente:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la orilla de la carretera las casitas en Chiapas son muy humildes. En una de ellas, hecha con madera, láminas y poco cemento, se encontraba una familia sentada. Platicando. Conviviendo. El abuelo cargaba en sus piernas a un pequeño, seguramente el menor de los nietos. A un lado, riendo, un hombre maduro, con una gorra despintada y una playera sin mangas, les contaba probablemente sobre alguna aventura que tuvo con un amigo del pueblo, y los demás reían también con esa anécdota espontánea. A su lado estaban dos mujeres que tenían delante de ellas una manta extendida con granos de maíz. Estaban haciendo su trabajo, sin detenerse. Una niña también les ayudaba. En la puerta de su casa tenían un anuncio de la Coca Cola, quizá vendían refrescos y algunos abarrotes básicos para completar su subsistencia. Las mujeres vestían los atuendos típicos de Chiapas, con sus huaraches, con sus pies desgastados. El frío que ya se sentía por el otoño no parecía molestarles en lo más mínimo. Al contrario, lo disfrutaban. Alcancé a ver también ropa tendida en unos mecates y más al fondo, otro hombre inclinado, haciendo algo que ya no pude reconocer. Y eso es todo. Es sólo una imagen, una fotografía captada por mis ojos, una instantánea que trata de proyectarme toda una historia, la vida real de las personas. Pero la vida es más que eso, sólo instantáneas. No se parece en nada a lo que un escritor trata de plasmar en sus textos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque el proceso de creación es todo un misterio. Es, por supuesto, una experiencia muy personal y cada individuo lo vive a su propia manera y estilo. En mi caso, a mí me ocurre algo muy inquietante. Mientras escribo, me voy adentrando en un terreno desconocido, siniestro, en un agujero negro del cual no puedo salir hasta que no termino el último punto y aparte, hasta que siento que no he dicho todo lo que tenía que expulsar. Es como si me desprendiera de la realidad. En un momento así se me olvida todo lo que en verdad “existe”, se me apartan los problemas por unos minutos y dejo de ser yo. Es algo catártico, angustiante y paralizador. Algunos románticos llaman a esto inspiración. A mí en lo personal no me gusta el término. La diferencia abismal que existe entre la realidad y la ficción es que, en la primera, las cosas simplemente son, no hay un guión escrito para la vida (aunque muchas personas a veces intentan, intentamos darle un sentido más sublime a los sucesos que rigen nuestras existencias, y ponemos delante de los acontecimientos un destino, un karma, un Dios), pero la realidad se rige por el engranaje sutilmente entramado de los actos y decisiones tomadas por cada uno de los seres humanos. En cambio, la ficción, por más caótica que pueda parecer en su forma, siempre tiene un sentido previamente estructurado. El escritor tiene en su mente, o en un cuaderno (o en mi caso, en un pizarrón), desarrollado un argumento el cual se sigue al pie de la letra, o se sortea en el camino, de acuerdo al giro inesperado al que lo puedan llevar sus personajes. Porque a veces los personajes cobran vida propia. Es otro de los misterios que a veces suceden en la escritura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no todo está en la mente. Mucha gente se reconforta con la tranquilidad de una sólida rutina diaria. Sólo ahí son felices, sólo ahí se sienten seguros. A veces nos hace falta darnos un baño de realidad, salirse un rato de ese sauna placentero que representa nuestro hogar, nuestro trabajo, nuestro mundo. Me lo digo a mí. Hay que salirse descalzo un día de estos, sentir el fango de la realidad, revolcarse en ella, vivirla en los propios huesos. No todo es fantasía. La vida no siempre es lo que a veces creemos imaginar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33200404815254256-2575833972669820319?l=zonadetolvaneras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33200404815254256/posts/default/2575833972669820319'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33200404815254256/posts/default/2575833972669820319'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zonadetolvaneras.blogspot.com/2009/12/imaginando-vidas.html' title='Imaginando vidas'/><author><name>Salvador Sáenz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04151318384694364773</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/Su84R9JICfI/AAAAAAAAAAs/ZkBg7SyeBfY/S220/centenario.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/SyEk8OpDlEI/AAAAAAAAAFg/rOnUPf4oSjk/s72-c/imaginacion.JPG' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33200404815254256.post-4635043667981743022</id><published>2009-12-07T11:50:00.000-06:00</published><updated>2009-12-07T13:56:01.087-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cosmos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='planetas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='extraterrestres'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='estrellas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='universo'/><title type='text'>¿Estamos realmente solos?</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/Sx1BtbaLkZI/AAAAAAAAAFY/3DWW7EmmyUw/s1600-h/galaxia.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 261px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/Sx1BtbaLkZI/AAAAAAAAAFY/3DWW7EmmyUw/s320/galaxia.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5412554575876690322" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Siempre me ha fascinado el tema de la astronomía. Ha sido parte de mí desde los 5 años cuando, una tarde, en el corral (así le llaman en mi barrio al patio), me acosté en la tierra y empecé a contemplar por primera vez el cielo: Veía cómo cruzaban las nubes despacito, como sin prisa por llegar a ningún lado, y tomaban formas extrañas; yo las señalaba con el dedo índice y me explicaba a mí mismo las formas posibles que iban agarrando. Pero de súbito, esas imágenes dejaron de llamar mi atención cuando apareció la primera estrella en el firmamento. Ese extraño objeto brillante sólo lo conocía en los cuadernos del preescolar porque la maestra lo dibujaba con la conocida figura con picos (el típico símbolo que ahora vemos en la punta del árbol de Navidad); pero ésta que estaba encima de mí, la que me produjo asombro, era la real y distaba mucho de parecerse a la que nos contaba la educadora. Ahí fue cuando mi conciencia empezó a despertar a una realidad totalmente distinta. Veía cómo la bóveda celeste iba caminando muy sutilmente y ese movimiento me provocó vértigo: ¡sentí el movimiento de la Tierra por primera vez! Traté de levantarme pero me marée. Fue una revelación para mí. Y me dio mucho miedo... Años después supe que las estrellas eran en realidad soles, como el nuestro, y que su temperatura es lo suficientemente caliente como para freir en pocos segundos a Superman, si este se atreviera a arrimarse aunque fuera a pocos kilómetros de distancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya en la preparatoria, el tema del Cosmos me abordó por segunda ocasión. Descubrí a Einstein por un texto que mi papá me proporcionó. Ahí se desarrollaba con un lenguaje sencillo y claro las teorías que el científico alemán, emblema del siglo XX, había creado para explicar la enorme maquinaria que mueve los sutiles engranes del Universo. Después llegó la universidad y Carl Sagan y Stephen Hawking y lo demás es historia. Lo que somos, lo que sabemos (que es nada), realmente es sólo una microscópica parte de lo que en verdad hay detrás de todo lo que vemos.&lt;br /&gt;Con el tema de la astronomía es inevitable que surja el tema de Dios también. Y es que, ¿cómo apartarlos el uno del otro? ¿Cómo no sentirse &lt;span style="font-style: italic;"&gt;alcanzados &lt;/span&gt;cuando descubre uno las dimensiones inimaginables entre las galaxias? El encuentro con el Universo lleva invariablemente a plantearlos de dónde diablos venimos y hacia dónde pretendemos dirigimos. La teoría más aceptada mundialmente sobre el origen del todo es la Gran Explosión. Antes de ese suceso no existía, literalmente, nada.  La materia era un punto de densidad infinita, que en un momento dado "explotó" generando la expansión de las partículas en todas las direcciones, creando lo que conocemos ahora como galaxias, estrellas y planetas. Nosotros tuvimos la suerte de habitar un punto azul (extraño y bello a la vez) perdido en un rincón del espacio. Su distancia media con su sol propiacia las condiciones necesarias para que surja, de manera espontánea, casi milagrosa, la vida. Si hubiéramos estado un poco más cerca o un poco más lejos de ese sol, las cosas habrían sido de otro modo totalmente distinto. Imaginen, para que quede más claro, que estamos en medio de Alaska, en unos insoportables cuarenta grados bajo cero. Lo único que nos salvaría en un caso así sería tener prendida una fogata todo el tiempo y acercanos a ella para calentarnos las manos y las nalguitas de vez en cuando. Ni muy cerca como para quemarnos, ni muy lejos para no congelarnos en ese interminable desierto congelado. Los demás planetas no tuvieron la misma suerte que la nuestra, por eso Venus ahora se retuerce en un constante huracán de ácido sulfúrico y Marte todos los días tiene que taparse bien con su cobertor para no morirse de frío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Pero qué hay más allá de este apartado espacio, de esta confortable covachita a la que llamamos galaxia? ¿Realmente estamos solos? ¿Es posible que sólo la casualidad y el azar hayan sido los responsables de que esta maravilla a la que llamamos vida, haya brotado sin otro propósito más sublime que el sólo y simple hecho de existir? ¿Acaso el Universo sólo tiene cabida para unos seres medianamente inteligentes como nosotros? No. Definitivamente no puede ser así. Estoy convencido que a nuestra generación o la siguiente (espero no morir sin haberlo sabido de primera mano) sabremos que alguien allá a lo lejos nos manda lucecitas y señales de radio; que otros seres con iPods y messengers telepáticos de séptima generación están haciéndose no ésta, sino otra pregunta todavía más viable, y que están seguros algún día podrán resolver antes de autoaniquilarse: ¿Cuándo encontraremos a seres de otras galaxias lo suficientemente interesantes para entablar comunicación con ellos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El vecindario galáctico aún reclama su puesto principal, dentro de la gran asociación de colonias y departamentos siderales unidos: el de presidente de barrio espacial.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33200404815254256-4635043667981743022?l=zonadetolvaneras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33200404815254256/posts/default/4635043667981743022'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33200404815254256/posts/default/4635043667981743022'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zonadetolvaneras.blogspot.com/2009/12/estamos-realmente-solos.html' title='¿Estamos realmente solos?'/><author><name>Salvador Sáenz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04151318384694364773</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/Su84R9JICfI/AAAAAAAAAAs/ZkBg7SyeBfY/S220/centenario.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/Sx1BtbaLkZI/AAAAAAAAAFY/3DWW7EmmyUw/s72-c/galaxia.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33200404815254256.post-433415664066874760</id><published>2009-12-03T11:21:00.000-06:00</published><updated>2009-12-03T11:38:23.556-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='vino'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='iván montaño'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='amistad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='salvador sáenz'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='arquitectura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='jazz'/><title type='text'>Reflexiones de un arquitecto</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/Sxf1aMeXboI/AAAAAAAAAFI/cdygX-9wVMY/s1600-h/P010309_16.16.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 240px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/Sxf1aMeXboI/AAAAAAAAAFI/cdygX-9wVMY/s320/P010309_16.16.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5411063307682934402" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo va descubriendo uno a los amigos en el camino? ¿Éstos simplemente llegan? ¿Uno los busca? ¿Aparecen, como la combustión humana espontánea, de manera misteriosa? No lo sé. Pero de algo sí estoy muy seguro: cuando están presentes en nuestra vida, hay que valorarlos y darles el afecto que uno siente por ellos sin reserva. Este vato que les voy a presentar a continuación (y que por cierto tocó conmigo apenas hace una semana en Torreón) es un chingonazo.&lt;br /&gt;Nos conocimos hace un año y medio. Los dos veníamos de latitudes totalmente distintas, pero resultó que coincidimos en este trabajo (cosas de la vida), en esta ciudad alejada de la mano de Dios. Desde el primer momento, nos dimos cuenta de que congeniábamos de manera sensacional. Él llegó primero, y, cuando recién aterricé en este lugar nuevo, con gente extraña, desconocida, él generosamente se ofreció a darme alojamiento por unos días: Así, desde nuestras primeras pláticas, quedó firmada nuestra amistad.&lt;br /&gt;Hemos vivido miles de aventuras juntos: nos hemos emborrachado, hemos visitado hasta el cansancio antros, bares de mala muerte, teibols dans; hemos viajado a lugares desconocidos, hemos tenido pláticas interesantísimas y también nos ha tocado compartir recuerdos poco agradables. De eso se alimenta una amistad, de la sinceridad, de la generosidad al compartir lo que somos y lo que pensamos. Nos hemos apoyado en todo momento. En nuestra condición de forasteros, nuestras soledades han sido fregonamente enriquecidas.&lt;br /&gt;El hombre del que les hablo se llama Iván Arturo Montaño Ceceña. Nacido en la esquizofrénica Ciudad de México en 1982, y crecido como coyoacanense, empieza sus estudios musicales a los 5 años  en el instituto Yamaha. A los 13 años empieza a radicar en Xalapa, Veracruz, donde cursa 4 semestres de la facultad de música de la universidad veracruzana, en la carrera de saxofón; posteriormente concluye la carrera de arquitectura en la U.V. y la maestría en diseño arquitectónico y bioclimatismo en la U.C.C.&lt;br /&gt;Apasionado por el vino, el jazz y la arquitectura, actualmente radica en esta ciudad en donde escribo, Allende, Nuevo León, donde desempeña labores profesionales relacionadas al diseño y la arquitectura.&lt;br /&gt;Hace poco me sorprendí al leer unos textos de su propia manufactura, y me parecieron tan interesantes que le propuse que los compartiera con la demás banda y generosamente accedió a postearlos en este su humilde blog. Van, pues, las siguientes reflexiones de un arquitecto. Gracias por todo, mi buen, y ¡salud por nuestra chingonsísima amistad!:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   ** ** **           ** ** **          ** ** **          &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dimensiona el aire,&lt;br /&gt;materializa el sonido,&lt;br /&gt;estructura las sensaciones,&lt;br /&gt;estruje tu pensamiento,&lt;br /&gt;colorea la función,&lt;br /&gt;acota tus debilidades&lt;br /&gt;y anula la escala de tus virtudes.&lt;br /&gt;Deja que el corazón sea el patrocinador&lt;br /&gt;de tu mano al trazar&lt;br /&gt;y que tu razón sea el cliente a impresionar&lt;br /&gt;y el resultado será:&lt;br /&gt;Arquitectura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué bello sería que pudiéramos lavar nuestra alma con las olas del océano, tener la sabiduría de concebir ideas complejas y explicarlas con palabras simples.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces los momentos de soledad pueden hacer bajar un telón negro sobre un día soleado, pueden hacer perder tu mirada en horizontes sin puntos de fuga, pueden tergiversar la realidad y crear espejismos, puede oscurecer el camino y entorpecer el paso.&lt;br /&gt;Es entonces cuando hay que bajar el ego, respirar profundo, concentrarse y ver que la meta es trascendental, y la soledad se mueve sobre una red de finos hilos en nuestra vida y que somos nosotros, y no ella, quienes decidimos, o no, atraparla. Sabiendo esto será más fácil que la soledad pase de largo y la disfrutemos, y que no se queda y se convierta en desolación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tiempo no elige lo que se lleva, nosotros decidimos lo que se queda.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33200404815254256-433415664066874760?l=zonadetolvaneras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33200404815254256/posts/default/433415664066874760'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33200404815254256/posts/default/433415664066874760'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zonadetolvaneras.blogspot.com/2009/12/reflexiones-de-un-arquitecto.html' title='Reflexiones de un arquitecto'/><author><name>Salvador Sáenz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04151318384694364773</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/Su84R9JICfI/AAAAAAAAAAs/ZkBg7SyeBfY/S220/centenario.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/Sxf1aMeXboI/AAAAAAAAAFI/cdygX-9wVMY/s72-c/P010309_16.16.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33200404815254256.post-3154015130107544878</id><published>2009-12-01T11:53:00.000-06:00</published><updated>2009-12-01T12:04:26.084-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='iván montaño'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='encuentro cantautores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='teatro nazas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='salvador sáenz'/><title type='text'>Teatro Nazas Unplugged</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/SxVab9NQ7AI/AAAAAAAAAE4/QIKpL9BekjI/s1600/DSC09933.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 240px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/SxVab9NQ7AI/AAAAAAAAAE4/QIKpL9BekjI/s320/DSC09933.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5410329963688684546" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/SxVabdhJfxI/AAAAAAAAAEw/fPCuF5Fw66o/s1600/DSC09927.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 240px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/SxVabdhJfxI/AAAAAAAAAEw/fPCuF5Fw66o/s320/DSC09927.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5410329955182149394" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/SxVabdVF54I/AAAAAAAAAEo/6hG1ibcjjQQ/s1600/DSC09925.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 240px; height: 320px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/SxVabdVF54I/AAAAAAAAAEo/6hG1ibcjjQQ/s320/DSC09925.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5410329955131582338" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/SxVaa7Cr6aI/AAAAAAAAAEg/mszImq-6KKo/s1600/DSC09914.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 240px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/SxVaa7Cr6aI/AAAAAAAAAEg/mszImq-6KKo/s320/DSC09914.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5410329945927575970" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/SxVaaumsn-I/AAAAAAAAAEY/IHMfqArL5rc/s1600/DSC09897.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 240px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/SxVaaumsn-I/AAAAAAAAAEY/IHMfqArL5rc/s320/DSC09897.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5410329942588956642" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/SxVY8rpIBwI/AAAAAAAAAEQ/NnNhYCVqwho/s1600/DSC09904.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 240px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/SxVY8rpIBwI/AAAAAAAAAEQ/NnNhYCVqwho/s320/DSC09904.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5410328326886131458" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/SxVY8KFZmDI/AAAAAAAAAEI/xwpqWANSqLk/s1600/DSC09901.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 240px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/SxVY8KFZmDI/AAAAAAAAAEI/xwpqWANSqLk/s320/DSC09901.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5410328317877917746" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/SxVY7lciw-I/AAAAAAAAAD4/sDyehwllHzo/s1600/DSC09881.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 240px; height: 320px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/SxVY7lciw-I/AAAAAAAAAD4/sDyehwllHzo/s320/DSC09881.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5410328308042875874" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/SxVY7Pi07mI/AAAAAAAAADw/GPM703dD5gE/s1600/DSC09885.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 240px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/SxVY7Pi07mI/AAAAAAAAADw/GPM703dD5gE/s320/DSC09885.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5410328302163652194" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/SxVYaNTSOgI/AAAAAAAAADo/q61Fe-3BA_8/s1600/DSC09880.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 240px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/SxVYaNTSOgI/AAAAAAAAADo/q61Fe-3BA_8/s320/DSC09880.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5410327734625909250" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Se había creado una ansiedad terrible, lo confieso. Y es que no era para menos: cantar en un teatro, delante de cientos de personas, no frieguen, sí da miedo. Pero bueno, se suponía que esto ya lo había hecho muchísimas veces, pero la verdad es que después de casi dos mil años (un poquito menos) mi capacidad de control y soltura arriba de los escenarios ya se estaba oxidando un poco.&lt;br /&gt;Esta aventura comenzó a principios de noviembre, cuando recibí la llamada de Cuty Martínez invitándome a participar en el 2º Encuentro de Cantautores de la Laguna. Yo estaba visiblemente emocionado y le comuniqué la noticia al buen Iván, le dije que fuera afinando su sax porque lo quería al cabrón en mi presentación, tocando esa rolita que ya habíamos ensayado de manera relajada. “Ahora va en serio, mi buen, ¡vamos a tocar en la grande!”, le dije para que se fuera preparando. “Cuenta conmigo, mi hermano”, me respondió y con esto quedó sellado una especie de compromiso de honor, como dos soldados que están por salir al campo de batalla y saben que pueden morir en el cumplimiento de su deber. O como dos vatos que están por ir al antro y saben que deberán escoger a las mejores carnes disponibles, como normalmente hemos hecho cuando salimos. Total, que ahí quedó la cosa. Hacemos planes para salir el sábado, Berenice se unió al clan y allá vamos, encomendados por la mano del Señor.&lt;br /&gt;Ya íbamos tarde. Nos fuimos directo a los ensayos, nos recibió Cuty, muy amable como siempre, y sin más preámbulo probamos el sonido de nuestros instrumentos. Una sola prueba, con eso tuvimos. Nos retachamos a casa para darnos un toque final (no de mota), repartimos los pases a mi familia, nos pusimos guapos y salimos rumbo al teatro, al encuentro con el destino. Nos programaron para tocar de los últimos. Esa era bueno, aunque tenía también su arma de doble filo: la ansiedad se vuelve todavía más insoportable. Recuerdo que iban pasando los cantautores, uno a uno, como al paredón, y a nosotros en los camerinos, nos temblaban las manos. “A ver, cabrón, ya, que salga chida, ensayemos otra vez”, y lo practicamos una vez más. Todo bien. Finalmente, se abre la puerta, se asoma la cabeza de Cuty y declara: “Después de ésta siguen ustedes”. E-N L-A M-A-D-R-E… ahí vamos, caminando hacia el escenario, con las patas temblorosas, como cuando acaba de nacer un venadito e intenta dar sus primeros pasos: Afuera, reina la oscuridad. Conecto la guitarra, nos preparamos, doy un profundo suspiro, se encienden las luces sobre nosotros, miramos al público, sonreímos, digo unas palabras de agradecimiento, ellos aplauden y después el silencio profundo, penetrante, abrumador otra vez. Suenan los primeros arpegios. El sax lo acompaña, la melodía fluye de manera natural; el recinto, la acústica, el silencio, hacen que esas notas vuelen como golondrinas, dan círculos, se introducen en los oídos de la gente, la guitarra intenta hipnotizarlos a todos  y parece lograrlo. Después, el tempo va &lt;span style="font-style: italic;"&gt;in crescendo&lt;/span&gt;, la tensión lograda es como una cuerda que se estira al máximo, como una liga a punto de reventarse, observo a los extraños mientras canto, no quiero que la letra se me olvide, a veces uno se concentra en intentar no equivocarse pero sé de antemano que no hay que hacerlo, hay que dejar que los sentidos, los instintos hagan el trabajo ellos solos, no es una chamba de la razón. Ha llegado el clímax: Al final, suenan las palabras cursis y melancólicas de mi canción (rubor en mis mejillas): “Sé que no podrás salir del laberinto de emociones que hay en mí”, los aplausos estallan, abrimos los ojos y nos damos cuenta que lo hemos hecho, hemos cumplido la misión, no fuimos alcanzados por las ráfagas del enemigo, al contrario, lo pasamos de nuestro bando, me doy cuenta que he vivido la mejor experiencia en cuanto a música se refiere, y le doy gracias a Iván al salir, y nos abrazamos y gritamos de la emoción. Qué genial se siente hacer algo honesto. Qué dicha poder hacerlo con un gran amigo, esta aventura nos ha unido más que nunca. Al salir del teatro, mis papás y mi abuelita me comen a besos y yo me dejo consentir por todos. Mis hermanos me dan abrazos fuertísimos, nos tomamos fotos y nos quedamos con ese buen sabor de boca del deber cumplido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa noche, después de haber liberado toneladas de adrenalina, seguimos la parranda los tres. Al lunes siguiente, nos despedimos de mis padres, agradeciendo su infinita hospitalidad, y volvimos a casa... Hoy tuve un gran día. Hoy me encontré conmigo mismo. Hoy me encontré con mi amada otra vez.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33200404815254256-3154015130107544878?l=zonadetolvaneras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33200404815254256/posts/default/3154015130107544878'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33200404815254256/posts/default/3154015130107544878'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zonadetolvaneras.blogspot.com/2009/12/teatro-nazas-unplugged.html' title='Teatro Nazas Unplugged'/><author><name>Salvador Sáenz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04151318384694364773</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/Su84R9JICfI/AAAAAAAAAAs/ZkBg7SyeBfY/S220/centenario.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/SxVab9NQ7AI/AAAAAAAAAE4/QIKpL9BekjI/s72-c/DSC09933.JPG' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33200404815254256.post-8402330801096641494</id><published>2009-11-24T10:34:00.000-06:00</published><updated>2009-11-24T10:35:44.373-06:00</updated><title type='text'>Baila como Juana la cubana</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/SwwLQwwuFFI/AAAAAAAAADg/tFSRx1C7YdI/s1600/BANDA2006.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 251px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/SwwLQwwuFFI/AAAAAAAAADg/tFSRx1C7YdI/s320/BANDA2006.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5407709635160183890" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Recibí la llamada como a eso de la una y media. Yo estaba en la oficina, trabajando. “¿Puede venir el domingo?”, me preguntó la señora al otro lado de la línea. “Naturalmente”, respondí sin pensarlo mucho y haciéndome una idea mental de lo que podría ocurrir en aquella audición musical. Era la primera vez que lo hacía. El medio en el que me he desarrollado toda mi vida como cantautor y trovador ha sido distinto a eso: Los bares, los cafés, los teatros, las presentaciones en plazas públicas, la guitarra, uno o dos micrófonos; si acaso unos bongós. Y nada más. Pero esto era diferente. Recordé a mi padre. Su juventud tuvo algunos sobresaltos. Aprendió a tocar los teclados por cuenta propia, sin alguna instrucción profesional, a pesar de que mi abuela era pianista y de las buenas. Cuando papá me contaba sus aventuras, sentía una especie de envidia: amenizaban los bailes, hacían tocadas, fiestas, cantando rolas de la Sonora Dinamita, de los Bukis, ya saben, la pura vida. Pero también me contaba las friegas que se ponían, las desveladas, la bebida… Y de pronto, imaginarme ahí, en medio del escenario popular, cantando rolas de las más chidas, haciendo lo que alguna vez hizo mi jefe, me sorprendió y me encantó de primer momento.&lt;br /&gt;No lo pensé mucho. Me lancé a El Álamo, llegué a la placita principal, “enfrente, ahí va a ver usted unos locales comerciales; pregunte por Carlos, él lo va a atender”. Llegué. Como no queriendo, me asomé. Ahí dentro se escuchaba una música estruendosa. Estuve a punto de regresarme sobre mis pasos, pero ya estaba ahí, qué diablos, hagámoslo. Toqué y salió el tal Carlos ese. Le expliqué la situación, “Ah, ¿usted es el que viene a realizar la audición, primo? Pásele, lo estábamos esperando.” Me presenté. Ellos se presentaron. Muy amables todos, se sentía la buena vibra ahí reunida. “Pues cuando quiera, primo, arránquese.” Tomé el micrófono y pedí una calmadona primero. “¿Se saben la Almohada, de José José?”, por supuesto que se la sabían. Y comenzamos. Primera prueba superada. “Ahora una cumbia, amigo.” Pedí entonces la de “Baila como Juana la cubana”. Me acordé de mi madre pues así se llama, y que de niños le echábamos botana con esa canción, y ella nos regañaba cariñosamente. “Un, dos; un, dos, tres, cuatro.” Y la armonía me puso a bailar, y a gozarla suavecito. Me di cuenta que ese rollo me encantaba, sin sospecharlo. Era diferente y rico, ¡cómo no disfrutarlo!  Cuando acordé, ya estaba yo prendiendo a un público imaginario y pidiendo que aplaudieran las chicas, y después un grito, y la atmósfera se tornaba magnífica, sabía que ese momento lo recordaría con harta frescura cuando fuera viejo. “Oye y qué te parece si ahora le damos una norteña”, me pareció genial. Entonces les pedí que lanzaran una de Ramón Ayala, de mis favoritas en las pedas con los borrachos de mis cuates, “Mi tesoro”: esa canción varias veces puso a llorar a un cuate allá en Matamoros, porque era “una música que desgarra el alma, cabrón”, nos decía para explicar el motivo por el cual se le había venido el sentimiento. Y sí, mientras la canté y sentí el acordeón rematando las frases dulzonamente melancólicas que tenía la letra, me di cuenta que podía darle la razón a mi amigo. Finalmente siguió una rockerona. “Me sé una de Enanitos Verdes, la de Lamento Boliviano”, y esa fue la que interpretó la Banda Italia, el conjunto santiaguero que lanzó la convocatoria. Al término de la audición me hicieron el ofrecimiento formal: “Tienes madera para esto, te desenvuelves muy bien en el escenario y además te salen muy afinadas las canciones. Nos gustaría que fueras el vocalista principal del grupo”. No pude darles una respuesta en ese momento, les dije que lo pensaría. Nos pasamos nuestros teléfonos y me despedí de todos con un fuerte apretón de manos.&lt;br /&gt;Ya de vuelta a casa, mientras manejaba el coche, me puse a pensar en esa onda de los grupos versátiles, que tocan en fiestas, bodas, reuniones, cierres de campaña, y recordé a mi padre en sus buenos años de músico. Pero también me vino a la mente su enfermedad... Fue una experiencia fregona, sin lugar a dudas. Me salí de la rutina y me olvidé de Monterrey y su acelerado andar cotidiano. Pero ya hablando en serio, creo que no es lo mío. Hablaré al manager del grupo para agradecerle su tiempo y hospitalidad al recibirme para su audición.&lt;br /&gt;Pero, ¿qué es realmente lo mío? ¿La informática, la literatura, la música? ¿Qué nos hace elegir una forma de vida u otra? ¿Se puede pasar uno toda la vida sin sobresaltos siendo un oficinista comprometido con la estabilidad un empleo bien remunerado? ¿La felicidad es un constante camino espinoso del cual tenemos que ir aprendiendo a disfrutar los pequeños rasguños que nos vaya dando mientras lo transitamos? ¿Es un continuo vaivén, un constante elegir? No sabría decirlo. Pensaré, sin embargo, por espacio de algunos días más, y sonreiré, en aquel intérprete de cumbias guapachosas (¡ahora todos un grito, eh, eh, gózalo, mi negra!) en el que nunca me convertiré.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33200404815254256-8402330801096641494?l=zonadetolvaneras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33200404815254256/posts/default/8402330801096641494'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33200404815254256/posts/default/8402330801096641494'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zonadetolvaneras.blogspot.com/2009/11/baila-como-juana-la-cubana.html' title='Baila como Juana la cubana'/><author><name>Salvador Sáenz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04151318384694364773</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/Su84R9JICfI/AAAAAAAAAAs/ZkBg7SyeBfY/S220/centenario.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/SwwLQwwuFFI/AAAAAAAAADg/tFSRx1C7YdI/s72-c/BANDA2006.JPG' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33200404815254256.post-8880516761663553228</id><published>2009-11-17T18:25:00.001-06:00</published><updated>2009-11-17T20:02:06.872-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='fantasma'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='subio el muerto'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='sueño'/><title type='text'>Una posible explicación</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/SwNT4JW5bZI/AAAAAAAAADY/x-1B8BCO_q4/s1600/fantasma2.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 262px; height: 283px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/SwNT4JW5bZI/AAAAAAAAADY/x-1B8BCO_q4/s320/fantasma2.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5405256201824464274" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Anoche vi un fantasma. O mejor dicho, lo que en primer instancia y dicho de manera apasionada, sin un mínimo de prudencia, podría ser el resultado de una experiencia sobrenatural. Les contaré cómo estuvo y vamos sacando conclusiones detenidamente. Yo estaba dormido, plácidamente, soñando cosas ricas; no tengo que ser muy explícito al respecto. Cuando de pronto, de la nada (y con un giro absoluto de mi sueño) me encontraba acostado en mi propia habitación, como si aquel otro sueño encantador hubiera terminado y enseguida me hubiera insertado a la realidad, de trancazo. Estaba a media oscuridad, yo tenía las cobijas encima de mí cuando sentí que alguien se me había subido y me aplastaba con su peso. No podía moverme pero al principio no sentí un miedo abrumador, sólo me sentí desconcertado. Pero luego la cobija se corrió un poco y le vi el rostro, estaba casi junto del mío: era un viejo. Prieto, prieto. Y era flacucho, el pobre. Me miraba como indiferente, ni siquiera hacía esfuerzos por querer parecer terrorífico. Pasó acaso un minuto. De pronto, comencé como a asfixiarme. Ahí fue cuando ahora sí ya sentí desesperación. Intenté gritar, moverme, pero no lo conseguía. Mientras más esfuerzo hacía por sacudirme y quitarme al ruco, más en desesperación entraba. En ese sueño (lo declaro sueño) tenía la firme convicción de que me encontraba en casa de mis padres, en Matamoros, cuando hace un año y medio que vivo en Allende, solo. Finalmente pude sacar un alarido muy extraño, más como de nena asustada que de un hombre fuerte que solicita un poco de ayuda. Me da un poco de pena contarlo, pero ni modo, así sucedió. Después de unos segundos, la experiencia terminó. Volví de un fregadazo a la realidad pero aún me encontraba agitado. Luego esa sensación de miedo se fue disipando muy rápidamente al comprender que todo había sido una pesadilla.&lt;br /&gt;¿Pero qué fue lo que realmente ocurrió? Ahí me tienen que esa mañana consulté la sabiduría infinita del Internet y descubrí que lo que yo había vivido (y que me había parecido al principio algo “espectacular y poco conocido”), resultó ser lo más normal de la vida y tenía nombre y apellidos propios: se llamaba Falso despertar y Parálisis del sueño. En el primero, uno sueña que se ha despertado, es decir, tú crees que ya estás viviendo la realidad y actúas muy campante, como silbando en medio de un día soleado; pero no, ¡estás dormidísimo! Y la parálisis del sueño sucede durante la etapa REM del sueño (Movimiento ocular rápido, por sus siglas en inglés), en la cual el cuerpo queda paralizado por un mecanismo cerebral que impide que los movimientos que se producen en el sueño se lleven a cabo de forma real por el cuerpo, ya que esto podría poner en peligro la propia integridad física, moviéndose únicamente los ojos.  He ahí la explicación, fácil y sencilla. Por eso no me podía mover, y por eso no pude gritar para que alguien me escuchara y me sacara de ese letargo involuntario. También leí que “debido a las características que presenta este tipo de fenómenos —dice el doctor Carlos Solís Pérez en otro artículo— la gente lo ha asociado a aspectos de tipo paranormal, embrujos o demoniacos, relacionados con seres malignos, ya sea personas, fantasmas o animales.  Pero la realidad es que esa sensación puede ser resultado del estrés y la ansiedad, o bien de abundante alimentación antes de ir a dormir, de falta de vitaminas o de problemas con la dieta.” Ahí lo tienen, sólo fue un problema fisiológico. No se hable más del asunto.&lt;br /&gt;Aunque, esa misma noche, antes de dormir, le platiqué a mi novia la experiencia pero sazonado con un poco de limón y reteharta salsa, ya saben, nomás por el puro placer de exagerar al máximo las pequeñeces de la vida, y cuando terminé de contarle se puso seria. Yo también me puse serio por su seriedad. Le pregunté, “oye mi amor, ¿no te gustó lo que te conté o tú también tuviste una experiencia similar en el pasado?” Siguió en silencio. Me preocupé. Con un poco de desconfianza, con voz entrecortada, soltó las palabras que me pusieron la carne de gallina: “La persona que me describiste en tu sueño era mi papá”, que había fallecido hace 4 años al que yo, por supuesto, nunca había visto.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33200404815254256-8880516761663553228?l=zonadetolvaneras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33200404815254256/posts/default/8880516761663553228'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33200404815254256/posts/default/8880516761663553228'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zonadetolvaneras.blogspot.com/2009/11/una-posible-explicacion.html' title='Una posible explicación'/><author><name>Salvador Sáenz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04151318384694364773</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/Su84R9JICfI/AAAAAAAAAAs/ZkBg7SyeBfY/S220/centenario.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/SwNT4JW5bZI/AAAAAAAAADY/x-1B8BCO_q4/s72-c/fantasma2.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33200404815254256.post-7591859671520354318</id><published>2009-11-16T23:24:00.000-06:00</published><updated>2009-11-16T23:37:34.677-06:00</updated><title type='text'>Décimas polvorosas</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/SwI2jVfimaI/AAAAAAAAADQ/Fhi_tZoG8H0/s1600/DSC09637.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 240px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/SwI2jVfimaI/AAAAAAAAADQ/Fhi_tZoG8H0/s320/DSC09637.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5404942483490773410" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Aquí les dejo estas décimas extraordinarias que mi gran amigo Trejo (cantautor lagunero) escribió generosamente para este blog. Gracias, vato:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso entre líneas digo&lt;br /&gt;Mi anuncio, mi comercial:&lt;br /&gt;Otro maíz al maizal&lt;br /&gt;Se suma como testigo.&lt;br /&gt;Inauguró un blog mi amigo,&lt;br /&gt;Como manda o penitencia.&lt;br /&gt;La religión y la ciencia&lt;br /&gt;Convergen en este espacio,&lt;br /&gt;El papa, Borges y Horacio,&lt;br /&gt;Asisten con diligencia&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En red a este vecindario&lt;br /&gt;A esta caja de pandora,&lt;br /&gt;Que no excluye ni adora.&lt;br /&gt;Pues da lo mismo un sicario&lt;br /&gt;Con metralleta o rosario,&lt;br /&gt;O un fray comiendo manzanas,&lt;br /&gt;Que esconde tras la sotana.&lt;br /&gt;Que sirva de suerte, pues,&lt;br /&gt;Lo que ha dejado Espinel&lt;br /&gt;Y que ensayé esta mañana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya con ésta me despido&lt;br /&gt;Como invitación formal.&lt;br /&gt;A un lado del mezquital,&lt;br /&gt;Donde está el cactus erguido,&lt;br /&gt;Este buen blog ha nacido.&lt;br /&gt;Prepárense pues, de veras,&lt;br /&gt;Es zona de tolvaneras&lt;br /&gt;Con un punto y blogspot.&lt;br /&gt;Venga, señora, señor,&lt;br /&gt;Encontrará lo que espera.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33200404815254256-7591859671520354318?l=zonadetolvaneras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33200404815254256/posts/default/7591859671520354318'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33200404815254256/posts/default/7591859671520354318'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zonadetolvaneras.blogspot.com/2009/11/decimas-polvorosas.html' title='Décimas polvorosas'/><author><name>Salvador Sáenz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04151318384694364773</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/Su84R9JICfI/AAAAAAAAAAs/ZkBg7SyeBfY/S220/centenario.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/SwI2jVfimaI/AAAAAAAAADQ/Fhi_tZoG8H0/s72-c/DSC09637.JPG' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33200404815254256.post-3236999368241751807</id><published>2009-11-03T13:36:00.000-06:00</published><updated>2009-11-03T13:37:33.783-06:00</updated><title type='text'>Pequeñas dosis de electroshock al cuento clásico</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/SvCGd1PvXsI/AAAAAAAAADA/5jfDXlwiCNE/s1600-h/jaime.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 300px; height: 266px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/SvCGd1PvXsI/AAAAAAAAADA/5jfDXlwiCNE/s320/jaime.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5399963800284651202" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Es un placer ver, para amantes del cuento como yo, que un libro de relatos salga a la luz pública, y más aún, que dicha colección sea dada a conocer en la región en la que uno vive, en estos tiempos en los que, supuestamente, el cuento, como género literario, agoniza. Son cada vez más los escritores que van mudando de piel y vislumbran en la novela, una forma garantizada de ver publicada su obra. Lamentablemente, las editoriales a nivel nacional e internacional (como Alfaguara, Planeta, por mencionar sólo algunas), les dan la razón: La aparición de nuevos libros de cuentos en las librerías, no digamos laguneras, ni mexicanas, sino globales, es escasa. La atención generalizada de los lectores, por consecuencia, se enfoca en la novela, y de manera simplista —en el peor de los casos—, en la novela comercial, aquella que podemos desechar a la basura sin haberle hecho daño a nuestro sagrado tótem de las letras mundiales. Aquellos autores que aún apuestan por la narrativa corta ven reflejadas sus esperanzas, entonces, en las editoriales promovidas por fondos públicos o de carácter personal: Y es que no hay otra opción, de verdad, jóvenes y señoritas, más que acogerse a la bondadosa ayuda del gobierno, o de plano, buscar pegarle a un primer puesto en concursos nacionales o estatales para ver si así alguien le hace caso a nuestro pobre libro de relatos.&lt;br /&gt;En este contexto nada alentador para El Cuento (es inevitable acordarse de aquella revista maravillosa del maestro Edmundo Valadés, pues ahí el cuento se regocijaba de existir) emerge de los charcos inexistentes del Río Nazas, “Ojos en la sombra”, de Jaime Muñoz Vargas, acogido por la Colección Siglo XXI Escritores coahuilenses, en el 2007, editado por la UAdeC. Este escritor lagunero, no conforme con haberse hecho una especie de reto al escribir, a la vuelta de cuatro años, poco más de 40 cuentos (como él mismo lo afirmó en la presentación de su libro, en el foyer del Teatro Nazas, ante más de 200 personas), también ha lanzado una advertencia —y con ello, quizá sin proponérselo, una delimitación de sus terrenos—: sus textos atienden a la forma clásica del cuento. ¿Por qué el autor de “Las manos del tahúr” quiso clasificar su narrativa corta? ¿Para que tuviera más credibilidad? ¿Para encauzar la concepción del lector a la hora de que éste engullera sus historias? ¿Para dar, cual paramédico desesperado, una pequeña dosis de electroshock al cuento clásico, que permanece en estado comatoso? Trataré de entrarle al quite, pues, y veré, en la medida de mis precarios conocimientos literarios, si tales escritos encajan en la idea que, el también aficionado a los Vaqueros Laguna, trata de transmitirnos en su epílogo.&lt;br /&gt;Veamos, en primer lugar, a qué se refiere Muñoz Vargas cuando habla de cuento clásico: “Creo con Piglia y con muchos otros narradores/críticos que en todo cuento fluyen dos historias: una evidente y otra filtrada en los intersticios del asunto eje; creo también con el autor de Plata quemada que todo cuento camina hacia adelante pero tiene dos rostros o, si se prefiere, posee ojos en la nuca, lo que le permite avanzar sin dejar de ver un solo momento hacia atrás; creo en la imbatible maquinaria del principio, el medio y el fin incluso en los microrrelatos; creo que cada pieza brilla más si incorpora algún relente de cuidadosa ambigüedad; creo en el fabuloso poderío del recconto; creo que con sutileza deben sembrarse varios pormenores cargados de “proyección ulterior”, como recomendó otro argentino algo famoso; creo por último que en las líneas finales deberá apoyarse el brazo de palanca que empuje hacia la superficie lo maliciosamente enunciado en el corpus de un relato; lo demás —si hay ‘demás’— es encanto, intuición, lo que se trae o no se trae, el tempo, lo que no se puede explicar, el misterioso ‘no sé qué’ (...) No sé si esa sencilla preceptiva fue acatada, así sea parcialmente, en el caso de las diez piezas que configuran este libro. Al menos lo intenté, pues no deseo trazar historias deshuesadas, ‘prosa poética’, ocurrencias pasadas de contrabando como cuentos (…)”&lt;br /&gt;Lo que acabamos de leer es una síntesis casi perfecta de la definición de cuento clásico. Lo que muchos críticos han expuesto en tesis o en libros de estudio del género, Jaime lo ha resumido en pocas líneas: Es más fácil dominar un juego si se conocen de antemano las reglas del mismo. Y más aún. Es mucho más llevadero escribir una historia si se sabe cómo quiere contarse y bajo qué condiciones plantearla. Lauro Zavala, escritor e investigador mexicano, tiene la noción, un tanto similar, de que el cuento clásico es una representación convencional de la realidad: “Siguiendo la poética borgesiana, que establece que en todo cuento se cuentan dos historias, diremos que en el cuento clásico la segunda historia se mantiene recesiva a lo largo del cuento y se hace explícita al final como una epifanía sorpresiva y concluyente.”&lt;br /&gt;En “Ojos en la sombra” encontramos 10 historias divididas en 3 secciones: Frustraciones, Apetencias y Puentes. Esta forma personal de englobar los cuentos obedece a la temática de los mismos. “La insoportable mezquindad del ser”, “Así bailaba Zaratustra” y “Egolatría en defensa propia” conforman la primera de esas partes. En ellos, el autor nos relata en primera persona, con un tono evidentemente humorístico e irónico, las frustraciones irremediables de sus 3 protagonistas, que están en vísperas del fracaso. Ambientados en La Laguna, los personajes son víctimas de sus propias ilusiones: Un aspirante a escritor (que no puede franquear ese vacío creativo) en su rendición definitiva, tiene que conformarse con el premio de consolación que es vender hamburguesas para subsistir, mientras se lleva, en el camino de su desgracia, a un viejo amigo escritor que realmente escribe; o aquel extraño filósofo lagunero, apodado Zaratustra, que ni con todo ese cúmulo de conocimientos, que gira en su cabeza como tolvanera desquiciante, puede tener un mínimo de sentido común para ligar a una apetecible jovencita; o el renombrado investigador literario, que busca posicionarse en su nueva plaza en el gobierno, y por su egoísmo descarnado, no logra darse cuenta que una secretaria ha puesto sus nobles ojos en sus huesos. Estos cuentos logran crear la tensión natural necesaria para que el lector no pierda de vista los pormenores de la trama. En una lectura superficial, podemos rescatar una historia aparentemente anecdótica, donde suceden una serie de hechos con una secuencia lineal y tal vez sencilla; pero ojo, al adentrarse en la estructura narrativa de fachada simple, se va dando uno cuenta que hay algo más: es ahí, precisamente, donde podemos apreciar la malicia del autor. Nos vamos dejando llevar por la corriente de los acontecimientos, río abajo, cuando no sospechamos siquiera, que es el mismo escritor quien ha preparado ya los cauces necesarios para llevarnos directo a donde desemboca una cascada: una vez en picada, no podemos volver atrás; el autor nos tiene a su merced. Cuando menos esperamos, vemos que esa historia ocultaba otra todavía más trascendental y que se lee entre líneas, en otra relectura, como en una especie de revelación. Todo cuento que no da lugar al asombro, no merece sobrevivir en esta jungla que llamamos literatura.&lt;br /&gt;En “Apetencias” encontramos “Tras el rastro del orgullo”, una increíble y rara historia de un detective literario que con sus conocimientos en las letras latinoamericanas logra descifrar el misterio detrás de un secuestro no sabemos si ficticio o real. “Papá Matías” dejar ver, hasta ahora, un cambio en la estructura clásica del cuento, para encajar, creo yo, más bien en el concepto de cuento moderno; hablo de esos giros cortazarianos en los que no sabemos en qué momento la realidad y el tiempo literarios se mezclan, se funden, como teoría de la relatividad, para dar paso a una nueva manera de contar las cosas: la de un escritor describiendo una historia que a final de cuentas era sólo el argumento de uno de sus relatos, en donde una jovencita trata de sacar adelante la economía familiar, a pesar de la actitud al principio conservadora del padre, y que para cuidarla de los borrachos, tiene que llevarla él mismo al bar donde trabaja de mesera, en los diablitos traseros de su bicicleta. “Transmisión diferida” es la historia más larga de la compilación y la más divertida. En ella, el narrador nos da los pormenores de un tipo que trata de aventurarse en un canal miserable de televisión, el 2. Él y un amigo se ven de pronto envueltos en la narración de un partido de futbol americano (que nadie verá), sin saber que su esfuerzo, al final, será engullido por una falla técnica propias de un canal televisivo que sobrevive de puro milagro.&lt;br /&gt;En Puentes, leemos a un escritor con un tono solemne y con tintes extrañamente políticos. En “Cross al ángel rubio” el autor vierte una vivencia cruel sobre la Argentina del 78, y menciona, con un acento argentinizado (producto, quizá, de sus ya constantes viajes a la tierra de Borges y de Sábato), a grandes autores como Tomás Eloy, Piglia y Walsh; “Las grandes alamedas” muestra a un niño precoz de nombre Antar, donde su infancia queda marcada por la política, en lugar de ir a jugar futbol o cazar lagartijas con los otros niños, evocando, de paso, el último discurso apasionado y conmovedor de Salvador Allende, antes del golpe militar en Chile; y “Soy Bonavena” recuerda aquel relato memorable de Cortázar, “Torito”, donde Muñoz Vargas, a través de su narrador, se pone en la piel de un boxeador retirado que añora los buenos tiempos cuando era famoso y conocido en todo Gómez Palacio. “Venganza en Buenos Aires”, es quizá el cuento menos afortunado de la colección, de un tipo que lo estafan doblemente en aquel D.F. Argentino.&lt;br /&gt;En suma. Es notable la evolución del lenguaje utilizado por Muñoz Vargas: una prosa limpia, un habla identificado plenamente con la Comarca Lagunera, pero que puede ser interpretado por cualquier lector del mundo debido al trabajo concienzudo y eficaz de su pluma metafórica, que utiliza de manera totalizante e incisiva, dando muestras de lo bien engrasadas que están sus herramientas literarias, propias de un oficio que ha perfeccionado a lo largo de su carrera. Jaime, hay que decirlo, se ha convertido, si no en el mejor escritor lagunero, sí en el referente obligado para situar nuestra literatura a nivel nacional. Uno se queda corto al decir esto, pues debido a la generosidad del escritor gomezpalatino, nuevas generaciones, en la que me incluyo, se han formado en la escuela literaria que es su persona; además de las muchas presentaciones, e innumerables eventos, a los que acude con o sin paga de por medio, para enriquecer el mundillo cultural en el que estamos sumergidos.&lt;br /&gt;Entonces, amables lecto-escuchas, ya para cerrar esto de trancazo, me pregunto: ¿Qué clase de cuentos querrán leer o escribir las nuevas generaciones? ¿A qué tipo de lectores querrán dirigirse los nuevos cuentistas? ¿A los lectores de literatura comercial? ¿O acaso a un público selecto, una especie de lector inteligente? ¿De qué herramientas se valerá el autor para vaciar sus historias cortas? ¿El cuento clásico busca un público menos exigente y el moderno o posmoderno uno más especializado? Eso, depende, obviamente, de la pericia del escritor, y no está peleada una cosa con la otra, por supuesto. Por lo pronto, me conformo con pensar que los cuentos que ahora nos presenta Jaime, serán un deleite vital para los lectores, y servirán, al mismo tiempo, para darle un respiro de boca a boca a ese género que, por momentos fugaces, parece desfallecer. Hablo, señores, de esa forma sabrosa, y quizá la más efectiva, de contar una historia en pocas cuartillas: el cuento clásico.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33200404815254256-3236999368241751807?l=zonadetolvaneras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33200404815254256/posts/default/3236999368241751807'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33200404815254256/posts/default/3236999368241751807'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zonadetolvaneras.blogspot.com/2009/11/pequenas-dosis-de-electroshock-al.html' title='Pequeñas dosis de electroshock al cuento clásico'/><author><name>Salvador Sáenz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04151318384694364773</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/Su84R9JICfI/AAAAAAAAAAs/ZkBg7SyeBfY/S220/centenario.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/SvCGd1PvXsI/AAAAAAAAADA/5jfDXlwiCNE/s72-c/jaime.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33200404815254256.post-4814225145571138020</id><published>2009-11-03T11:48:00.001-06:00</published><updated>2009-11-03T11:48:34.763-06:00</updated><title type='text'>La moral</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_MTNix73XVYE/SmztBvaeF_I/AAAAAAAACTI/kDjp6PVSB70/s400/moral.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 383px; height: 385px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_MTNix73XVYE/SmztBvaeF_I/AAAAAAAACTI/kDjp6PVSB70/s400/moral.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Hace poco vi dos películas en el cine que me provocaron un debate interno acerca de hasta qué punto el Hombre puede autoengañarse al vivir sumergido en las profundidades de un mundo moralmente correcto. Se presentan en ellas dos situaciones. Pongan, pues, ustedes atención: Un hombre tiene un romance con una mujer. Parecen ser la pareja perfecta. Se aman. Son, de manera simultánea, el amor de sus vidas; pero una chica se interpone en la relación. Con mentiras, con malos entendidos, “la mala del cuento” provoca que la pareja tenga un rompimiento. Pasan los años, cada quien hace su vida y consiguen nuevos amores: el hombre se compromete con una joven estudiante y la mujer hace planes para irse a vivir con el chico en turno a la bella ciudad de Paris. Todos felices hasta aquí. Hasta que por obra del destino (dirían los románticos), los exnovios se reencuentran. Con ello surgen también los antiguos calores corporales, las viejas sensaciones, los recuerdos punzantes que cosquillean el alma. Saben en el fondo que siguen amándose. Aunado a ello, la chica que se había interpuesto entre ellos les confiesa, en un arrebato de culpabilidad, que ella lo había provocado todo, su rompimiento y mortal desilusión. La antigua pareja, asimilando esta tremenda revelación, al ver el grave error en el que habían caído, deciden volver, importándoles poco, o más bien nada, que a sus respectivos amores se los llevara la fregada. Es aquí donde me entra el dilema. ¿Qué podían haber hecho? ¿Seguir con sus vidas como si nada hubiera ocurrido? ¿Dejarse llevar por el cauce natural de las cosas? ¿Qué es lo correcto aquí, moralmente hablando? ¿Hacerle caso a lo que dicta el corazón? ¿O hacerle caso a los libros que hablan acerca del bien y el mal? ¿Qué es más malo?: ¿Darles una patada en el trasero a sus respectivas parejas para volver ellos, o cercenar de tajo sus propias pasiones para seguir en la estabilidad de sus actuales compromisos? Yo aún no lo sé. Quizá todos haríamos lo que efectivamente terminaron haciendo, pero mi pregunta no era esa, sino la otra ya planteada con diferentes matices.&lt;br /&gt;En fin. En la otra película se plantea lo siguiente: En un terrible accidente de carros mueren siete personas. El hombre que manejaba uno de los coches (y que provocó la colisión al contestar un mensaje en su celular) misteriosamente sobrevive. Pero de ahora en adelante, la culpa no lo dejará vivir en paz. Después de una bien elaborada trama, descubrimos que este tipo, para compensar el acontecimiento desafortunado, habrá de escoger a siete buenas almas (en este mundo despiadado) para regalarles algo de sí, no sólo dinero o apoyo moral, sino que, ¡agárrense!, planea quitarse su propia vida para donarles sus órganos. Aquí es donde me entra el dilema otra vez. ¿Puede hacer uno cosas buenas con cosas malas? ¿Puede uno hacer con su vida lo que le plazca al grado de regalar a los demás sus órganos en el momento en que uno lo determine, aún a costa de la propia vida? ¿Qué no el suicidio es considerado en muchas culturas como algo malo? ¿Quién determina qué pagos o qué castigos debemos cumplir para enmendar los daños que hemos provocado en el pasado? ¿Existe un catálogo certero que indique los pasos que debemos seguir para sanar nuestras almas? ¿Puede uno pasarse la vida haciendo el bien sin contradecirse? ¿Se pueden equilibrar perfectamente nuestras acciones de manera que lo que hagamos resulte bueno siempre? ¿Puede uno, en medio de un laberinto de sensaciones, vivir sumergido en las profundidades de un mundo moralmente correcto?&lt;br /&gt;Yo no lo sé. De ahí que les preguntara.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33200404815254256-4814225145571138020?l=zonadetolvaneras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33200404815254256/posts/default/4814225145571138020'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33200404815254256/posts/default/4814225145571138020'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zonadetolvaneras.blogspot.com/2009/11/la-moral.html' title='La moral'/><author><name>Salvador Sáenz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04151318384694364773</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/Su84R9JICfI/AAAAAAAAAAs/ZkBg7SyeBfY/S220/centenario.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_MTNix73XVYE/SmztBvaeF_I/AAAAAAAACTI/kDjp6PVSB70/s72-c/moral.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33200404815254256.post-2005764877329447235</id><published>2009-11-02T20:06:00.001-06:00</published><updated>2009-11-02T20:10:55.640-06:00</updated><title type='text'>Forastero</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/Su-RJxzMM3I/AAAAAAAAACo/HoVhMeGVSJo/s1600-h/Allende.JPG"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px; height: 240px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/Su-RJxzMM3I/AAAAAAAAACo/HoVhMeGVSJo/s320/Allende.JPG" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5399694075413410674" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Lo que descubro en este pueblo no es nada nuevo: cada país, región o ciudad (incluso cada barrio) tiene sus propias costumbres. Las sociedades van estableciendo las reglas de convivencia que sus ciudadanos irán asimilando con el paso de los años, para forjar así, las formas de vida propias de cada lugar. De esta manera, un grupo de habitantes puede tener costumbres distintas a las de su comunidad vecina, no importando que los divida, apenas, una sola calle: las reglas cambian con pasar de un ámbito a otro.&lt;br /&gt;Allende, Nuevo León (ciudad a 45 mins. de Monterrey y lugar donde ahora radica un servidor) no escapa a estos conceptos de territorialidad. Sus pobladores han establecido a lo largo de su existencia una serie de reglas no escritas que se tienen que acatar sin excepción —aunque no formen parte de las leyes de gobierno—, pues se corre el riesgo, de no hacerlo, de ser rechazado socialmente (en el mejor de los casos) y ser visto con malos ojos ante la moral ya establecida. Esto es muy común en todo el mundo a pesar de estar en plena era de modernidad. Pero la realidad es que así son las cosas por aquí, y llama la atención la cercanía geográfica pero, irónicamente, una distancia ideológica con sus vecinos los regios, donde, estos últimos, han adquirido una forma de vida anárquica comparada con la del resto del norte… Es extraño, pero cierto.&lt;br /&gt;Estas son, pues, algunas de esas reglas no escritas que nos encontraremos, invariablemente, entre los allendenses, y las presento aquí como si un patriarca de barbas blancas, botas y sombrero, las estuviera dictando desde la cima de una montaña:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1.    Pasearás por las calles, con el volumen del estéreo a toda potencia, con música preferentemente norteña. No importa la hora, no importa el momento: Los bajos deberán retumbar los cristales de las casas por donde transita el automóvil; qué le hace que se despierte la gente, qué le hace que los vecinos necesiten seguir descansando. Deberá sentirse nuestra presencia, la gente deberá saber que pasamos por ahí.&lt;br /&gt;2.    Si eres muchacha deberás haberte casado antes de los veinte años: después de esa edad, pasarás a ser oficialmente una “quedada”.&lt;br /&gt;3.    Si eres alcalde o regidor, no permitirás que se establezcan cines, antros o salas de masaje, pues estos lugares de perdición podrían quebrantar la tranquilidad moral de nuestros ciudadanos.&lt;br /&gt;4.    Si tienes lana o eres narco, tu casa deberá rallar en lo ostentoso, tendrá habitaciones amplias, patios bien cuidados, con 2 o 3 autos de lujo estacionados en sus cocheras.&lt;br /&gt;5.    Los jóvenes deberán pasearse los fines de semana alrededor de la Parroquia de San Pedro Apóstol, dando vueltas y vueltas en sus coches (ver regla 1) hasta el infinito, y estará estrictamente prohibido bajarse a hacer plática con los demás chicos, que también estarán dando vueltas sin cesar.&lt;br /&gt;6.    Habrá uno o dos gimnasios, cuando mucho. Las mujeres que asistan a estos lugares del demonio (en caso de que sus maridos les den el debido permiso) deberán ser recatadas. Harán su rutina de manera silenciosa, sin intercambiar palabra con hombre alguno, y de atreverse a hacerlo, la plática no deberá sobrepasar los 2 minutos y sólo será para intercambiar datos muy prácticos, como el clima, o preguntar si ya ha desocupado tal aparato de ejercicio.&lt;br /&gt;7.    Deberás acelerar tu coche a más de cien por hora, aunque tengas que pararte en cada esquina para respetar el alto. De lo que se trata es de que tus llantas rechinen y se escuche el estruendo de tu motor hasta Santiago, pueblo vecino.&lt;br /&gt;8.    Los hombres deberán saludar a toda aquella persona que se cruce en su camino, sin discriminar color, posición o musculatura, pues el saludo permite establecer vínculos sociales con sus conciudadanos. De no responder el saludo la persona aludida, se sabrá entonces que es un forastero, el cual seguramente pretenderá, de una forma u otra, quebrantar el equilibrio establecido, pues más le valiera a esa persona acostumbrarse a estos oficios menesterosos, si no quiere morir de aburrimiento en el intento.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33200404815254256-2005764877329447235?l=zonadetolvaneras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33200404815254256/posts/default/2005764877329447235'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33200404815254256/posts/default/2005764877329447235'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zonadetolvaneras.blogspot.com/2009/11/forastero.html' title='Forastero'/><author><name>Salvador Sáenz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04151318384694364773</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/Su84R9JICfI/AAAAAAAAAAs/ZkBg7SyeBfY/S220/centenario.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/Su-RJxzMM3I/AAAAAAAAACo/HoVhMeGVSJo/s72-c/Allende.JPG' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-33200404815254256.post-8601579555004670783</id><published>2009-11-02T14:32:00.000-06:00</published><updated>2009-11-02T19:41:49.715-06:00</updated><title type='text'>La bienvenida</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Novia, familia, amigos, desconocidos, prófugos de la justicia, vouyeristas, &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;señor interventor de la Secretaría de Gobernación, &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;vatos y vatas, gente sin quehacer... Queda oficialmente inaugurado este espacio [escuela, deportivo y/o parque de entretenimiento] para su insano esparcimiento. ¿Para qué? Pues &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;para parlotearles un poco de lo que sé o creo saber más o menos bien: sobre mi vida, la literatura, la música, y una que otra burrada que vea por ahí y que me parezca interesante chismearles.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt; No seré ambicioso: los grandes temas se los dejo a los sabiondos...  Prometo lanzar por lo menos un texto semanalmente, es decir, los textos saldrán calientitos los lunes por la mañana; o depende: si ando de buenas, pues unos dos, manquesea... Sale, pues, espero no desperdiciar (de forma lamentablemente) los 5 minutos que le dediquen a la lectura de este blog... ¡Adiós, Nicanor!&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/33200404815254256-8601579555004670783?l=zonadetolvaneras.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://zonadetolvaneras.blogspot.com/feeds/8601579555004670783/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=33200404815254256&amp;postID=8601579555004670783' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33200404815254256/posts/default/8601579555004670783'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/33200404815254256/posts/default/8601579555004670783'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://zonadetolvaneras.blogspot.com/2009/11/las-calaveras-de-cristal.html' title='La bienvenida'/><author><name>Salvador Sáenz</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04151318384694364773</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='31' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_Cs7EPRNLy1k/Su84R9JICfI/AAAAAAAAAAs/ZkBg7SyeBfY/S220/centenario.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
